Noche de Reyes para mayores…

¡Qué listos…! Cuando yo era pequeño los mayores, para que estuviésemos toda la Navidad portándonos bien, nos engañaban amenazándonos sutilmente con que de lo contrario, los Reyes Magos no nos traerían ningún regalo, ningún juguete… Era la noche antes del último día de nuestras vacaciones, y mucha comida familiar mucha celebración y mucha tontería, pero todavía no habíamos jugado a nada…

El comedor de la casa de mis abuelos se llenó con mi tíos, mis primas, y un par o dos más de invitados que yo no conocía. La cena transcurrió de lo más rumbosa hasta que llegamos a los postres y los dulces… Como os podéis imaginar, y después de tanta fiesta, a esas alturas los niños ya estábamos hasta el gorro de postres y dulces después de las celebraciones de Nochebuena y Nochevieja, y lo que queríamos de verdad es que llegaran los Reyes Magos ya de una vez… Pero nada, todo era mirarnos los unos a los otros con cara de yo qué sé qué…

De repente, oímos unos ruidos extraños en el patio… ¿Serían ellos…? Mis primas y yo salimos corriendo a ver si por casualidad pillábamos a alguien pero no vimos nada; aunque los mantecados y los vasos de mistela que habíamos dejado por la tarde como avituallamiento para los reyes y los pajes, sí habían desaparecido sí… Alguien, había estado ahí. Eso, era evidente.

Todos nos quedamos boquiabiertos cuando como primos, entramos de vuelta al comedor, y vimos la enorme lámpara que colgaba del techo sobre la mesa balanceándose, al mismo tiempo que oíamos unos como crujidos y otros ruidos extraños que nos parecía venían del tejado… Los mayores, estaban tan excitados como nosotros si no más; y tanto es así que mi tío Antonio se ve que de los nervios, el pobre, tuvo que irse al aseo a evacuar… Claro, tanto ruido extraño, tanto nervio, y tanto ir y venir buscando el sitio donde los Reyes Magos pudieran haber dejado los regalos que…

¡Ufff, Vaya lío…!

Pero el culmen, lo que nunca se me olvidará, es cuando oí a mi tío gritar desde el retrete como asustado, y luego lo vi salir dando salticos con los pantalones bajados hasta los tobillos, a toda prisa, y empujando de golpe la puerta del baño:

— ¡¡¡ Los he visto, los he visto salir; deben haber entrado por el tragaluz del baño porque los he visto escaparse por ahí…!!!

Lo dijo mientras nos señalaba con su dedo índice, tembloroso, el lugar por donde se supone que habrían salido pitando los Reyes Magos… Mi tío estaba con sus pantalones todavía bajados, y como muy muy nervioso.

He de reconocer que primero me llevé un buen susto; pero luego una gran alegría, al estar ante la prueba inequívoca de que los Reyes Magos existían… De lo contrario, el chulico de mi tío nunca hubiera hecho el ridículo saliendo tan descompuesto del baño con los pantalones bajados, semejante gesto de susto, y gritando así… Minutos después mis sospechas fueron confirmadas cuando descubrimos que en la habitación de mis abuelos -contigua al cuarto de baño y amontonados por las prisas de la huida- estaban todos nuestros regalos así, como ahí tirados, encima de la cama…

A mí, los Reyes Magos no me engañan.

…eeen fin. 💕 🤣😂

Hoy, que cenamos con alguno menos sentado a la mesa, no puedo evitarlo. Era La Noche de Reyes; del año en concreto no me acuerdo, pero sí de aquél episodio tan chocante…

💕

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

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14 comentarios en “Noche de Reyes para mayores…

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