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ESPAÑA. LA PRIMERA GLOBALIZACIÓN

Acabo de terminar de ver un documental de Historia que debería ser obligatorio en los colegios de primaria para padres, interesados en dejar algo de valor y que merezca la pena enseñar a sus hijos que no sean los cachivaches éstos viejos de la lucha de clases entre comunismo y capitalismo… Creo, que ha llegado el momento de que los españoles empecemos a enseñar al Mundo los muchos y grandes momentos que tuvimos, puesto que a lo largo de la Historia hemos aireado bastante ya nuestras miserias… Durante trescientos años, antes de la Revolución Industrial, hubo otra forma de entender el mundo y gobernarlo: la nuestra, la hispana. Pero perdimos… Se ve que no supimos hacer buenos negocios; a nuestros mandamases no les sentó bien la modernidad.

No sé por qué nos empeñamos en negar la virtud y la legitimidad de lo que hicimos al descubrir, ponerle nombre, ley, y límites al Mundo… Más importante aún, le dimos también un orden moral, cristiano -católico era el que teníamos- creando una diría hermosa forma de convivencia que estuvo floreciendo durante tres siglos sin problemas, hasta que la avaricia del mundo protestante no paró hasta que nos la arrebató; secándose desde entonces aquella flor de nuestra convivencia y parece ser que sin remisión… Cosas de los venenos de las Leyendas Negras, de la envidia; o de la soberbia, mi favorita…

También se ve que según los protestantes éramos un poco más pacatos y beatos de lo normal en los siglos XVI, XVII y XVIII; aunque por otro lado, es evidente que se nos ponía mucho más dura que a ellos porque mira cómo de hispanos están de llenas las tierras en América… Eran nuestras tierras creíamos que por Ley, y claro, aquéllo había que gobernarlo y defenderlo de alguna forma, por lo que no se nos ocurrió otra que seguir utilizando lo del mestizaje. Ni más ni menos que como habíamos hecho desde siempre: nada de colonias… No íbamos allí a conquistar sin más como bárbaros cualesquiera -aunque qué verbo tan bonito el de conquistar- íbamos allí a hacer otros españoles para fundar nuevas ciudades, provincias y universidades, como aquí en España, pero allí; en aquéllas tierras que creíamos como nuestras por Derecho.

El mestizaje es la expresión de que ya bien sea por amor, cópula, o por un pacto amigable, una diferencia entre nosotros se extingue, convirtiéndose en una hermosa igualdad nueva que crece y se manifiesta públicamente. Y lo hicimos ley hace quinientos años, con dos cojones.

Ahí queda eso. ¡Qué gran idea…! Otorgar el derecho a cualquier mujer del mundo a parir un español donde quiera que fuese… Algo apenas nunca visto, casi inaudito salvo en Roma y poco más.

…eeen fin.

No dejéis de ver las casi dos horas de este enorme documental:

ESPAÑA, LA PRIMERA GLOBALIZACIÓN – trailer

Gracias por leerme. Muchas. 🙏

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

Morir bajo tu cielo.

LOS ÚLTIMOS DE FILIPINAS

Si salías morías o matabas; igual que ahora que también estamos encerrados.

«Morir bajo tu cielo» creo humildemente que es una Obra Maestra. Pero sinceramente no sé si porque es una gran obra de la literatura -no tengo en absoluto criterio para si quiera opinar de algo así- o porque con su creo que genialidad, simplemente ha removido en mí unos sentimientos e ideas que no sé porqué me veo impelido a compartiros…. Hacía mucho tiempo que nada había logrado excitarme así el recuerdo, de que la hispanidad es más que solo España; de ahí Las Españas.

Es una novela que nos devuelve el heroísmo; el Quijote hispano; lo español… En una de las versiones más íntegras, más reflexivas y eruditas que yo recuerde de este pasaje, apasionante y por desgracia muy mal conocido de nuestra inmensa Historia.

«Morir bajo tu cielo» es la historia de una más de nuestras muchas gestas como pueblo; cándida en su relato pero de una profunda intensidad, compleja, sincera; arrebatadora en la vehemencia de su expresión léxica; poética incluso… Una obra redonda donde la investigación, la trama y los personales, pero sobre todo el lenguaje español, las palabras en español, constituyen un referente, una norma y un objetivo en el que fijar la atención.

Es una especie de piropo u homenaje a la compleja y amplísima historia de ésta nuestra lengua: El español. El verbo prístino y rebuscado que el autor utiliza es, en sí mismo, un viaje a la hondura de nuestro pasado y a la profundidad de ésta la historia a contar.

Como medio, genial para iniciar dicho viaje, el autor nos propone algo tan sencillo de usar como un diccionario. Porque sí, os lo advierto, éste es un libro que hay que leer necesariamente con un diccionario al lado tuyo.

Este autor, de verbo política y genialmente incorrecto disfruta, se regodea; nos grita a la cara y con razón cuán poco usamos y menos conocemos, la complejidad de las palabras y expresiones que un idioma tan hermoso y exacto como el nuestro, permite utilizar a la hora de definir con precisión nuestras emociones.

Sagaz, oportuna e inteligentemente el autor se ríe de nosotros, nos reta. Nos vacila mediante geniales fuegos artificiales lingüísticos que constantemente nos absortan, y nos obligan irremediablemente a buscar el sentido de ese rizo léxico; asombrándonos luego con su idoneidad y exactitud.

Es un juego de muchísimas páginas; un maravilloso y emocionante juego al que jugar éstos días.

Excelente novela histórica. Os la recomiendo encarecidamente.

¿O tenéis algo mejor que hacer…?

Buscad en YouTube la película; pero no la mierda que hicieron hace unos años. Buscad el clásico.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

Dime con quién pactas…

Yo recuerdo y os lo recuerdo, que el mero sentirse español allí, te señalaba como a un paria. Te ponía en la diana. Te convertía en un objetivo a eliminar.

Puro racismo asesino. Casi como hoy.

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Arnaldo Otegui siempre fue, es ahora, y será siempre, escoria humana.

Pero por encima de cualquiera otra consideración, este ripio moral es un reo criminal, convicto aunque no confeso de al menos tres secuestros; de como mínimo dos intentos de asesinato con arma de fuego que causaron víctimas de extrema gravedad; y también de extorsión y amenazas a empresarios, periodistas, políticos e intelectuales, casi todos ellos de su misma tierra vasca; casi todos ellos sus vecinos…

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Y como no podía ser de otra manera, también está más que probada su pertenencia activa a la banda terrorista eta y su colaboración, necesaria, en la comisión de varios atentados, todos terribles, pero entre ellos, la masacre de Hipercor.

Pena me dan, los que tengan que ir a buscar al wikipedia.

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Pues resulta que algún malnacido, lleva a este criminal a la televisión española, ¡la de todos…! Y desde tan caro púlpito y en nuestra propia cara, este hijo de la gran puta, insultando hasta la médula a todos los españoles, se atrevió a decirnos ésto :

“Solo pido perdón, por si causamos más muertes de las necesarias…”

¿Pero, se puede ser más perro…?

¡Qué asco por Dios…!

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¿Me pregunto cuántas muertes hubieran sido las necesarias a juicio del redomado hijo de la gran perra éste…?

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A ver… ¿cuántos, hubieran sido los españoles asesinados, suficientes o necesarios, para satisfacer a esta rapiña vil e irredenta…? ¿Acaso solo tres, doce quizás, tal vez setenta…?

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¿No tenía suficiente esta manada cuando llegaron a los doscientos muertos a traición; y cuando ya sumaban más de quinientos tampoco esa cifra era suficiente…? ¿Había que llegar al bastante más del millar de españoles reventados por la espalda…? Hombres, mujeres y niños. ¿Y sus familias, cuántos miles más de españoles son…?

¿Son ya suficientes víctimas, o todavía les debemos algo…?

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Esta mierda de vascos psicópatas siempre han sido, son ahora, y lo serán siempre y ante todo, unos asesinos… Hijos todos de grandes putas… Sí, putas sus madres, porque como tales educaron esos despojos de hijos: conviviendo y alimentándolos con ese odio racista; alentando o ignorando pero siempre justificando los asesinatos más deleznables; inoculándoles en vena aquél mismo odio asesino, hasta el punto de que se entregaran a la peor de las vidas posibles… Leed «Patria» de Fernando Arramburu, para comprender el grado de culpabilidad de las madres ésas, en el horror provocado por ésas hienas de hijos que malparieron.

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Y ahora, para afrontar el presente de ése infame pasado que los persigue, vemos a esos perros rabiosos y a las golfas de sus madres esconder pecados mortales bajo las alfombras de la insidia, la mentira, la desfachatez, y el silencio de aquéllo.

Pero en realidad, lo que en verdad vemos es a ellos mismos mintiéndose; falsificando el asco de sus pasados para así poder soportar lo amargo de sus pérfidos recuerdos; tragándose, poco a poco, la culpa vitriólica que seguro corroe sus entrañas; y fingiendo, el convivir cada día con el horror canalla de sus remordimientos.

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Buscan desesperadamente estas alimañas, con sus mentiras paranoicas, algo así como un lavado embustero de su podrida conciencia colectiva de tribu bárbara… Pretenden, una también colectiva redención moral, vergonzosa, infame, olvidadiza, y falsa… Especie de bálsamo mendaz que les permita al menos mirar a la cara a sus hijos sin que éstos, sepan del estigma de sus asesinatos viles… Ocultan víctimas, dolores, secuestros y crímenes, para eludir con dosis de olvido el miedo a ese infierno en vida en el que por siempre vivirán, hasta el día que mueran de un reventón de ira.

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Estos malnacidos de entraña negra y podrida deberían meterse aquella pantomima de la entrega de armas, sus tramposas peticiones de perdón, su farisea contrición y su puto arrepentimiento falso; deberían metérselo todo, repito, por el culo.

Pero todo ello dentro de una celda, ya que no colgados por el cuello como muchos justamente merecerían.

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Que se pudran en vida encerrados en el peor agujero que podamos encontrar para ellos; lo más lejos posible de todo aquello que puedan querer, ya que amar no saben; lo más lejos posible de todo lo que pueda consolarles; lo más lejos posible de todo lo que pueda recordarles una humanidad a la que renunciaron, al empuñar esa mierda de armas que usaron tan cobardemente.

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Que pidan perdón, que se arrepientan y que entreguen sus pistolas y almas, sí… pero al diablo.

Y que lo hagan en la cárcel perpetua de sus abyectas acciones; en la cárcel de su memoria salpicada de sangre; en la cárcel de la mierda de ejemplo que han dado a sus hijos también de puta… Que se retuerzan, lo que quede de sus vidas en la cárcel de odio vital en la que ellos mismos se encerraron, al aceptar que unas putas ideas valen más, que las vidas que han segado tan inmisericordemente.

AMÉN

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Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

¡Qué buen vasallo…!

Fui Yo, y no vosotros, el que derramó la sangre necesaria para borrar las taifas de nuestra piel de toro, aportando un torrente incesante de vidas durante ochocientos años; luchando por nuestras leyes, luchando por nuestros reyes… Con mi trabajo, mi servidumbre y mi férrea voluntad, fui Yo quien os unió y conquistó las tierras de América y del mundo, con la catarata del sacrificio constante de mis hijos.

¿Quién recorrió por primera vez este Orbe; quién lo poseyó por vez primera? ¿Quién fundó la primera nación moderna; reinventó la ciencia, la armada…? ¿Quién revolucionó el arte de la guerra con la infantería y los tercios, honrando y defendiendo vuestro pabellón por la tierra toda…?

¿Quién, por otro lado, inventó también la novela moderna, transformando la filosofía y la gallardía a lomos de Rocinante…? ¿Y quién, durante un Siglo de Oro, hizo con su brillo reverberar la literatura hasta deslumbrar…?

Vosotros solo heredasteis mi gloria, una gloria honrada, trabajada y pagada con el esfuerzo de mi sudor y mi grandeza… ¿Y cómo administrasteis esa gloria…?

La dilapidasteis durante siglos, sin preocuparos de Mí salvo para reclutar las levas y pagar las soldadas de vuestros ejércitos; mientras, me descabalgabais de la grupa de un progreso y una supremacía que Yo inventé, y que Yo conquisté… Dejasteis que otras naciones medrasen, envidiosas, nutriéndose con mis despojos. Nunca me habéis defendido; ni contra la espada, ni contra la rapiña, ni contra esa leyenda negra y mendaz con la que los Extranjeros, durante siglos, han pretendido castrar mi espíritu y robar mi herencia.

Fui Yo, quién se levantó a golpe de faca y redaños contra la invasión del gabacho; Yo, que con una nueva riada nacional de sangre y hombría, empujé implacablemente a nuestros enemigos en avalancha fuera de nuestras seculares fronteras. Vosotros corristeis infames, cual pollos sin cabeza, espantados por el estampido de los cañones, el golpe furioso de los cascos de los caballos en batalla, y el chocar metálico de los sables. Cobardes.

Me hicisteis luchar muchas más veces cual quijote contra gigantes, con las pocas armas de la honra y el coraje. Y vuestro poco tino, poca inteligencia y aptitud, unido a vuestra mezquindad, hizo que una vez más me viese vencido, y empecé de nuevo con derrota un siglo más.

No hace mucho, como colofón de vuestra ruindad, con engaños y felonía, me empujasteis sibilina y vilmente a una fatal lucha fratricida.

La sangre hermana, degenera y se pudre cuando es derramada por lucha entre hermanos.

Mis brazos, con un puñal en cada mano, dirigidos por vosotros se acuchillaron fanática, insensata y cruelmente el uno al otro. Mientras, vosotros, los unos huíais, y los otros ocupabais lo abandonado por los que abandonaban… Me quedó así una herida, cuya infección dejó en mi memoria racial una sima y quebró mi alma de tal forma, que es difícil saber cuando terminará de curarse con autèntico perdón.

Y ¿Qué conseguimos con ello? ¿Quién ganó la contienda…?

Y la pregunta más importante: ¿Cuáles fueron las causas…?

Ni hubo, ni las puede haber, causas que justifiquen un pecado común así… Es infame hurgar, para juzgar si mejores o peores, en las razones por las que un hermano asesina a su hermano.

Lo que sí hubo fue una dejadez cobarde e ignominiosa de vuestras funciones, me traicionasteis, todos; hubo una deserción moral, una huida hacia delante de los dos bandos en que quedé desgarrada. Guerra… Os reemplazasteis los otros por los unos; mientras, Yo me desangraba regando de nuevo ésta, mi tierra, de tristeza, de represión y una de oscuridad extraña en el espíritu y en la fe del porvenir.

Y la última de vuestras mentiras, en forma de una quimera usurera, es hacerme creer que el desmembramiento, dilatado y sibilino de mi cuerpo en nuevas taifas, me será en algo beneficioso.

Aceptáis cualquier miserable cosa por buena; cualquier moneda os vale, incluso la del odio. Todo, para que vuestro estipendio no peligre y vuestra impunidad no se menoscabe. Comerciáis con mi alma y mi cabeza, con mi corazón y con el resto de los pedazos en los que me habéis convertido, como si fueran valiosos los unos sin los otros.

Canallas… Manejando mis anhelos e ilusiones, cuarenta años lleváis jugando a la silla, dejando que se pudran esos mismos trozos en los que me habéis desmembrado, cual leproso sin cura.

Pero, en éste un nuevo siglo, Yo, os aseguro que mi cura es posible ya que mi fortaleza es grande, mi historia rica y mi deseo honesto; y porque en el fondo, todos Vosotros conocéis el dicho:

“QUÉ BUEN VASALLO, SI TUVIERE BUEN SEÑOR…”

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

FILFA Y FARFOLLA

La otra noche, en vela, oía por la radio un documental -digamos que escuchaba un podcast en el móvil- en el intentaban dejar claro que fueron los neanderthales, los primeros hombres que dominaron el fuego hace de unos ciento cincuenta a doscientos mil años… También defendían la hipótesis de que al menos en Europa, aquellos neanderthales se extinguieron pese a que se hartaban de marisco y pescaíto en las costas del sur de España, presionados y empujados por la irreversible hegemonía y mayor voracidad del Homo sapiens sapiens. A éste se ve, que también le gustaba el pescaíto, y encima le dio hace entre treinta y cincuenta mil años por adueñarse, pintar y decorar como propia, toda cueva con la que se tropezaba por ahí: mira las de Altamira.

Sí que se cruzarían algo entre ellos sí; pero se ve que no se gustaron lo suficiente, como para evitar que los se ve que feos neanderthales, encontraran su última morada en nuestra tierra apagándose genéticamente junto al mar Mediterráneo. Que para su desgracia, constituyó una especie de última frontera, de barrera marina infranqueable, para aquellos legendarios hombres primitivos y empujados hacia el sur.

Pues resulta que muchísimo antes de todo aquéllo, también el Homo Antecessor nos dejó hace ochocientos y pico mil años en la famosa Gran Dolina -la Sima de los Huesos de Atapuerca en Burgos- toda una panoplia de restos de herramientas líticas y huesos de canibalismos varios, para que supiésemos que una vez ellos también estuvieron ahí; aquí, justo en nuestra tierra. Pero eran otros tiempos.

Y mucho, pero que muchísimo más tarde, Egipto, los Persas o Grecia, Roma y luego el Islam, España, y recientemente Gran Bretaña, conformaron los imperios más poderosos de la Historia Occidental y del Mundo… Nadie se atrevería a negar intelectualmente por tanto la afirmación de que España es, sin duda alguna junto a Estados Unidos, Rusia o Francia, China, Alemania y Gran Bretaña, una de esas grandes naciones todavía contemporáneas, que han sido más determinantes, influyentes y decisorias, en el devenir de los acontecimientos más importantes de la Historia y del decurso de nuestra Cultura.

El ejército de los EEUU, la primera vez que se enfrentó a una verdadera potencia extranjera fue a España. Éramos su referente de cómo tenía que comportarse un soldado… Así eran los valores del ejército español: como ahora lo son los del estadounidense pero hace siglo y medio. Ellos aprendieron de los últimos de Filipinas y de Cavite la heroicidad, la ferocidad y el honor del pelear con todo, todos, hasta el final, y sin ser unos villanos infames… Pero claro, ellos eran mucho más poderosos; fueron mucho más astutos, y encima, manejaban la opinión del Mundo.

Mundo éste, que pese a nuestro derrotismo, no entendería su presente sin España, sin los hispanos: sin los valores universales del Quijote. La valentía sería un valor distinto sin las gestas ejemplares de aquél Don Alonso, loco perdido. O sin aquéllos Últimos de Filipinas. O sin Rafa Nadal y su manía de sacarse los calzones del culo en cada saque… No podríamos entender el arte contemporáneo sin Velázquez, sin Picasso o sin Dalí. ¿Qué sería del Mundo si no hubiésemos inventado la guitarra como tal, o el jamón ibérico…?

Somos, o lo éramos hasta hace poco, la octava potencia económica mundial; y la nuestra es -o lo fuimos- una de las Naciones más influyentes en la opinión del Mundo. Mundo, en el que más de seiscientos millones de personas hablan nuestra lengua: la tercera más importante si no la segunda… ¿Cómo pretender hablar entonces ésa segunda lengua del Mundo con hondura sin emular la malicia o el detalle, el humor y la pericia de la gente que escribía como escribía Quevedo…? ¿Cómo alcanzar pureza de verbo y alma sin descubrir el amor entre los textos, trances y éxtasis de Teresa de Ávila…? ¿Y Ortega y Gasset, o Séneca…? ¿Qué sería del orbe sin Hernán Cortés, sin Cristóbal Colón o sin Juan Sebastián Elcano…? ¿Qué sería de la tragedia moderna sin García Lorca…?

El legado cultural español es un tesoro incalculable que ya pertenece al Mundo entero. Pero es patrimonio sólo nuestro… Y pese a las infamias y envidias vertidas por nuestra Leyenda Negra, poseer tal herencia es sin duda ninguna un inmenso honor. Un honor que pertenece, insisto, solo a los hispanos; quienes al tener en suerte semejante propiedad tienen así mismo el deber ineludible de ensalzarla, de fomentarla y de defenderla a ultranza… Sería el colmo del esperpento si lo mandásemos todo a la mierda.

¿Y ahora, qué hacemos en medio de tanta metralla mediática, desinformadora y adictiva…? ¿En qué o en quién creemos…? ¿Qué es lo que sabemos realmente y qué lo que no…? Hasta los huevos me tiene el lío político éste en el que estamos. Ser o no ser: ésa es la cuestión. Ser o no ser, verdad.

Filfa: mentira, engaño, noticia falsa.
Farfolla: cosa de mucha apariencia y de poca entidad.

¡Qué cosas…! 💕🇪🇸

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

LOS MAYORES Y LOS BANCOS

De bancos solo hay dos clases: sitios que sirven para sentarse o asentar algo, y sitios donde hay mucho de algo. ¿No…? Hoy, ésto de la relación de los bancos y los mayores es que es la ostia; los han dejado de pie en la puta calle pulsando teclas en un cajero sin saber los pobres qué hacer. En mi época las personas mayores daban la seguridad jurídica, y no digamos nada de la económica o de la moral.

Recuerdo cuando entrabas en las oficinas y salía a recibirte el director porque percibía negocio. Ahora los bancos perciben problemas. Y en connivencia con los políticos se han hecho tan tan grandes, que claro, ahora en verdad que se la sudamos literalmente… Y como además son dueños y señores del manejo de nuestras nóminas y dineros, se han convertido por ello en una especie de Gran Hermano omnisciente, que sólo sirve para recordarnos, y una y otra vez, que somos el mero número de una cuenta totalmente prescindible.

Supongo que muchos de vosotros conocéis ese dicho, que dice, que un banco es el sitio ése, donde parece que te regalan un paraguas cuando hace sol y te lo niegan o incluso te quitan el tuyo cuando llueve.

Acababan de reformar las oficinas de la Caja de Ahorros y El Monte de Piedad de Monserrate-Orihuela; y hace de ésto no tantos años… Aparte de con la novedad de la modernísima puerta de apertura automática, y también como gran innovación, empezaron a embobar a los clientes entregándoles aquellas libretas de ahorros tan chulas forradas de piel azul y con el anagrama del banco grabado a fuego… El señor cajero, anotaba en ella con la solemnidad de su puño y letra cada asiento contable de la cuenta. Sencillo. ¿No…? Años más tarde empezaron con lo de las tarjetas, y ahora están con el rollo éste de internet. Nada nuevo bajo el sol.

Todavía entonces había gente que ni muerta dejaba su dinero por ahí, a no ser que fuera guardado bajo el colchón, o escondido en cualquier otro sitio donde pudiera vigilarlo y bien de cerca.

Y la anécdota fue la del vecino aquél, ya muy mayor el hombre, que llegó, y se plantó en la caja ni más ni menos que con bastante más de millón y medio de pesetas en billetes, metidos de cualquier manera en una bolsa de tela cerrada con un nudo; una pequeña fortuna en aquella época… Y así como desconfiado y mirando a diestra y siniestra, hizo el ingreso pareciera que a hurtadillas. Alerta, e incluso diríase que a regañadientes, le entregó los billetes al cajero y se quedó mirando fijamente a sus manos… Aquél, tras contar con parsimonia el parné, anotó el asiento de la cantidad en la cuenta con una caligrafía impecable, y le entregó algo ceremonioso la libreta con el saldo debidamente actualizado: debe y haber.

El anciano se iba alejando en dirección a la salida, y leía la libreta con la dificultad y la humildad de sus pocas letras, cuando con un gesto algo alarmado paró en seco, y girándose, llamó al cajero a lo que éste corrió a atenderle solícito:

— ¿Qué ocurre caballero…?

— Hazme el favor nene, y mira a ver ésto anda… Y al entregarle la libreta se le notó algo contrariado, porque empezaban a hinchársele las venas del cuello se ve que por el berrinche que estaba empezando a tomar.

— ¿Cómo puede ser que hace un momento yo te haya dado los billetes en la mano, y en este papel diga ahora que debehaber no sé qué coño…?

— ¿Cómo que debehaber debehaber ni qué ostias..? ¡Tien’que estar…! ¡Mis billetes tien’que estar…! ¡Y punto…! ¡Llama a tu jefe…!

😂🤣 ¡Qué cosas las del dinero…! 🤔

…eeen fin.

Gracias por leerme 🙏

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

LOS COJONES, AMÉRICA, Y EL RENACIMIENTO

La primera globalización fue tal… Los españoles abrimos el melón del mundo descubriendo América en 1492, y con el Tratado de Tordesillas en 1494 y a la par que portugueses e italianos protagonizamos sin saberlo el Renacimiento… Los italianos al principio aportaron el arte, el dinero y la ciencia; pero lusitanos e hispanos pusimos los cojones y el poderío político, técnico y militar. Nadie salvo portugueses o españoles tenía huevos suficientes para meterse en una cáscara de nuez y lanzarse al mar a explorar la verdad del mundo fuera del Mediterráneo… Nadie.

Lo hicimos nosotros sólos, pero porque éramos pueblos acostumbrados al sacrificio y a la guerra durante los ochocientos años que duró nuestra Reconquista. Gente con fe, ruda y noble, con el valor, la disciplina y el sentimiento de unión necesarios para conquistar cualquier empresa. Incluso, la de abandonar la seguridad de la navegación de cabotaje, y adentrarse en la inefable inmensidad de los océanos sin tierra a la vista, y con miedo en el barco y en el rumbo.

Otro nivel.

El cerebro y la tesorería en principio estarían en Italia; pero la testosterona, la experiencia, los navíos, y el sacrificio de los hombres y mujeres necesarios para abrir el melón del mundo aquél, estaban aquí también desde el principio.

En Portugal y en España.

Don Cristóbal Colón parece ser que fue un señor genovés con una gran idea, pero Doña Isabel está bien claro que era una señora castellana con ideas propias y encima era La Reina. Y ésa fue nuestra suerte. Que aquella Señora, en vez de explotar con barbarie los territorios Terra Incognita que sus súbditos iban descubriendo sin cesar por ahí por el mundo, lo que hizo en verdad, fue ampliar su reino y el de su Dios ahormando súbditos bajo el amparo de su corona, fuesen cual fuesen sus razas, religiones o culturas; y penando por ley su explotación, injuria o esclavitud; y creando ciudades y cultura, leyes e instituciones propias que perdurasen en el tiempo y protegieran a aquéllos sus súbditos de ultramar…

Era, o una beata utópica o una católica idealista en el fondo ésta Isabel de Castilla… Y si no me creéis estudiad, y sabed, que en aquella época no había nada parecido a las Leyes de Indias, al otorgamiento del Derecho de Provincia a territorios de ultramar, o al reconocimiento del mestizaje y del Derecho Criollo, en ninguna otra cultura occidental salvo en la de Roma. Nada, en ninguna.

Luego, casi dos siglos más tarde, vendrían los ingleses y sus colonias, quienes se especializaron refinando los muy nobles negocios de la esclavitud y la piratería, del expolio, la usura, la ciencia de las armas, y finalmente los de la revolución industrial, el negocio del capitalismo, y hasta el del comunismo… Todo como veis, muy anglosajón.

Antes de la tontería ésta de la pandemia, venían bastantes más de cien millones de personas al año a visitar nuestra península y sería por algo serio… El mundo entero pareciera que quiere pisar en algún momento ésta nuestra tierra, pero es porque nadie ha tenido nunca más cojones que nosotros y justo a por eso vienen, a por cojones… A ver si se les contagiaran tanto nuestros redaños como nuestra bonhomía, a fuerza de tomar nuestro sol, pisar nuestro suelo, o comer y beber lo mismo que bebemos y comemos nosotros.

Qué ironía y quién lo iba a decir, pero el caso es que cada vez vienen más ingleses, más belgas, holandeses y hasta franceses, noruegos, rusos e incluso finlandeses, más polacos, más ucranianos… Gentes seguro que muy buenas y laboriosas, frías y muy calculadoras, pero que parece que estuvieran hasta la polla de no notarse mucho los huevos en su tierra, y se ve que quizá por eso vienen a buscárselos aquí.

…eeen fin.

Algo mágico, además de La Historia, tiene que tener ésta tierra nuestra, digo yo. ¿No…? 😳

😂🤣 Sabéis que os quiero 💕

🇪🇸 🇵🇹

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

…..

…de aquellos rojos estos rojos.

Artículo publicado por Jesús Laínz. Libertad Digital. 2022-01-02

Wenceslao Fernández Flórez escribe en julio de 1936:

«…Cuando se anunció oficialmente que se daría armas al pueblo comprendimos que ningún poder sería capaz de contener la catástrofe.»

Wenceslao Fernández Flórez (1885-1964)

«…la descripción más cruda del terror rojo.»

El coruñés Wenceslao Fernández Flórez, el más insigne representante del periodismo literario español del siglo XX junto a su paisano Julio Camba, sustituyó su inicial vocación médica por el periodismo cuando empezó a colaborar con varios periódicos gallegos antes de haber cumplido los veinte años. De allí saltó al ABC, para el que publicaría desde 1914 hasta 1936 una larga serie de crónicas parlamentarias por las que consiguió renombre en toda España.

Apasionado de su tierra natal, consiguió que la Real Academia reconociera la categoría de lengua para el gallego, hasta entonces tenido por dialecto, y defendió infructuosamente que Emilia Pardo Bazán fuera la primera mujer académica. Sus primeros relatos fueron ilustrados por Castelao, patriarca del nacionalismo gallego, con quien le unió una buena amistad a pesar de sus diferencias ideológicas. En 1926 fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura por su novela Las siete columnas.

Como plasmaría por escrito, «recibí en mi instrucción y mis ideas el influjo liberal en el que fuimos educados todos los hombres de mi tiempo». Viajó a menudo por Europa y se declaró admirador de los gobiernos progresistas de los países escandinavos y Holanda. Las elogiosas páginas que dedicó a ésta, a la que consideró una «nación ejemplar», le merecieron la concesión de la orden de Orange-Nassau. Aunque partidario de Antonio Maura y defensor de la Monarquía, cuando arreciaron los ataques contra ella aprovechando los destronamientos de 1918, no ahorró críticas a un régimen podrido por el caciquismo, los enchufes, las desigualdades sociales, la mediocridad de los políticos y la ineficacia del Parlamento.

Si bien recibió en 1935 la Medalla de Oro de Madrid y la Banda de la República, en sus crónicas parlamentarias reflejó su creciente rechazo al nuevo régimen. El 2 de abril de 1936, un mes después de la victoria electoral fraudulenta del Frente Popular, señaló con desesperanza que, debido a la conjunción de la censura de prensa y el creciente caos, el tiempo de la reflexión política había dejado paso al de la crónica de sucesos:

La literatura política está desbordada. No tiene sabor, ni color, ni olor, al lado de la fuerte rudeza de los acontecimientos. La censura hace imposible dar a los artículos el tono que necesitarían los momentos que vivimos (…) Estamos más allá de toda teoría; estamos en plena acción (…) Los ingenieros son incapaces de construir diques en el instante en que sobreviene una riada. Los hacen antes o después del aluvión, pero si se dedicasen a poner piedrecitas y argamasa entre los irritados remolinos, perderían el material y el tiempo.

En las páginas que dedicaría a recordar aquellos meses previos a la guerra, describió la violencia en las calles, las denuncias falsas, las detenciones de coches a punta de pistola para que sus ocupantes pagasen tributo al Socorro Rojo, como sufrió personalmente el presidente Alcalá-Zamora, los asaltos a comercios, el saqueo de viviendas, la ocupación de fincas, el arbitrario envío a prisión de personas de bien «mientras que sus huéspedes habituales ocupaban los cargos públicos».

Pero lo más grave era que no se trataba de desmanes perseguidos por los agentes de la ley, sino que éstos amparaban los crímenes y la voz cantante de la revolución la llevaban los políticos del Frente Popular:

Una mayoría parlamentaria en la que había hombres procesados por robo, histéricos, analfabetos, energúmenos, estorbaba cualquier discusión con el rápido gesto de sacar la pistola del bolsillo (…) Y la sangre corre bajo la complacida mirada de los ministros, de la Policía, de los periódicos que trafican con las ideas, de una muchedumbre inmensa de hombres envenenados de rencor.

El infierno se desató cuando el 13 de julio agentes de Prieto asesinaron a Calvo Sotelo y el 18 se rebeló el ejército.

Fernández Flórez, perseguido por los frentepopulistas, tuvo que esconderse durante un año. Sus peripecias quedaron reflejadas en varios artículos publicados en el lisboeta Diário de Notícias en los meses siguientes a su huida, artículos que fueron recopilados en el libro O terror vermelho, publicado en 1938 en portugués y nunca traducido al español. Pero sirvió de base para la novela Una isla en el mar rojo, cuyos personajes ficticios recrearon sus propias andanzas y para la que empleó numerosos párrafos textuales de sus artículos portugueses.

En ellos había explicado que lo suyo no tuvo nada de especial puesto que desgracias parecidas les sucedieron a muchos otros miles que se vieron perseguidos por los motivos más insospechados, ya que «cuando se anunció oficialmente que se daría armas al pueblo comprendimos que ningún poder sería capaz de contener la catástrofe».

De repente, el populacho típico de todas las revoluciones se extendió por Madrid: infrahombres sucios de ceño asesino; mujeres hienas, vociferadoras y desgreñadas, que llevaban en los ojos la alegría de poder matar; chicuelos alborotadores, orgullosos del revólver que habían conseguido pero cuyo mayor placer eran las llamas de los incendios; toda la gentuza que sufre de fealdad física o espiritual; la que lleva las serpientes de la envidia en el caduceo de su impotencia; la que representa un salto atrás, el salto del aborigen bestial que da proporcionalmente cada generación (…) Las terribles furias de la Revolución Francesa fueron superadas por estos monstruos. Tantos horrores me hicieron comprender perfectamente que las personas que viven en un medio normal en el extranjero supondrán que son invenciones y que, cuando hayamos desaparecido los que vivimos esta verdad tremenda, las generaciones que lleguen después considerarán estos hechos, lamentablemente exactísimos, como exageraciones de un partidismo inflamado.

Y comenzó la purga de periodistas de diarios derechistas como ABC, El Universo, El Debate y El Siglo Futuro, sacados de sus casas y asesinados, algunos previa tortura, como sus compañeros del ABC Víctor Pradera, Honorio Maura, Álvaro Alcalá Galiano, Federico Santander, Manuel Bueno y el subdirector Alfonso Rodríguez Santamaría. Así describió Fernández Flórez al personal que llenó el vacío:

Desde el primer momento se apoderó de los periódicos una gente audaz, impaciente y cruel que surgió entre los propios empleados y del enorme depósito de fracasados que siempre ha habido en cualquier profesión (…) Periodistas de medio pelo y juntaletras que, o por su indigencia mental o por su moralidad desacreditada, siempre habían encontrado desdeñosas e inaccesibles las columnas de los grandes diarios se apresuraron a tomarlas al asalto en aquella orgía de incautaciones que decretaba cualquiera: una asociación, un grupo, un hombre, el Gobierno… el que primero llegase con la pistola en la mano o la escopeta en bandolera.

Estos nuevos amos de la prensa y la radio, tanto desde los periódicos incautados como desde los órganos tradicionales de la izquierda, dirigidos por Araquistáin, Prieto, Álvarez del Vayo o Largo Cabllero, se dedicaron a agitar el odio y a señalar las personas que debían ser eliminadas. Como también experimentaron personalmente Ortega y Marañón, «ser citado en esos periódicos equivalía a una sentencia de muerte. ¿Vive aún Fulano? –preguntaban. –Y el cuerpo exánime de Fulano aparecía al día siguiente en cualquier lugar de las afueras»:

En sus almas había un odio profundo, amargo, doloroso, nacido del recuerdo de sus continuos fracasos. Y expresaban ese odio con una atención inicua sobre los que, iluminados por el claro sol de la celebridad o por el más pálido rayo de la popularidad, los tenían ocultos bajo su sombra (…) Sus discursos eran incitaciones iracundas, insultos contra todos y contra todo (…) Ninguno de ellos conseguía decir algo interesante, pero bajo el fervor de su odio se les notaba un orgullo infantil por hablar al público a través de aquel medio prestigioso y científico de la radio. La novedad de esta oratoria consistía en la inclusión de palabras soeces pronunciadas sin embarazo y con ostentación (…) La máxima crueldad en los discursos radiofónicos y los artículos de prensa, las más feroces incitaciones al crimen, pertenecieron a una mujer: la judía alemana Margarita Nelken.

A los dirigentes izquierdistas les culpó del horror provocado por el veneno de sus palabras, inspiradas en el bolchevismo ruso:

Las ideas eran rusas, los procesos eran rusos; rusos eran los hombres llegados para dirigir las matanzas; rusas las armas, rusos los nombres que se invocaban, las denominaciones de las brigadas, los originales de los grandes retratos que presidían sus reuniones (…) Aquellas multitudes entonaban La Internacional y un himno que decía Somos los hijos de Lenin. Y su ¡No pasarán! era francés. Yo vi por las calles de Madrid, en pleno verano, milicianos orgullosos de ostentar gorros rusos de piel y blusas de mujik. Decir ¡Viva España! era un grito subversivo. Todo era Rusia. No había nada más que Rusia.

De aquel «envenenamiento de las ideas» surgió el 19 de julio la «fauna de la revolución»:

Larvas de hombres, de mujeres, de niños, cubrieron Madrid en aquel día sin olvido. Greñas, muecas, garras, mugre, rugidos, ojos de fuego, rostros asimétricos, cuerpos tarados… Hervían. Salían de todas las esquinas, de todos los sumideros; eran los gusanos de una súbita putrefacción de Madrid. ¿Habían estado siempre allí sin que los viésemos o surgían de cada palabra malvada que hacían caer sobre Madrid por el surtidor de la radio los canallas de aquel oprobioso gobierno? Legiones satánicas, amasadas con odio, con pus, con la animalidad más baja; semblantes de capricho goyesco probaban que entre la bestia y el hombre hay un eslabón que aún no se ha perdido.

Consciente de que «mis comentarios a las sesiones parlamentarias habían herido muchas vanidades fustigando aquel rebaño de abogaduchos y de advenedizos engreídos», salió de su domicilio a tiempo para no ser detenido por los milicianos. Así comenzaría una larga escapada de escondite en escondite, acogido por amigos cuyas vidas ponía en peligro y finalmente refugiado en las embajadas argentina y holandesa.

Las legaciones extranjeras en Madrid llegaron a acoger once mil refugiados, incomunicados y sin poder poner un pie fuera de sus puertas, algunos de los cuales sólo pudieron empezar a ser evacuados ya avanzado 1937; otros muchos tuvieron que esperar a la entrada del ejército de Franco. Más suerte tuvieron los catalanes, que en cantidad cercana a los cincuenta mil consiguieron embarcar hacia Francia e Italia.

Tras mil peripecias, narradas como crónica en O terror vermelho y como novela en Una isla en el mar rojo, en julio de 1937 consiguió llegar a Francia en un coche del consulado holandés. Tras dejar atrás doce largos meses de angustia, puso su pluma al servicio de la causa rebelde tanto en las páginas de sus libros como en las del ABC de Sevilla. Allí publicó numerosos artículos dedicados a homenajear a figuras como Sanjurjo y José Antonio, al que consideró un mártir de la patria adelantado a un tiempo que no le comprendió; a agradecer a los países extranjeros, especialmente los hispanoamericanos, el refugio dado a tantos miles; a vituperar al gobierno francés por su apoyo militar y diplomático al bando republicano; a burlarse de «los burgueses simpatizantes de la República que echaron a correr y todavía siguen murmurando ¡No era esto… no era esto!; a acusar a los dirigentes republicanos de enriquecerse con el producto de sus rapiñas mientras sus seguidores daban su vida en defensa de una República abandonada; y a rechazar los intentos de mediación internacional para alcanzar una paz negociada:

En España están en lucha dos principios antitéticos e inconciliables en toda su eternidad, que no pueden ni combinarse ni disolverse el uno en el otro. Es el bien y el mal, el odio y el amor, el ser y el no ser de España. No podemos decir: bueno, pues vamos a ser un poco de bandidos. Ni tampoco: nos resignaremos a estar un poco muertos (…) España no se podrá rehacer sin el triunfo.

Pero la alegría del triunfo no aplacó su dolor, como reflejó en la frase de Léon Bloy con la que encabezó Una isla en el mar rojo: «El sufrir pasa; el haber sufrido no pasa jamás». Ni sus opiniones políticas ni su consideración del ser humano volverían a ser las mismas. Del marxismo, con el que nunca simpatizó, poco más pudo decir:

El marxismo es la religión de los envidiosos, de los fracasados, de los inferiores, y como no pueden ascender hasta lo bueno, buscan la igualdad rebajándolo hasta su propio nivel. Son los gusanos burlándose de las aves y decretando que nada hay de mejor gusto que arrastrar el vientre sobre la tierra.

Pero su crítica no se limitó al marxismo:

Hay algo en lo que no puede creer ya nunca un hombre que haya vivido en cualquier sitio de la España roja: la posibilidad de una democracia. Hay algo de lo que no volverá a oír hablar sin escepticismo: las innatas virtudes del pueblo (…) Porque la masa es imbécil. Y como la masa es imbécil, la democracia es imposible (…) Pasarán muchos años y acaso los hombres vuelvan a hablar en serio de esas mentiras: pero nosotros, los que hemos visto, sabemos durante todo el para siempre de nuestras vidas lo que es un pueblo entregado a sí mismo.

Al terminar la guerra volvió a Madrid, pero no halló alegría en ello porque «aquel sufrimiento fue tan grande, que hasta su sombra es un intolerable sufrimiento. Yo he buscado en Madrid mi sonrisa, y no la encontré». Y en varias de sus obras posteriores, tanto librescas como periodísticas, reiteró que los meses pasados bajo el terror rojo le habían cambiado para siempre:

Esa innumerable legión de fantasmas con los ojos arrancados, con las lenguas cortadas, con los pies y las manos atravesados por los clavos de la crucifixión, con los sudarios de las llamas que los quemaron, con el gesto enloquecido de los enterrados vivos, con los cráneos, los pechos, los vientres acribillados por las balas de las fieras asesinas, tiene ya su parcela en el campo de los horrores de la Historia humana (…) En realidad, yo he sido muerto violentamente. Muchas creencias que anidaban en mi espíritu no existen ya; mis ideas acerca de los hombres y de los pueblos se han modificado en sus raíces; las concepciones de antes, fruto de lecturas y experiencias, fueron desarraigadas y sustituidas por estotra experiencia más brutal, más profunda, más amplia, más aleccionadora (…) Mucho murió y mucho nació en mí. Nada hay que enseñe y fecundice tanto como el dolor (…) Cuando revivo, como ahora, lúcidamente todos aquellos horrores, me pregunto a mí mismo si de verdad podré volver a encontrar alguna vez en mi corazón fe suficiente para estimar de nuevo a los hombres. Y me temo que, por muy larga que sea mi vida, ya no podrá ser, nunca más, nunca más…

… eeen fin.

…..

Artículo publicado por Jesús Laínz. Libertad Digital. 2022-01-02

https://www.libertaddigital.com/cultura/historia/2022-01-02/jesus-lainz-wenceslao-fernandez-florez-la-descripcion-mas-cruda-del-terror-rojo-6851480/

ALICANTINO, BORRACHO Y FINO

Ahora, parece ser que el bicho raro soy yo.

Si la próxima batalla parece ser que será la del lenguaje, el español ya la tiene ganada de antemano porque se puede hablar mucho, muy claro, y con mucho tino en ésta nuestra lengua… Te puedes hasta cagar en la puta madre que parió a algunos políticos con una facilidad pasmosa, y a la vez, puedes explicar tus porqués con una precisión lingüística que ya querrían para sí casi todas las otras lenguas principales del mundo.

Tan solo soy un alicantino ubicado tan al sur de la provincia que le pilla más cerca la ciudad de Murcia que la de Alicante, pero que ama su tierra natal porque tiene el privilegio de haber nacido y de vivir todavía, en Almoradí: pueblo principal y corazón de la hermosísima Comarca de la Vega Baja del Segura, sita al sur de la provincia… Por todo ello, convendréis conmigo en que soy tan alicantino como lo puedan ser el Castillo de Santa Bárbara, el Peñón de Ifach o la isla de Tabarca. Que tan alicantino soy yo como lo son las calas de Jávea, los rascacielos de Benidorm, las cuevas de Canalobre o las playas de Torrevieja… ¿No…?

Alicantino, borracho y fino.

Al menos yo, desde siempre he entendido muy bien el valenciano aunque nunca lo he hablado. Es éste un idioma simpático, gracioso y muy amable al oído porque si bien es verdad que se come muchas de nuestras terminaciones sonoras, tiene a la vez la virtud de ser entendible por cualquier hablante latino con sólo que se le ponga un poco de cariño y algo de oído… Algo así también le pasa al italiano o al gallego, o al portugués: son idiomas amigables, amables y cercanos, reconocibles y que se hacen entendibles, comprensibles… No así el francés, ahora tampoco el catalán, y no digamos nada de la barbarie léxica del alemán o del euskera.

Los giros y vericuetos expresivos que nuestro lenguaje proporciona imagínatelos en euskera… ¡Jáaajaja…! Serían imposibles. Fíjate en cómo hablan de mal ahora los vascos cuando otrora fueron cumbre manejando el español: se han convertido en bárbaros lingüísticos empecinados en hablar como trogloditas serbios… Como también han hecho los catalanes, se han empeñado tanto en diferenciar sus fonemas para que no suenen a nada español, que para cerrar sus acentos y así parecer como extranjeros cuando hablan, lo que parecen ser son gilipollas hablando… Hablan en realidad, para que no les entendamos. Y sí, ya sé que gilipollas podemos parecer todos en un momento dado, pero no me negareis que ellos lo parecen muy especialmente y con demasiada frecuencia. ¿No…?

Recuerdo cuando trabajaba al norte de Castellón y me tenía que hacer entender sí o sí, charlando con cualquiera en valenciano, en español o en catalán, y lo hacía con total normalidad, cordialidad y amabilidad. No como ahora. Luego, empecé con lo del inglés…

Por eso, siendo como soy tan del sur de Alicante, no entiendo ésto de que ahora deba yo de hablar un idioma distinto al que se habla en Murcia, y que encima tenga que hacerlo sólo porque me lo impongan desde Valencia.

— ¡Manda huevos…!

…eeen fin.

No sé si se me entiende… 🤔

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

….

Pepes Gotera y Otilios

Hay cosas que no puedo entender, y claro, eso hace que me ponga a escribir para ver si ordenando palabras me aclaro. Tengo la simple convicción budista, de que la sabiduría consiste en saber hacer en cada momento lo correcto; y en hacerlo sin aspavientos, solo lo correcto. Y que para distinguir ese saber hacer lo correcto, es imprescindible aprovechar la experiencia de las cosas que nos suceden, y sacar conclusiones de la reflexión sensata y bondadosa de las consecuencias de nuestros actos. Así de sencillo… No haría falta siquiera leer ni escribir un solo libro, sino dejarnos fluir, como hacen el budismo, y los ríos… «Be water my friend, be water…» Sé razonable, humano natural y curioso, persona sensata.

Pues resulta, que ni más ni menos que el 41% del censo electoral, ha vuelto a votar a la izquierda. Millones, de no sé cómo llamarles… No puedo entender cómo, con la que nos está cayendo con este desgobierno zurdo, todavía haya semejante porcentaje de población que vote a favor de esta pandilla de Pepes Gotera y Otilios.

Gente sin mérito alguno, inculta y hasta gafe; inútiles, zombis fuertemente ideologizados y por ello incompetentes por completo para gestionar nada a derechas. Una barahúnda de comunistas a los que cada cierto tiempo se les va la olla roja, y vuelven a asomarnos al precipicio de aquel odio viejo de las dos Españas… Pretenden empujarnos, de nuevo, diríase que si no a la guerra, sí a la vergüenza y al abandono inane y por desidia de todo aquello que hemos sido, que todavía somos, y de lo que podríamos ser.

¿Cómo, todavía hay tanto insensato, tanto ciego ideológico, tanto tuerto mental…? Con lo bien que podríamos estar todos a una, juntos.

…eeen fin.

Cosas de las ideologías: basura vieja y polución intelectual; metralla mental y política; especie de sucedáneo de la verdad, de lo correcto y de la moral. Y todo ello al servicio espurio de gente sin escrúpulos ninguno, en su búsqueda ansiosa del Poder… ¡Pues vaya una mierda lo del Poder…!

Que no nos engañen.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

Hispanidad idiomática

Historias de Salvador Juan Vallone

Me inclino ante el ingenio, la sátira, el humor, la inteligencia, la sensibilidad, y la palabra.

Gracias una vez más. Una obra maestra.

Y vosotros disfrutad malditos, disfrutad leyendo…🤔

…….

NOVEDADES EN MATERIA IDIOMÁTICA

La Real Academia de la Lengua dará a conocer próximamente una reforma de la ortografía española. Se trata de un plan quinquenal que entrará en vigor en forma paulatina, para evitar confusiones. Su aplicación tornará más simple el castellano de todos los días, pondrá fin a los problemas ortográficos que suelen tender trampas a boxeadores, economistas, ingenieros y arquitectos, y logrará que nos entendamos de manera universal quienes hablamos esta noble lengua.


De acuerdo con lo trascendido hasta el momento, la reforma se introducirá en las siguientes cinco etapas anuales:

1) Supresión de las diferencias entre ‘c’, ‘s’, ‘z’ y ‘k’.

Komo despegue del plan, todo sonido parecido al de la ‘k’ será asumido por esta letra.

En adelante, pues, se escribirá «kasa», «keso», «kijote». También se simplifikará el sonido de ‘s’ en este úniko signo; kon lo kual sobrarán la ‘c’ y la ‘z’: «El sapato de Sesilia será siempre asul».

Desapareserá la ‘doble c’ y será reemplasada por ‘x’: «Tuve un axidente en la Avenida Oxidental». Grasias a esta modifikasión, los hispanohablantes no tendrán ventajas ortográfikas por su extraña pronunsiasión de siertas letras.

2) Se funden la ‘b’ kon la ‘v’, así komo la ‘y’ kon la ‘ll’.

No existe diferensia alguna entre entre el sonido de la ‘b’ larga y la ‘v’ chikita; por lo kual a partir del segundo año desapareserá la ‘v’, y beremos kómo bastará kon la ‘b’, para que bibamos felises y kontentos.

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Pasa lo mismo kon la ‘y’ y la ‘ll’. Sobra la ‘ll’… Todo se eskribirá con ‘y’: «Yébeme de paseo a Sebiya, señor Biyar».

Esta integrasión probokará agradesimiento general de kienes hablan kastellano, desde Benesuela hasta Bolivia… Toda ‘b’ será de «baka»; toda ‘b’ será de «burro».

3) ‘R’ es «erre»; fuera la ‘h’; fusión de ‘g’ y ‘j’.

A partir del terser año, y para mayor konsistensia, todo sonido de ‘erre’ se eskribirá con ‘rr’: «Rroberto me rregaló un rramo de flores».

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Asimismo, la ‘h’, kuya presensia es fantasmal en nuestra lengua, será eliminada… Nuestros ijos ya no tendrán ke pensar kómo se eskribe «sanaoria», y se akabarán esas komplikadas y umiyantes distinsiones entre «echo» y «hecho». Ya no abrá ke desperdisiar más oras de estudio en semejante kuestión ke nos tenía artos… Tampoko en la diferensia entre la ‘g’ y la ‘j’… ke muchas beses suenan igual. Todo irá kon ‘j’: «El jeneral jestionó la jerensia». Sin duda, esta sensiya modifikasión ará que ablemos y eskribamos todos kon más rregularidad y más rrápido rritmo.

4) Abolisión de tildes; muerte a konsonantes finales.

Horrible kalamidad del kastellano son, en general, las tildes o asentos gráfikos… Esta sankadiya kotidiana jenerara una axion desisiva en la rreforma. Aremos komo el ingles, que se a impuesto internasionalmente sin tildes. Kedaran ellas kanseladas desde el kuarto año, y abran de ser el sentido komun y la intelijensia kayejera los ke digan a ke se rrefiere kada vokablo. Berbigrasia: «¡Komo komo!».

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Tambien seran proibidas siertas konsonantes finales ke incomodan, y poko ayudan al siudadano komun. Se dira: «¿Ke ora es en tu relo?», «As un ueko en la pare» y «La mita de los aorros son de eya».

5) Eliminasion de la d interbokalika del partisipio pasao y kanselasion de artikulos.

El uso a impuesto ya ke no se diga «bailado», «nacido» y «venido», sino «bailao», «nasio» y «venio». Kabisbajos, aseptaremos esta kostumbre bulgar, ya ke al fin y al kabo, es el pueblo yano el ke manda.

Desde el kinto año kedaran suprimidas esas ‘des’ interbokalikas ke la jente no pronunsia. Ademas, y konsiderando ke el latin no tenia artikulos, y ke nosotros no debemos inbentar kosas que nuestro padre latin rechasaba, kastellano karesera de artikulos… Sera poko enrredao en prinsipio, y ablaremos komo futbolistas yugoslabos; pero después, niños y niñas de kolegios beran ke tareas eskolares resultan mas fasiles.

face-8685_960_720Profesores terminaran benerando akademikos ke an desidio aser rreformas klabe para ke seres umanos ke bibimos en nasiones hispanohablantes gosemos berdaderamente del idioma de Serbantes y Kebedo.

Eso si: nunka aseptaremos ke potensias estranjeras token kabeyos de letra ‘ñ’. ‘Ñ’ rrepresenta balores mas elebaos de tradision kultural ispanica, y primero kaeremos kadaberes antes ke aseptar bejamenes, a simbolo ke a sio korazon bibificante de istoria kasteyana.

Identida kultural no se bende ni alkila.

Salvador Juan Vallone

……..🤣😄

Maravilla de letras hispanas mezcladas con ingenio… Don Salvador Juan Vallone, me ha permitido publicar aquí esta prueba de amor por el verbo español, sea cual sea el sitio donde se haya escrito… Viva lo Hispano, lo español, lo nuestro.

Este hombre es mi hermano a no sé cuantos miles de kilómetros de mi casa; pero lo es, solo porque me habla y le entiendo, y le admiro… Ésa y no otra es nuestra ventaja: la palabra…

¡¡ VIVA LA HISPANIDAD…!!

Historias de Salvador Juan Vallone

MENSAJE EN UNA BOTELLA

¡Fuera miserias, aquí, estáis todos invitados…!

Como veis, la entrada a éste mi blog es completamente gratuita y todos sois VIP… Y por supuesto que podéis beber, comer, fumar o consumir cualquiera otra sustancia que se os antoje y hasta la hora que os dé la gana.

¡Quitaros la mascarilla y poned los pies en la mesa coooño…! Podríais incluso, luego, quedaros a dormir por ahí. ¡Que empiece la fiesta…! ¡Fuego al cabaret…! ¡Poned música…!

Quiero aclarar que el dominio éste de mi web es un wordpress.com gratuito por completo:

historiasenunfolio.wordpress.com

Y es gratuito porque al usar esa dirección web, lo que hacemos en realidad es crear tráfico hacía la plataforma WordPress. Yo, cada vez que escribo en ella, y vosotros cada vez que me visitáis aquí para leerme… Porque parece ser que al hocicar curioseando por ahí siempre creamos tráfico; mira tú por dónde.

Pero vete tú a saber de qué tipo ése tráfico: si de drogas, de influencias o de poder; de blancas, de armas o de datos; o hasta tráfico de tráficos; quizás incluso tráfico de ideas… ¡Qué cosas éstas las del tráfico…!

Pero de verdad, como a mí me importa una verdadera higa lo del tráfico, yo quería que supieseis que aquí en mi blog y ante todo, para mí sois invitados buscando, huéspedes lectores, viajeros perdidos, viejos jóvenes, cansados curiosos.

Y por eso os aseguro que yo aquí solo escribo… Ni pago tráficos ni publicidad alguna; es más, la evito y os la intento evitar. La que nos aparece en pantalla nos la coloca nuestro propio navegador… Y no utilizo medio alguno para promocionar el sitio éste salvo éste: el de que me leáis.

Y se diría que sólo escribo en este blog, una especie de mensajes virtuales pequeños y enrollados; que luego introduzco en unas digamos que como botellas tecnológicas; que más tarde diríase también como que lanzo, contra el oleaje del océano multimedia éste que nos rodea queriéndonos engullir.

Y en el fondo todo lo que hago como podéis ver, es solo ir en vuestra búsqueda, a la espera de un encuentro, de un lector. Así que ya sabéis…

Muchas, pero que muuuchas gracias por leerme.

…eeen fin. 🙏

historiasenunfolio.wordpress.com

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

GRACIAS MAESTRO

Yo Maestros he tenido muchos, pero no sé porqué siempre me acuerdo de que él fue uno de los primeros: Don Manuel Galant Pérez… Un tipo que era capaz de empezar una clase de Historia con la de los romanos, y acabarla embelesándonos, hablándonos de los focos de las discotecas y del peligro que corríamos fumando porros por ahí por el mundo. Luego, hasta le entendíamos y todo… Un espectáculo de Maestro. Y encima, cuando se expresaba intentaba conjugar el humor vitriólico con el estilismo literario; rozaba el insulto merecido con la pluma de la sátira; y llevaba cuidado sí, pero poco. A mí me gustaba.

Tenía la muñeca rota, y la mano digamos que girada hacia adentro en un gesto como que de zurdo, aunque era diestro. Pues con esa mano diestra y la muñeca rota, y con solo unos trazos de tiza en la pizarra, era capaz Don Manuel de crear, tanto círculos, cuadrados, octógonos o triángulos cuasi exactos, como podía dibujar y de memoria la fachada principal de la iglesia del pueblo con total precisión, y en sólo unos pocos garabatos.

No teníamos pantallas interactivas. La pizarra y la tiza en las clases de Don Manuel, se podían convertir tanto en un libro de viajes con ilustraciones, como en una mesa de diseño técnico o en un block de dibujo. Igual te dibujaba un tramo de la Muralla China que las pirámides de Egipto o la Venus de Milo… Era capaz de plasmar en una pizarra, y nos parecía que casi a escala, lo mismo la trayectoria de un cohete en dirección a la Luna, como que la silueta del continente sudamericano con sus principales ríos y mares, con sus cabos y sus golfos… Era genial.

En cuanto detectó mi querencia por el dibujo, no dejó el c… de sacarme constantemente a la pizarra. Bien para dibujar de memoria o un mapa de España, o un ojo humano visto de perfil para ilustrar una de sus clases de dibujo, o quizás una cuadrícula con las líneas bien bien rectas.

Uno tiene que buscarse siempre un buen Maestro, alguien que te esté constantemente enseñando algo. Tuve, en general, muy buenos Maestros pero porque tenían criterio propio y honestidad, mucha cultura, libertad de cátedra, y lo más importante: autoridad… Hoy así son difíciles de encontrar, solo tenemos profesores, funcionarios. Y todos sabemos el dicho, la verdad matemática, de que «nadie puede entender algo si su sueldo depende de que no lo entienda…»

A Don Javier y Doña Anita, y a Rafa Nadal o a Cervantes. A los hermanos Fidel y Manuel Galant, a Don Pedro Miralles y a Don Vicente Nebot. Al Señor Escohotado. A Doña Carmen Mazón y al magnífico Esteban Parres. Al gran FJ Losantos. Y a Don Manolete Lucas y a Don Gabriel… A Don Santiago González. A Paco Sanz. ✍️

Gracias Maestros. 🙏

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

….

No había a su pie risco vedado…

Hoy muchos de nosotros no volveríamos a ser lo que fuimos: no volveríamos a ser boinas verdes del ejército español; reconocedlo. Y no lo seríamos porque lo que hicimos solo se hace o por cojones, por inconsciencia, o por patriotismo… Y parece que ya no veo mucho inconsciente ni mucho patriota por aquí. Cojones sí veo, pero nos hemos hecho algo viejos, vagos y ramplones. Pero el caso es que yo, sabiendo lo que sé, sí me iría de nuevo a la mili con vosotros… Cabrones.

Por eso estoy calladico en el grupo últimamente, porque nuestro grupo de güasap es un reflejo de nuestra decadencia, y prefiero refugiarme en el recuerdo de aquellos sentimientos que nos tuvimos, y no intoxicarme ahora con nuestras jodiendas políticas. Estoy cansando de asistir al espectáculo de bromas tontas acerca de lo mal que le va a nuestro país, de los pequeños puntapiés ideológicos que nos damos, y del intercambio de memes hijosdeputa para tocarnos los huevos ideológicos unos a otros. Porque no sé a santo de qué vienen… A mí me duele lo que nos está pasando -como Nación- y prefiero quedarme con mi recuerdo vuestro, solidario, español, en vez de darme cuenta de cómo y de cuánto hemos cambiado algunos.

Pero que sepáis que os quiero mucho a todos, e iré a vuestro entierro mientras me sea posible y vuestros hijos me avisen con suficiente antelación… Os lo prometo.

Cabrones. 💕

No había a su pie risco vedado…

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

Se tiran los pájaros a las escopetas

Dijo que no podríamos ni dormir si gobernara con Podemos. Jáaajaja… Donde dijo digo, ahora dice Diego. Saquemos a pasear a Franco en público mientras que casi en secreto, saquemos también a los etarras de la cárcel; a ver quién se distrae más… A día de hoy, creo que sólo quedan siete u ocho de aquéllos perros asesinos lejos de donde asesinaban. Mientras, hay casi trescientos asesinatos sin resolver; asesinados, por aquéllos mismos hijosdeloba que ahora poco a poco vuelven a su cubil euskaldún sin pedir perdón siquiera.

Porque ahora, resulta que los atentados y los golpes de estado los perpetra el gobierno, quienes se alían con golpistas y terroristas son los ministros, y quien pone a la parte por encima del todo es el mismísimo presidente del gobierno. ¡El colmo, es el colmo…! Como en la guerra civil: «Se tiran los pájaros a las escopetas…»

Veníamos de casi trescientos españoles muertos en un atentado terrorista en Madrid, cuando se produjo aquél infame cambio de gobierno. Y echándonos la culpa entre españoles, vino -llegó al poder- el ínclito de Zapatitos… Después, huída casi como conejos de Irak y abandono casi por completo también de todas nuestras obligaciones y/o relaciones internacionales. Y frente a todas aquellas agresiones, agárrense: ni más ni menos que nos enfrentamos con las armas del matrimonio homosexual, la potencia de la alianza de civilizaciones, o con la fuerza de la ley de violencia de género; también con la imperiosa propuesta de la ley de memoria histórica, o la tontería aquélla del Plan E.

Filfa y farfolla… Mientras, algunos lloraban orinocos tras la muerte de Julio César Chavez. ¡Qué asco…!

¡Y no se vayan todavía que aún hay más…! Ya que después también vino -llegó al poder- el mísero de Don Mariano y una legislatura por completo inútil, inane; un 155 imbécil y un tiempo gastado, malgastado: «Hagan Ustedes lo que les salga del capullo…»

Y no te digo ná, ahora con Pedro y sus Picapiedras… Jamás había pisado moqueta tanto lerdo, tanto tonto, ni tanto cardo borriquero. Lo que tocan lo transforman en mierda: la salud, la dialéctica, la educación, Marruecos, la dignidad, la retórica, Europa, la justicia, la sintaxis, los EEUU, la concordia entre españoles, Hispanoamérica, la oratoria.. Todo lo están dejando hecho un solar, pero éso sí, con una gran mierda roja en medio… Y aquí siguen todos, los de derechas y los de izquierdas: rotándose, cambiándose el puesto; tú te pones aquí, yo allí, y él allá; y guarden su turno por favor.

Mira cómo pagas de cara la electricidad, la gasolina, los impuestos al trabajo, o los más de cuatrocientos cuarenta mil políticos apesebrados que alimentamos entre todos… Esto es un corralito decían los argentinos cuando les robaban vivos.

…eeen fin. Cosas de Las Autonomías.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

………..

LA TRANSICIÓN. Lo del ’78

Salvo por los hijos de perra de la ETA, fue un período feliz -lo recuerdo bien- el dictador estaba muerto. Esperanza, ilusión, conciliación; se palpaba en el ambiente una vibración compartida, una excitación común; se lo notaba incluso, y especialmente, a mi padre.

Era mi padre un tipo dulce, moderado, conservador, casi anodino ideológicamente por prudente. Rondaba la cuarentena y expresaba con tiento y recato sus escasas opiniones políticas; detalle éste que era normal en las personas de su generación, ya que habían vivido enteramente bajo el régimen franquista.

Eran evidentes sus inocentes expectativas por el momento que estábamos viviendo; estaba extrañamente ilusionado. Él, con discreción, pero con determinación, se definía como «cristianodemócrata» y recuerdo que al decirlo, se le notaba un tono así como de alivio, como de alegría largo tiempo contenida… La estrechez censora en la que se había criado desde que recordaba, siempre había coartado sus expresiones políticas, y seguramente también las de otras índoles.

Recuerdo especialmente el viernes santo que legalizaron al Partido Comunista (25 de Abril de 1977). Fue especialmente reseñado y celebrado por mi padre -de derechas- como un gran día.

Un día en el que los españoles decidieron unirse en un abrazo simbólico, que al abarcar a toda la izquierda concernía por ello a la totalidad de españoles, que en tropel casi unánime quisieron unirse a ese gesto.

Estaban todos: los franquistas de falange y la derecha renovadora de UCD; un Partido Socialista moderno e innovador, deslumbrante de ideas y defensor de principios comunes; por supuesto el Partido Comunista, y aunque hoy nos parezca mentira, hasta el incipiente aunque influyente nacionalismo prácticamente al completo. Todos.

Lo digo porque yo estaba allí, y lo recuerdo, aunque en aquél momento no pudiese valorar con criterio la enorme importancia histórica de lo que estaba sucediendo. Tenía 13 años y mi inocente percepción era que había sin duda alguna una enorme ilusión colectiva. Era evidente que empezaba algo importante.

La «gente» hablaba de convivencia y de perdón, de reconciliación y de legalización; de libertad, de «libertad sin ira…»

Quiero que quede claro que yo jamás he pertenecido a partido político alguno; tampoco soy de ningún equipo de fútbol ni de ningún club de fans; nunca he sido “de nada” ni por supuesto “de nadie”. Siempre he sido un verso suelto con ideas seguramente equivocadas en muchos casos, pero con criterio propio y, voluntaria y expresamente, sin adscripción ideológica alguna.

Por todo lo anteriormente expuesto y salvo revanchismo o por la pura avaricia del poder, no acierto a entender porqué una parte muy importante de la izquierda de éste nuestro país España, insensatamente, está empeñada en la felonía de dar por buena la falaz infamia, de afirmar, que lo del ’78 fue la imposición de un supuesto «Antiguo Régimen» con la espuria finalidad de crear otro: «El régimen del 78…»

Asco me da la expresión ¡Coño…!

Perdonad lo grueso de las palabras felonía e infamia, pero es que pretender enmerdar de forma tan falsaria sectaria y torticera, un período tan trascendente de nuestra historia inmediata -y del que sin dudar tendríamos que estar profundamente orgullosos- es algo intrísecamente infame y traidor, además de no sólo falso.

Lo que resultó de aquel período no fue en ningún caso una imposición ni el triunfo de contubernio alguno, conspiración, o confabulación de ningún tipo… Hasta para un niño de 13 años era palpable el sentimiento de libertad y de crucial oportunidad: había que decidir algo trascendental. Algo, que yo todavía no alcanzaba a entender en profundidad.

Algo que posteriormente fue calificado en el mundo entero como “el ejemplo español”. Fuimos, el caso arquetípico de forma pacífica y respetuosa de transición de un régimen dictatorial a uno impecablemente democrático; y fuimos ejemplo por ello para el resto de las naciones.

Y yo, que sí sé que fue algo colectivamente hermoso, no entiendo con qué intención algunos están empeñados en denostarlo.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

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¡¡MANIFESTACIONES PERO YA…!!

Érase una vez, en un país que si nos descuidamos dentro de poco estará muy muy lejano y de cuyo nombre no hay día que no me acuerde, no ha mucho tiempo que vivía gente tranquila, alegre, laboriosa y confiada. Un pueblo, que podía hacer planes a largo plazo porque las instituciones funcionaban, se respetaba la ley, y a los políticos todavía les quedaba algo de vergüenza.

Pero llegaron unos bárbaros sin memoria ni cultura suficiente, mérito ninguno y sin escrúpulos. Un puñado de mañacos adanistas, chulos, faltos tanto de moral como de una mínima educación y hasta de aseo… Y trajeron, espíritus macarras, lenguajes soeces y modales sin desbastar.

…eeen fin.

¡Vamos a la calle todos, pero ya…! Pero nada de pegar fuego a contenedores ni ostias; ni que fuésemos borrokas... Si hay que salir a la calle a manifestarnos que sea por algo digno y de forma digna, coño. No somos hienas peleando carroña ¿o sí…?

Paz señores, paz siempre… La única guerra justa sería una guerra a la defensiva, pero ya no las hay defensivas; ya no quedan. En todo caso serían un oxímoron, porque toda guerra ha pretendido siempre una derrota. Entonces vamos todos a las calles, sí, pero no a la guerra. A la paz.

Vayamos a las calles, sí, pero como se hacía antes, como al principio, con redaños: esgrimiendo una barra de pan en una mano, y en la otra a nuestros hijos y a nuestros viejos enseres; para que se nos vea tal y como somos de verdad. Vayamos, sí, pero para ver cuántos y cómo somos en verdad, y para comprobar lo mucho que todavía nos queremos.

Salgamos todos, pero para saber cómo estamos de humor haciéndonos reír unos a otros; o para saber qué o cuál coño necesitamos de verdad… Tomemos las calles pero yendo a por algo digno; vayamos a esa manifestación con un pan en una mano y una flor en la otra; vayamos, a por algo que sea para todos, a por algo en beneficio de todos.

¡Y ojo…! Hay que reventar esta basura de redes sociales ya, de verdad… Pero no solo porque no nos informan realmente de lo mal o bien que van las cosas, sino porque encima, no nos sirven tampoco para insuflar de forma colectiva y manifestar, las ganas que en verdad todos tenemos de vivir intensamente, de innovar, y de buscarnos y ganarnos justo ésta vida nuestra, aunque haya a quién pueda parecerle una vida de mierda.

Yo recuerdo, en los inicios, cuando era solo y puramente viral todo este rollo de caralibro y demás plataformas virtuales junta-gentes… Y lo era, porque de verdad funcionaba eso de los like: cuantos más tenías más gente te veía, compartía; se corría la voz y tal. Y claro, poco a poco creabas tu red social. Así de sencillo.

Pues con una idea tan bonita y que funcionaba tan bien, en vez de buscar, o al menos no interferir, en la difusión espontánea del talento y de la verdad de las cosas, éstas redes siniestras se decidieron por lo que se llama monetizar la idea. O sea, importan una mierda la calidad de tus habilidades, solo quieren dinero.

Ahora, ésto es basura publicitaria… Da igual lo bien o mal que escribas, pintes, cantes, fotografíes o esculpas. Ahora, algo, decide por su cuenta que sólo si gastas dinero tendrás audiencia. ¡Ah amigo, así cualquiera…! Pues que les den. ¿Porque para qué queremos entonces estas redes dizque sociales, si en absoluto nos mejoran siquiera socialmente…?

¡Vamos a la calle todos, pero ya…!

Os quiero.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

MADRINA DE GUERRA

Si no sabes qué era una madrina de guerra, no vayas a wikipedia porque tampoco está.

“Línea de fuego”. Fragmento.
Arturo Pérez Reverte.

“Estimada María Cristina, amiga mía, querida madrina:

Me preguntas en tu última carta los motivos por los que lucho. Por qué me presenté voluntario sin esperar a que me llamaran a filas. Soy de una familia modesta, poco burguesa. Mi padre, con gran esfuerzo, montó un pequeño comercio en Lugo y con su trabajo y sacrificio, ayudado por mi buena madre, pudo darnos vida y educación a cuatro hijos. Nada regalaron a mi familia las izquierdas ni las derechas y nunca intervino ninguno en política. Mi padre ni siquiera votó nunca, pues decía que tan oportunistas eran unos como otros. Yo, el mayor de los hermanos, fui privilegiado al facilitarme los estudios: una carrera para una vez situado poder ayudar al resto.

Sin embargo, esta República desordenada y caótica lo cambió todo. La mala fe de los políticos, el pistolerismo impune, la ausencia de autoridad y orden público, las turbas analfabetas enseñoreándose de nuestras vidas, la demagogia irresponsable, el caciquismo de las izquierdas, que resultó tan nefasto como el de las derechas (te lo dice alguien nacido en una región que sabe mucho de caciques), llevaron a España al abismo. La convirtieron en un gran Cristo crucificado por todos.

No es cierto, como dicen los rojos, que cuatro militares y banqueros se alzaran contra el pueblo. Yo soy pueblo, mi familia es pueblo, y estábamos como muchos otros hartos de tanta impunidad, de tanta barbarie, de tanto si no estás conmigo estás contra mí. ¿Quién, al ver que se insulta a su madre o su novia, a su hermana, no saldría en su defensa? Pues la ofensa que le hacen a España sus enemigos, destruyéndola, es más que un insulto. Es un crimen.

¡Viva España rusa! gritaban esos irresponsables canallas. Nos obligaron a tomar partido incluso a los que no lo teníamos. Nos obligaron a elegir, aunque tampoco nos entusiasmaran los otros. Enfrentaron amigos y hasta hermanos, cuando la mayor parte sólo aspirábamos a orden, paz y trabajo. Pero eso es imposible cuando todo el mundo tiene la palabra revolución en la boca. Hasta mi pobre padre, por tener un modesto negocio propio, era considerado «explotador del pueblo».

En cuanto a mí, sencillo estudiante, hijo de una familia trabajadora, recuerdo un día que iba a clase, cuando al bajar del tranvía unos obreros me insultaron ¡por llevar corbata! «Te vamos a ahorcar con ella, cochino señorito burgués», dijeron riéndose insolentes, con altanería de vencedores saboreando la revancha. Así que cuando los militares se alzaron para poner fin a este disparate, los españoles de bien no tuvimos más remedio que…”

“Línea de fuego”. Fragmento.
Arturo Pérez Reverte.

Lo encontraron muerto de un tiro furtivo por la espalda, y la carta se quedó sin terminar. Un papel plegado, guardado en el bolsillo de su camisa ensangrentada.

¡Oyeee, que te has cagao…!

— ¡Oyeee, que te has cagao…!
— Sí, ya. Pero no te preocupes que la mierda es mía, es de las nuestras.

— ¿Cómooo…?

Los españoles deberían renegar, sublevarse, indignarse y luchar contra dos cosas en especial, para desterrarlas de una puta vez de nuestra idiosincrasia y superarlas también de una puta vez. Curiosamente, una es muy antigua mientras la otra es relativamente moderna: ésta -la moderna- es el comunismo, y aquélla -la antigua- es nuestra leyenda negra.

Haría falta un nuevo partido de izquierdas, no sé si socialista o qué sé yo si laborista, demócrata o quizás socialdemócrata, pero ante todo decente y español… Que no cagara donde come, y que amara y respetara siempre a su país y sus vecinos.

¡Y hace falta ya, ahora…!

Si aún quedaran socialistas honrados y cabales, o si todavía hubieran españoles de izquierda que no fueran cobardones que mean en el mismo sitio en el que abrevan; todos ellos, sin duda alguna, deberían plantearse fundar un partido de izquierdas, español, íntegro, eficaz, y moralmente ejemplar.

Y yo, ni así les votaría, ya les voté bastante cuando era joven hace muuuchos años.

Hoy en día en España no hay nada a la izquierda que no sea traición, mal ejemplo, erial.

¿Y ahora qué hacemos…?

¿Quién arregla ésto…?

Como dice el gran JC Girauta: «ésto es acongojante o acojonante. No estoy seguro…»

…eeen fin.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

NO TENÉIS SANGRE EN LAS VENAS

Estamos perdiendo tontamente jugando al solitario, haciéndonos trampas queriendo soplar y sorber a la vez.

Nos están robando; sirlando… Nos están secuestrando en Estocolmo. Nos están traicionando en nuestra casa. Nos están insultando en nuestra jeta. Nos están engañando como a chinos. Nos están intoxicado como a secta. Nos están jodiendo en nuestra cama.

Nos están enviscando a unos con otros… Nos están hurtado el futuro; ni siquiera nos lo roban ni nos lo arrebatan; simplemente nos dejamos…

Se ríen a costa nuestra y consentimos.

¿No tenéis ojos en la cara…?

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

Carta a un periodista muy famoso.

Estimado Maestro, querría hacerle una pregunta casi personal, y que espero sea entendida adecuadamente… Es una pregunta algo pretenciosa, y para hacerla en realidad a todos los grandes del periodismo y del verbo en nuestro país; a vosotros los gurús radiofónicos, periodísticos, mediáticos o televisivos.

Y el planteamiento es el siguiente, y es también muy sencillo: dado cómo están de escasas las posibilidades de acceder al contacto y la opinión directa con nuestros nefastos políticos, y ya que solo se les puede pillar en muy raras comparecencias, apariciones, o declaraciones de prensa… ¿Cómo es posible que los primeros espadas del periodismo, desperdiciéis, ésas tan escasas oportunidades de encararos personalmente ante ellos para preguntarles sin piedad y sin subterfugios…?

¿Por qué se envían a subalternos, a dignos segundones o a heroicos becarios, a fregar esa fregaza de la que deberíais encargaros vosotros en persona…? No escaparían vivos, los políticos en esas sus fugaces apariciones, si fueran interpelados pública y personalmente por Usted, por FJ Losantos o por Pablo Escolar, por Carlos Herrera, Marhuenda, o por el bueno de Cintora. ¿Cuál es entonces el verdadero problema…?

Yo, no lo entiendo. ¿Cobráis poco…? ¿No os pagan la dieta de desplazamiento…? ¿Las comparecencias son cosas de novatos…? Repito, no lo entiendo.

Pareciera que los grandes gurús del periodismo sólo os preocupáseis del toro de la política, viéndolo desde la barrera cómoda de vuestros despachos y estudios de radio y televisión; parapetados detrás de vuestros mass media y vuestras redes dizque sociales.

¿Evitáis la confrontación directa…?

…eeen fin.

¡Qué escándalo, en este local se juega…!

A la espera de su respuesta. Quedo a su entera disposición.

Atentamente

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

EL PITO DEL SERENO

Tomar algo o a alguien por el pito del sereno:

1. loc. verb. coloq. Darle poca o ninguna importancia.

Hasta aquí hemos llegado los españoles, a la nada internacional, un cero a la izquierda… Debería darnos vergüenza de que nuestros enemigos nos vean peleando entre nosotros, hasta tal punto, que crean que no nos vamos a defender si nos atacan sino que, como imbéciles y cobardes, vamos a acusarnos otra vez unos a otros del ataque… Como otrora ya hicimos, si recordamos el infame 11 de Marzo del 2004.

En aquél tan triste episodio de nuestra historia, y después de que asesinaran a casi trescientos españoles, la izquierda de este país para ganar unas elecciones se puso a acusar a la derecha, como si los mismos españoles tuviésemos la culpa de que se nos asesinara… O unos etarras o unos musulmanes ambos cegados de odio, igual daba.

No contentos con eso Zapatitos hizo que huyéramos como conejos, abandonando a nuestros aliados en Irak; justo después de que nos atacaran.

Nos comportamos, como si después de despertarnos una mañana y darnos cuenta que han desvalijado nuestra casa y matado a nuestros hijos, en vez de ir sin piedad a por los asesinos, nos pusiéramos a echarnos la culpa estúpidamente, porque uno de nosotros se dejó la puerta abierta o la alarma de la casa sin conectar.

Todos a una y fuera ilegales, sean marroquíes o de donde sean. Nos están agrediendo, asaltando e insultando; pretenden robarnos riéndose en nuestra propia cara. No hemos aprendido nada de nuestra inmensa Historia. Nada.

Uno tiene que defender lo primero su propia casa. ¿No…?

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

………

ARDE MADRID. PACO LEÓN.

Nunca fue muy santo de mi devoción pero acabo de terminar de ver la miniserie Arde Madrid, de Paco León. Mi Señora la ha tenido que terminar de ver puesta en pie, de los nervios… Creo que es buenísima. Unos doscientos cincuenta minutos invertidos en un recorrido de humor finísimo, a lo largo de una situación rocambolesca, y que a su vez te hace viajar por un pequeño episodio de la historia –no sé si llamar reciente– de esta España nuestra. Una historieta. Una nueva visión clásica, estereotipada pero genial, de cómo somos.

Me pareció en algunos momentos, ver juntos al Lazarillo de Tormes y a Alfredo Landa, a Teresa de Ávila y a Gracita Morales, incluso algo de Don Quijote, de Andrés Pajares y hasta de Dulcinea… He visto un blanco y negro propio de José Luis Garci, o unos diálogos como que de Berlanga, pero en una trama de humor Cervantino. He creído ver, diríase que el humor y el genio interpretativo de un Ozores, o una forma de contar propia de Chicho Ibáñez Serrador… He visto, lo que se llama una españolada. Una colección de tópicos; una especie magistral de película como aquellas del destape, pero de emociones… Picarona, y típica de aquél nuestro cine, de justo antes de antes de ayer.

He asistido a un repaso simpático, meticuloso –contado desde la perspectiva de un genio esperpéntico pero muy hispano– de nuestros estereotipos propios del carácter español. Me parece una maravillosa reivindicación humorística, de quién y de lo que somos, y de dónde venimos querámoslo o no. Una asunción, inteligente y graciosísima, de aquél pasado franquista y timorato que a todos nos ha traído hasta aquí… Somos españoles; muy en el fondo, muy buena gente.

La juerga final es portentosa, un clímax flamenco, cariñoso, completamente desmadrado. Y la escena última: la de la gamba y la petición de matrimonio, es genial. Y termina con otro berrinche. Todo son tensiones sostenidas en una película que no necesita de un final feliz… Tal, y como es la vida o como debería de serlo ¿No…? Una gran obra, que yo llamaría cinematográfica. ¡Todos los actores: excepcionales…!

¡Bravo Paco León…!

Si lograra reprimir un poco algunas moralinas fruto de sus digamos que pulsiones políticas, y si fuera capaz de cambiar su formato casi exclusivo de solo comedia, tendríamos un gran director en ciernes, seguro… Solo hay que esperar un poco.

¡Bravo Paco León…!

«Torrerro…» 🐂 😂🤣

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

Izquierdosis. Izquierditis. Izquierdemia.

Todo se ha estropeado, se ha inflamado, todo se ha infectado…

¿Cuánto tiempo llevamos ya luchando contra esta puta pandemia…?

¡Pues cuidado…! Porque ronda por ahí otra enfermedad también la mar de contagiosa, más incluso; y todavía más mortífera y difícil de curar. Más de cien años lleva por ahí la hijadeputa, campando e infectándonos a sus anchas.

Otra pandemia. Un mal rojo, que se te enroca implacable en las neuronas dejándote sin posibilidad ninguna de raciocinio ni reacción. Anula de tu organismo cualquier posibilidad de decisión honorable o sensata, y te empuja, tanto a la estupidez como a la bellaquería y hasta la infamia de forma tal, que dejas totalmente de pensar por ti mismo.

O eso parece, según los datos que reflejan los encefalogramas planos.

Acaba ese virus completamente con la empatía porque hace de tí algo así como un zombi, un imbécil, al servicio de otros. Un esclavo, que renuncia a pensar por sí mismo para –y por una paguita por aquí o una subvención por allá– entrar a formar parte de una especie de milicia justiciera… Algo, que te hace creer que eres importante, pero solo porque votas a quien votas y porque váis en manada.

Si votaras otra cosa te encontrarías solo, pensando tú solo; y serías otra cosa, claro: un fascista, seguro que violento; un español tardofranquista o un homófobo heteropatriarcal; una escoria; alguien sin derechos ninguno.

Yo, también les voté hace ya muuuchos años.

Si conocéis a quién semejante mal padezca, apiadaos eso sí, pero prestadle auxilio desde la distancia; hacedme caso… Mantened siempre un prudente alejamiento del espécimen; y no confiéis nunca en que estar junto a la peste no os terminará apestando irremisiblemente… Es como el sonsonete de una mala canción: como la oigas mucho y aunque no quieras, tarde o temprano terminarás aprendiéndotela.

Obrero, ninguno de ellos; resiliencia, tontás; cogobernanza, paparruchas; empoderamiento, filfa; nosotros y nosotras, farfolla; democracia progresista, ná de ná… La Historia ya ha demostrado y de sobra, que progresista es a progreso lo que carterista es a cartera. Y como siempre ha habido más tontos que listos, siempre ha sido solo nuestra la responsabilidad de a favor de quién estamos, y de qué cosas son las que elegimos.

Lo único bueno, que puede concluirse del hecho de contraer en algún momento esta terrible y zurda infección, es, que los pocos humanos que han logrado sobreponerse a ella nunca pero que nunca más vuelven a infectarse, ya que sorprendentemente adquieren un tipo de rara y persistente inmunidad contra la tontuna… Cosa ésta -no me lo negaréis- que dado cómo están los tiempos habría que ir estudiando con detalle por ver si nos sirve de algo. ¿No…?

…eeen fin.

Que no nos engañen.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

…….

De bandos y banderas

Historias de José Muelas

Veo llenarse mi TL de banderas bicolores, tricolores y hasta crucíferas que conmemoran, cada una según la ideología del propietario de su muro, el aniversario de la proclamación de la II República Española. A mí, si me lo permiten, les diré que todo este detalle de las banderas me importa poco. Me explicaré. Nunca he […]

De bandos y banderas

Sencillamente genial…

¡¡ FUEGO AL CABARET…!!

Primero fueron los sabotajes al Zendal solo porque su construcción fue iniciativa del otro partido. ¡Vaaamos qué hijosdeperra…! ¡Ni más ni menos que jodiendo un hospital con la que nos está cayendo…!

«El perro del hortelano, ni come, ni deja comer…»

¡Cuánto perro…! Y el otro día, volvieron con un autoatentado en la sede de Cartagena, debidamente televisado y publicitado para calentar no sé qué elecciones, y así conseguir, que sus legiones de infralectuales reaccionen violentamente y le peguen como represalia fuego al cabaret… Ésta es la catadura moral, se ve que de la mayoría de la gente de izquierdas: miserables morales. Capaces de salirse con la suya incluso con acciones hasta de falsa bandera contra sus propios intereses; contra todo, contra todos.

¡Qué asco…!

Y claro, ahora contraatacan enviándose balas para fomentar votos… Como cuando la ETA o peor. De aquéllos polvos, éstos fangos.

……….

Esto me recuerda algo que escribí hace ya un tiempo

Zapatitos-Zapatero dixit: «NOS CONVIENE LA TENSIÓN…»
👇👇👇👇 🙏
“NOS CONVIENE LA TENSIÓN…”

Gracias por leerme. 🙏

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

…..

LA NOTA A MANO

Una carta o una nota, escrita a mano, desde siempre fue la forma más íntima y personal -maneras encriptadas en el trazo- de enseñar detalles tan sutiles de uno mismo, que no lo conseguirá así ninguna otra forma humana de comunicación. Nunca. La caligrafía y la grafología siendo emociones escritas a mano. Nada mejor que notar ese papel, y percibir anotadas, aquellas palabras de amor verdadero descritas con el pálpito indeleble de un breve gesto de tinta.

El arte de la caligrafía epistolar era como el acierto de un buen piropo: un regalo imposible de rechazar. Escribir bien era un guiño intelectual, atractivo; la exhibición de un lujo léxico. La buena letra constituía algo así como una forma de presentación personal, acaso elegante y por ello, una reverencia simbólica al buen gusto… Una muestra más, y exquisita, de verdadera estima y respeto por nuestro muy nuestro y estimado interlocutor: el lector.

Cosas así, son las que estamos perdiendo irremisiblemente los humanos debido a lo de usar tanto artefacto. Aunque, ahora que lo pienso… el tintero, el papel, y la pluma de ganso ahuecada y cortada en cuña también lo eran: simples artefactos… El caso es que aquí estamos, seguimos; leyendo.

No nos engañemos, a la caligrafía la hemos perdido casi irremisiblemente, pero nunca deberíamos perder de vista a la sintaxis: es un arma muy, mucho más poderosa. Por otro lado, la correcta ortografía en este siglo XXI tan guapo y tan listo, se nos debería exigir a todos tal y como se le exige el valor al soldado, es decir: siempre… No a las faltas de ortografía; no, gracias.

Las tres, ortografía, caligrafía y sintaxis, fueron verdaderos problemas cuando niño, época en la que casi no entendía nada y tampoco sabía expresar casi nada… Luego pasó el tiempo llegaron los números y claro, en mi caso fue todavía peor: más confusión. Los números siempre me han servido solo para contarme los dedos y poco más. Soy -debo de ser- algo torpe, o de letras o de artes. Soy creativo, eso sí… Eso de ser creativo se ve que es el refugio de los que, aunque nos lo creyésemos en su día, resulta que no somos tan tan listos como creíamos.

Si tuviera estudios serían de letras, o no; vete tú a saber… No sabría decirlo. Es cosa extraña eso del saber, eso de saber cosas, y lo de las cosas ésas del saber. Yo he de confesar que no me aclaro mucho. Menos mal que hoy en día tenemos los emoticonos ésos 😳 ¡Qué cosas…! Menudo invento.

…eeen fin.

Sabéis que os quiero 💞

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

GENERACIÓN HAZMERREÍR

Los españoles, al contrario de los anglosajones, desde siempre hemos follado y luego matrimoniado como Dios mandaba, con todo lo que pillábamos por ahí por El Mundo. ¡Fuera racismo…!

¿Cómo no íbamos a ser ahora todo íberos y mestizas; cómo que no somos todos romanos, visigodas, o moras y cristianos…? Todos somos indios y mulatas, cholos, zambos y criollas. Siempre, desde siempre, hemos hecho los españoles el amor con todo aquél que se nos cruzaba. Y claro: una raza algo particular de seres híbridos sí somos los hispanos; sí… Mezcla rara y secular de tantas razas y colores, como de oportunidades haya habido de mezclarse a lo largo de nuestra Historia… Y si no te lo crees, mira cómo y cuánto somos de calientes los hispanos. No como otros…

«…Indios, negros o chinos, toda raza lo es solo de hombres y hermanos nuestros, y solo Dios puede juzgarnos. Por ello y como españoles, juramos para siempre nuestro empeño en hacer cada vez más grandes los Reinos de España y el de Dios».

¡Con un par…! 💞

Deberíamos despertar ya… Una vez conquistamos el Mundo y hoy, como nos descuidemos, nos vamos a ir todos a la mierda y a convertirnos a ojos de ése mismo Mundo, en la generación hazmerreír de españoles que consintió que la derrota y el desastre del 98 sean considerados una menudencia histórica, en comparación con el oprobio que está suponiendo lo que nos está pasando justo ahora.

Al menos entonces nos derrotaron ni más ni menos que los Estados Unidos de América: primera potencia mundial de la época. Fue una gran derrota pero honrosa; desastrosa pero digna; una pérdida enorme sí, pero que no empañó aquél orgullo quijotesco y legendario, que nos hizo pertenecer al grupo de las Grandes Naciones que inventaron El Mundo… Eramos la cuarta, quinta o sexta potencia mundial, no estoy seguro… Fuimos Los Últimos de Filipinas, de éso sí estoy seguro.

Legión de politicastros renegados, cobardía general… «Negación suicida de lo español, ya, incluso, dentro de nuestro mismísimo suelo patrio. La guerra…»

Las células cancerígenas que también en el siglo XXI nos siguen pudriendo como españoles, y que seguro nos matarán si no hacemos algo al respecto, hace mucho tiempo que están perfectamente identificadas y señaladas: son células nacionalistas, envidias siniestras las llaman, células fascirojas diríase que hasta caníbales… Y sin duda ninguna, el desencadenante de la metástasis de tan nefastas células ha sido, la mierda ésta de autonomías y políticos sacamantecas que nos desgobiernan.

Afirmo, que sufrimos desde hace años, los peores políticos de nuestros más de quinientos de Historia. Los más nefastos. Gente amoral, vagos de bagaje y propósitos, desmayaos culturales carentes de valor político alguno. Ratas, pirañas políticas, que otra vez quieren imponernos la vieja y cansina leyenda negra de la ignorancia y del olvido, del odio y la negación de lo español, propagando infamias de todo aquello que constituya o constituyó motivo de nuestro orgullo. Gentuza, que sufre una especie como de fiebre roja: un mal de tontos pero consuelo de muchos, de ellos…

Me quieren hacer creer que ahora, los albaceteños, los de Alicante o los asturianos, los de Orense o los de Cuenca, no somos ya tan españoles como siempre lo fuimos… Que ya somos otra cosa, porque nos han o nos hemos convertido en éso que llaman ciudadanía: una especie de gente de otras comunidades. Gente como que forastera, con la que nos cruzamos por por la calle y con la que hablamos en español éso sí, pero que no deberían importarnos más que nos importarían unos meros turistas chipriotas, birmanos o mozambiqueños que en esa misma calle nos preguntaran algo en inglés.

No saben nada ni han viajado en verdad. No les han contado en verdad qué es lo hispano ni no lo entienden… Les han robado lo que es el sentir español y el orgullo que tal condición debería suponer.

…eeen fin. Os quiero, y lo sabéis. 💕

Que no nos engañen.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

Las Normas, el Lazarillo, y don Quijote.

la Picaresca y el Valor

Hasta el último maravedí del bolsillo nos quieren sacar… Envueltos, vigilados y pastoreados por este opresivo ambiente social, tan políticamente correcto y tan moña, tan lerdo y mariquita, hemos claudicado convirtiéndonos sólo en una especie de masa amorfa: justo en éso que muchos han dado en llamar ciudadanía… Han hecho de nosotros una panda de inanes anónimos, de cobardes.

— ¡Ciudadanía serás tú, gilipollas…!

— Yo, soy español.

La del Lazarillo de Tormes, pese a ser obra anónima es una de las más grandes de la Literatura Española y Universal. Por algo será… Aquél desconocido, al describir sin piedad ninguna la picaresca necesaria para soportar la dureza de la sociedad en la que sobrevivía, nos tiró la primera piedra a la cara de cómo somos realmente, y luego, muy anónimo él, escondió la mano. Lo cual es algo muy universal, muy humano y por ello muy español. Hoy ésto de pensar y sobrevivir siéndolo -español- se ha vuelto tan difícil, que, además de que quieren arrebatarnos los maravedís y hasta la picaresca para recuperarlos, tampoco se ve que se lleve ya éso de la caballerosidad y la valentía de nuestro Maestro Don Quijote: aquéllo, de mantenerse con la generosidad y la entereza de alguien un poco loco pero libre de miedos y tonterías.

Tampoco, se ve que se lleva ya aquéllo de lazarillear por ahí para buscarse la vida. Cosa un poco rara dado cómo están los tiempos y siendo un hecho, que estamos rodeados de tantos tontos ciegos y tantos cobardes, como desde siempre ha habido… Se ve, que ahora llevamos mejor lo de que nos den una paguica. Así, también, nos dejamos de tonterías.

¡Ay, si el Lazarillo de Tormes o Don Quijote, levantaran ahora la cabeza…!

Si hubiese cumplido siempre y a rajatabla todas, y cada una de las normas que a lo largo de la vida muchos han pretendido inculcarme o imponerme, creo que todavía seguiría siendo vírgen, es decir, sin follar e igual de tontolaba y de inocentón que lo era en mi adolescencia… Nunca habría leído aquellos libros ni me hubiese ido voluntario a aquella mili, ni habría ido nunca por tierra a casi trescientos kilómetros por hora… No sabría lo que son experiencias así. No sabría lo que es saltar al mar a ciegas desde las calas de Torrevieja; ni me habría emborrachado jamás; y fumar porros, decir palabrotas o no ir a misa, seguramente seguirían siendo pecados mortales.

Casi nunca me ha engañado el primer juanlanas con el que he tropezado cuando iba a una gran ciudad, pese, a que siempre he sido muy de pueblo y siempre se me ha notado mucho… Cuántas gracias le doy a Dios por librarme de no haber sido un abstemio de la vida; de no haber sido un desabrido miedoso que no se bebía todo lo que pillaba por ahí. La vida misma.

Creo, que un moderado impulso genético que de alguna forma nos empujase a saltarnos ciertas normas estúpidas, debería formar parte de todo ADN humano… Por ello, la persona que cumple siempre y sí o sí todas y cada una de las normas que se le dictan, creo que seguramente es poco astuta, está poco loca para ser un Quijote, y no sé si sería siquiera un buen Lazarillo.

…eeen fin. ¡Mejor que te quedes en casa…!

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

MEMORIA DE UN FANTASMA VASCO

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Era uno de esos típicos días del norte, de color plomo y olor a tierra y sirimiri. Un cartucho de guerra de 16mm parabellum disparado a bocajarro desde atrás de mi coche, como a unos cinco metros de distancia, hizo estallar la luneta trasera, mi cráneo, el cristal delantero, y el trasero del vehículo aparcado justo a continuación del mío.

El estampido del disparo pareció reventar el tiempo, que quedó detenido, con el eco retumbando en los tímpanos y las conciencias.

La inercia de semejante proyectil disparado a tan poca distancia empujó violentamente mi cuerpo hacia delante; y mi desvencijada cabeza cayó desgranada, inerte y desangrada, presionando el claxon del volante de forma tozuda, enervante y acusadora; durante casi media hora.

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La constancia delatora del alarido desgañitado de la bocina no logró remover lo más mínimo ni las fibras sensibles, ni las sordas entrañas de los vecinos -por llamarles de alguna manera- que asistían, inanes, al execrable crimen que acababa de perpetrarse justo delante de ellos.

NADIE salió de los portales cercanos a socorrerme; ni siquiera a cotillear… Tampoco se alzaron con precaución las persianas aledañas debido a la curiosidad espantada o indignada; ningún grito femenino, ni masculino. NADA.

Los bares de la zona continuaron abiertos como si nada, con los parroquianos dentro -por llamarles de alguna manera-. Éstos, infames, hacían como que atendían de forma impostada y cobarde a sus también ahora fingidas partidas de cartas, o de dominó, o de cualquiera otra miserable cosa que estuviesen haciendo.

Un silencio hiriente y espeso de felonía, que seguro los condenará al infierno, sustituyó a las animadas conversaciones chocantes, agrias y anisadas propias de cualquier bar.

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Las miradas temerosas, conniventes y rendidas al suelo; las dignidades aún más abajo, aún más rendidas. NADIE hizo NADA para intentar socorrerme en vista de que acababan de esparcir mis sesos a las puertas mismas de sus propias casas, de su bar cercano y en su propio barrio; delante de hijos propios y ajenos, de amigos y vecinos.

No parecía notarse en el exterior alarma o interés alguno por lo que me había ocurrido; algún breve asomo furtivo, quizá cómplice, pero nada más… Esos callados miserables sin signo alguno de contrición, buscaban, hipócritas, algo de consuelo y justificación con el comentario cómplice, podrido e ignominioso de: “ALGO HABRÁ HECHO”.

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Era extraño y vergonzante pero NADIE hizo NADA por mí durante esa corrosiva media hora. NADIE. NADA.

Finalmente, en vista del implacable aullido plañidero y culpable de aquel claxon, completamente a solas y sin mirones ya fueren cómplices o afligidos, se acercó con parsimonia una pareja de la policía local. Su actitud no era la de la urgente prestación de ayuda propia de su condición de agentes de la ley, sino más bien la de un evidente fastidio y una mal disimulada y contenida repugnancia; renuente al auxilio incluso.

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Solo me movieron lo justo, para dejar de presionar ese insoportable botón de la culpa colectiva en el que se había convertido el claxon de mi coche.

Mi cuerpo quedó torcidamente echado hacia atrás, mostrando una mueca quebrada de la mitad de mi rostro destrozado, empapado por la sangre y los humores de la otra mitad reventada por el disparo.

Al cabo de un rato los transeúntes -por llamarles de alguna manera- reiniciaron su deambular fingidamente tranquilo; como si pasar ante los restos esparcidos de un vecino asesinado chorreando sesos y sangre, fuese igual que pasear junto a un cubo de basura volcado: desagradable sí, pero sin mayor importancia.

Dos horas más dejaron mi cuerpo allí tirado, como expuesto en el coche, hasta que un juez se acercó solapadamente, como a hurtadillas, a levantar mi cadáver.

«ALGO HABRÁ HECHO» decían.

Se llevan mi cuerpo, pero yo no me puedo ir.

Antonio Rodriguez Miravete. Juntaletras

ANDORRA Y EL RUBIUS

Sólo un país de gilipollas se queda mirando y riéndose, cuando mucha de su gente, algunos con verdadero talento y la mayoría solo con pasta, se van a Andorra precisamente porque tienen pasta; se tienen que ir a Andorra… País el nuestro, que luego se queda igual cuando gentecilla como el coletas, que con pinta de haberse terminado un par de libros e ínfulas de mirlo blanco, va, y se queda… Y vaya si se queda porque habrá que echarle aceite hirviendo para que se vaya; no tiene otra: ni oficio ni beneficio. No ha trabajado nunca.

Porque Andorra está muy bien, sí, pero si tiras una piedra con fuerza sale de Andorra; vamos, que es muy pequeña. Yo he ido varias veces, y a menos que te guste mucho la hierba muy verde o el esquí, no se pueden hacer muchas más cosas de las que nos gustan a los españoles, aparte de lavar dinero, claro… Se puede comer algo de jamón por ahí, sí, pero o estás todo el día también comiendo nieve o hierba muy verde, o te tiras todo el día haciendo monerías delante de internet, o te gustan mucho las series y te acuestas a media tarde, porque todos los días madrugas mucho para ir al centro comercial.

Un gran amigo mío al preguntarle por su reciente viaje de novios a Viena, me dijo que Viena era maravillosa. ¡Que qué bonita…! Que era un placer pasear por esos bulevares tan amplios y tan hermosos; que el ambiente musical de la ciudad lo impregnaba todo, y el estilo imperial de la cuidad era imponente, una maravilla. Que muy bonico todo sí, pero que a mí, ni se me ocurriera ir: ni loco. Que a las cinco de la tarde, en Viena, no se podía hacer absolutamente nada que no fuese pasear; que no habían bares; que tenías necesariamente que tener reserva para ir a alguno de los pocos sitios a los que se podía ir. Y todo ello cuando no había restricciones.

Eso de vivir en Andorra, de verdad, manda huevos… ¿Cuánto dinero no ganarán, como para hacer el sacrificio de tener que vivir todo el año aburrido en Andorra. ¡Chico calla…! Pues imagínate ahora con lo de la pandemia… Y para más inri dicen, que debido a la altitud, no se puede ni jugar bien un partido de fútbol porque el sitio es muy pequeño y no da para un campo decente. Y encima, si se te cae la pelota rodando pendiente abajo igual puedes terminar en la provincia Teruel; vamos, que hay demasiadas cuestas en Andorra.

Que no nos engañen.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

…..

¿OIGA…? 😳 ¿FEISBUC…?

Estimado Señor Feisbuc, ya que no me coge Usted el teléfono le remito la presente, porque como sé que Usted casi todo lo lee, también sé, que me estará leyendo aunque no sé si entendiendo porque su inteligencia artificial es éso: artificial. Por ello, pongo en su conocimiento, que obran en mi poder pruebas de la certeza de su irrefutable estupidez al tratar con la valía de mis datos… Con lo bien que nos podríamos llevar es una pena, pero me veo obligado a decirle que me tiene Usted hasta el capullo amigo Feisbuc, ya que estoy harto de sus manejos tipo vieja del visillo... Y nótenseme las comas y los puntos suspensivos, para que se aclare Usted con éso de la sintaxis.

Haría Usted muy bien en irse a la puta mierda con sus controles y sus espurias intenciones, con sus insidias, y con ese rollo éste de vigilar cual gran hermano a la gente de bien que con inocente intención, intenta, entender lo que pasa por ahí sin que le de Usted por el culo. O, como se diga éso…

¿Aló…? ¿Oiga, se me entiende…?

¿Oiga…? 😳

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

INMIGRACIÓN ILEGAL

Bungalows Vistaflor. Gran Canaria.

Lo mejorcito de cada casa…

Españoles

Que estemos alojando intrusos ilegales (me niego a llamarles inmigrantes) ni más ni menos que en hoteles, con las excusas primero de que los centros de acogida están saturados, y segundo porque así, además, los trabajadores de esos establecimientos no pierden su trabajo, es de imbéciles, de estúpidos suicidas… Cosas así, no se le ocurren ni a aquél que asó la manteca, ni al que vendió el coche para comprar gasolina, y ni siquiera, a ése otro que dicen que era más tonto que Abundio…

Lo primero que hacen esos intrusos ilegales en el hotelito, una vez que se han duchado, puesto la ropa limpia que les dan y de comida hasta las trancas en el bufet libre, lo primero que hacen repito, es tumbarse a la bartola a media mañana ya tranquilos en una de las tumbonas de las terrazas, y llamar sin falta a sus familiares para convencerles de que se vengan echando ostias pa’cá… Que ésto es Jauja.

Y quién paga semejante despropósito y a quién beneficia, convendréis conmigo que está muy claro. ¿No…?

La ignorancia

La cobardía

La traición

La maldad

Repetid conmigo: ¡Somos giiilipollas, Somos giiilipollas, Somos giiilipollas…!

– Otra vez: ¡Somos giiilipollas, Somos giiilipollas, Somos giiilipollas…!

– Y una más: Vaaamos…

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

COMITÉ CONTRA LA DESINFORMACIÓN

¿¿CÓOOMO…😳??

Pues no que, después de que un troll energúmeno se cansara de llamarme fascista de mierda entre otras muchas lindezas, y justo en el momento que yo me defendí calificándole de mierda roja y asegurándole, eso sí con corrección, que de tan maleducado le saltaría los dientes si lo tuviera enfrente, va el feisbuc e ipso facto me bloquea la cuenta… Hasta ahí podría entenderlo, por voceras que soy. ¿Pero qué curioso…? sólo me la bloquean a mí.

Unos, usan constantemente y sin recato la mentira, el odio larvado, la desmemoria histórico-democrática, y el burdo insulto… Y resulta que otros, no pueden siquiera defenderse usando exabruptos parejos a los que reciben, porque son bloqueados siempre y al instante como si fueran niños castigados a la silla de pensar.

Ya estoy hasta el capullo de esta red social convertida en asocial, que como araña te atrapa en su tela pegajosa, y una vez inmovilizado al embobarte con tanta basura ideológica y publicitaria, finalmente se alimenta sorbiéndote los fluidos vivos que aún queden en tu intelecto, o en tu criterio…

Tres días de bloqueo dicen; y una mierda. Que le den definitivamente por el culo al feisbuc éste: he eliminado por completo mis publicaciones y mi cuenta, y la de istagrán también. Harto estoy de este corralito, me voy.

– «¡Si me queréis, irse…!» dijo Lola Flores aquella vez agobiada entre la muchedumbre… Para encontrarnos, algunas veces hay que irse.

¿Hay vida fuera del feisbuc y del rollo éste de las redes sociales…? Mi padre no supo lo que eran, y el rojo de mi tío Miguel o ahora mi amigo Eugenio tampoco… José Luis Garci no las tiene, ni Jiménez Losantos. Ni Escohotado o De Prada. Muchos tienen a un negro a cargo de sus redes; y yo, ya estoy negro pero de gangrenarme el ánimo, sufriendo esa vorágine de desinformación sesgada y prostituta, administrada por no sé qué infame empresa, ente, o siniestros personajes…

Me arrogo el mérito de ser una de las muchísimas personas, censuradas a los pocos minutos -diez o quince- de conocerse la oficialidad de la entrada en vigor de esta mierda de comité contra la desinformación, que esta mierda de desgobierno rojo se ha sacado no de la chistera sino de la faltriquera, cual navaja trapera… Así reventara, el que haya decidido dar luz verde a un puto comité de censura pura y dura.

Lo he borrado todo. Estoy muerto para feisbuc, o eso me creo… ¡Qué alivio…! Y sé, que el no participar hoy en día del rollito éste de las redes sociales, es una forma voluntaria de aceptar la condena a un tipo de ostracismo. Sí, pero bendita condena y bendito ostracismo que me liberan de este mundo mentira y virtual tipo Matrix, en el que o caminas en el mismo sentido que camina la multitud, o eres una anomalía, un dejavú, un peligro, y por todo ello un objetivo a eliminar.

Y como para el feisbuc éste, parece ser que fuésemos unas meras mierdas secas que flotaran en su sentina de aguas fecales, flotamos sí, pero nadie distingue nada entre tanto detritus al no vernos unos a otros, casi ahogándonos en basura mediática.

¿Entonces, qué coño hacemos aquí dentro, si es un sitio donde ni se nos estima ni se nos respeta…?

aaanda y que le den…

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

….

EL SENTIDO DEL HUMOR

Historias de Paco Sanz

La pandemia arrecia. La tristeza por lo que nos espera también. La tontería se combate con sentido del humor, para la desgracia no sirve. Qué pena. Para alegrarnos la vida en lugar de centrarnos en lo desgraciados que somos por lo de la peste, o para poder perdonarnos lo tontos que hemos sido gestionándola, podríamos intentar reirnos. Lo malo de la tontería es que a veces se ejerce, lo malo del sentido del humor es que muchas veces nos olvidamos de ejercerlo.

Hay que combatir las vanidades personales, las infatuaciones, los tópicos, porque sobre eso se sostiene este lío de nosotros, y de eso se aprovecha todo lo que es tiranía y oscurantismo. El humorismo es lo que merecen los nuevos fanatismos, la nueva desesperación, el nuevo ciclo catequista, la nueva sumisión al martirio. El humorista es un hombre alegre al que ponen tristes los demás. Ramón Gómez de la Serna, el mejor humorista del que recuerdo haber leído, así lo dejó escrito.

Nos dicen que la peste se contagia por aerosoles, que son como una especie de humo de cigarrillo, de humor aéreo. Como la mala leche. Cuando un humor era el causante de alguna enfermedad, se hablaba antes de humor pecante. Sin embargo, cuando la persona tenía equilibrados esos humores, se decía que estaba de buen humor. En nuestros días empieza a ser cada vez más común el humor pecante. Se peca, precisamente, por falta de ventilación, por malos humores. Sólo con el buen humor vamos a poder ver la otra cara de la moneda. Esa moneda que nos empeñamos en que solo tiene cruz.

La pandemia está acabando con nuestro sentido del humor. Poseer un refinado sentido del humor implica una gran capacidad para simular el futuro. Con muchos futuros posibles en la cabeza uno se echa a reír ante cualquier final, a cualquier desenlace le vemos cierta gracia. El futuro al que nos vemos abocados es una atrocidad.

El buen humor relaja el control del pensamiento lento sobre la acción: estando de buen humor nos volvemos más intuitivos y más creativos, pero también menos cautelosos y más propensos a los errores lógicos. El buen humor es una señal de que las cosas van bien en general, de que el entorno es seguro, de que todo está en orden y podemos bajar la guardia. La mala leche nos dice que las cosas no marchan del todo bien, que algo puede amenazarnos y que debemos estar vigilantes.

El dolor y la desesperación deben abrirse al alborozo de la ligereza y la alegría, en el buen humor: ”Toda tarea intelectual es esencialmente humorística”. Así hablaba Zarathustra. Salta la paradoja, la chispa jocosa de la aparente incompatibilidad entre dos ideas, que sin embargo deben ir juntas.

Historias de Paco Sanz

Facebook

Eres muuu tonto, mucho… Te lo dijeron muchas veces; y tú: que nunca, que no… Y mira: ¿lo ves…? Que sí. Eres tonto.

Lo malo del caralibro éste de mierda, no es que te inunde con publicidades sino que a la vez tiene la desfachatez de decirte lo que no tienes que comprar… ¿No te has dado cuenta? Son dos cosas distintas: puedo a regañadientes adaptarme a la primera, pero la segunda me toca profundamente los huevos… ¿Quién es caralibro para decidir qué publicaciones puedo ver y cuáles no, de mi prima Paula por ejemplo…?

Me encantaría poder seguir libremente a la buena de mi prima Paula, sin que me pusieran como un filtro en la cara que decidiera qué cosas sí y cuáles no, son las que más me convienen saber de las que mi parienta cuenta… También, tengo un amigo en Perú -Iván Figueroa- que sé que es un fiera, y del que caralibro también ha decidido que yo no sepa nada… Y mira que lo sigo con el dedito ok y él sabe, que tengo muchas ganas de saber de él y que lo quiero mucho, pero nada, no hay manera: caralibro no nos deja… Inexplicablemente, caralibro no quiere que él sepa -aunque yo sé que en el fondo él sí lo sabe- que a mí me gustaría mucho saber de él.

¡Qué extraño, y qué siniestro…! ¡Vaya mierda de red social…!

¿Y la política…? ¿Por qué nos encierra caralibro a cada uno en un corralito ideológico…? ¿Por qué, solo vemos una y otra vez las publicaciones de los mismos cansinos repitiendo lo mismo…? Y sabéis que todos sois mis cansinos favoritos. Mis queridos cansinos.

Caralibro pareciera ser que sí, que sí te informa de cuánta mierda hay en tu mundo, pero lo que no te deja es pasar la fregona de la verdad; ni siquiera la de tu verdad porque gritas y no se te oye; ni siquiera los tuyos te oyen. Caralibro te asfixia si le conviene, y te deja sumergido y solo, ahogándote en sus algoritmos siniestros… Y te pierdes, en el éter del silencio en tu línea de tiempo sin que nadie oiga el grito en tu muro… Y como si detrás de un muro, y aunque te estuvieras muriendo a gritos, esos algoritmos lerdos son capaces de bloquearte digamos que por facha o por suicida… Y claro, te morirías como un sordomudo, solo, y como que detrás de un muro.

Inteligencia artificial lo llaman. ¡Vaya mieeerda de red social…!

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

SEÑORÍAS DEL CGPJ…

Mierda de siglas las del Consejo General del Poder Judicial…
😳

El amigo Garzón 😡

SEÑORES JUECES…

¿Cuando de tanto prevaricar por política hayáis manchado bien vuestras togas con el polvo del camino, y destrozado nuestro derecho a La Justicia y nuestra creencia en ella al anegarla de mierda, de corruptelas e injusticias y por ello de dudas… qué haremos entonces, dónde o a quién recurriremos…?

¿Compraremos una pistola…?

El juez Marlaska 🍓

SEÑORES DIPUTADOS…

¿Cuando ya os hayáis cagado en el Rey, y tengáis que entronizar cada cuatro años a un reyezuelo arribista sin ninguna preparación ni amor por su patria; a uno de estos maquiavelos de medio pelo como Coleta Embustera, Sánchez El Traidor, Garzón El Seminarista, o El Pequeño Marlaska…? ¿Qué coño haréis entonces, qué coño haremos…?

Otro Garzón…🤔

Permitidme que me ría a carcajadas de vosotros, y que a la vez llore a manta por nosotros…

Compraremos libros de Historia de España…

La jueza Margarita 😳

SEÑORES DEL GOBIERNO…

Preguntas:

¿Presidiría verbigracia, el léxico florido de Mariló Montero quizás la RAE, o a lo mejor el Instituto Cervantes…? ¿Llegaría El Banco de España tal vez a ser manejado porqué no, por las manos tramposas y la voluntad traidora de Rufián El Charnego…? ¿Veríamos acaso, a un hombre de paz como a Otegui El Gordo Secuestrador porqué no a cargo del Ministerio del Interior, o mejor el de Defensa…? Me pregunto, ¿cuánto lo haría de bien digamos que como Ministra de Sanidad, Educación o Industria, una cualquiera del gremio vuestro como Adriana Lastra, cuyos únicos méritos parecen ser la sumisión canina a su partido, y su pareciera que recién terminado bachillerato…?

Compraré, otros libros, distintos…

SEÑORES DE LA GUARDIA CIVIL…

¿Cómo es posible que el mismo día en que se conmemoran a las víctimas del terrorismo, consintáis que sean olvidadas, y sin embargo aceptéis envolveros vosotros y vuestro escudo en ese fular arcoiris lgtbi que ahora os imponen para denigraros…? Mirad lo que han hecho con los vehículos de correos…

¿Tan lista tan lista que es la Guardia Civil, y no veis la trampa legal de obediencia debida en la que os quieren meter…? ¡No me jodáis coooño, que sois la Guardia Civil…!

Yo, mientras, me envolveré con la bandera aquella de La España que juré… Y cuando de una vez por todas consigáis saliros con la vuestra, y cambiéis la bandera española por la horterada republicana que pregonáis, no sé qué haré…

Como dice mi socio: ¿Y ahora qué hacemos…?

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

Cumpleaños…

Que cuántos cumplo, me preguntan. ¡Pues coño, uno…!

Cumplo uno, los otros cincuenta y tres ya los tenía. Otra cuestión es cuántos tengo o si realmente los tengo, o si los tenía, si realmente los tuve; o si viviendo los he perdido, los he quemado, fundido o gastado, acaso dilapidado; o si quizás, los he aprovechado… Finalmente, la última controversia es, cuál es en verdad mi edad.

Y como es precisamente el tiempo, transcurrido en experiencias vitales, lo que en verdad nos marca realmente los anhelos, me siento todavía diríase que con el mismo tiempo que yo tenía, justo, en el momento justo que asistí al tiempo justo que duró el parto de mi segunda hija. ¡Vaya momento, justo a tiempo, y vaya experiencia tan vital…! ¡Qué ganas de vivir…!

Y sí, yo soy aquél, mentalmente aún soy aquél. Algunas cosas ya no funcionan igual pero en el fondo yo soy el mismo; incluso algo más mañaco; como que aún más niño. El tonto de mí… Pero bueno, como en este juego mental de tontos te puedes plantar cuando quieras, yo, me planto en aquella época. Me quedo, en aquellos los años de la potencia de fuego; del vigor máximo, y de la mente abierta también al máximo pero a golpes de experiencia… Luego, la vida ya me la pondrá dura o no.

¿Qué cuántos cumplo…? Yo qué sé; siempre he necesitado que me llevaran las cuentas.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

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39 grados

Mi madre estaba descompuesta y preocupadísima, y recuerdo, que yo no paraba de llorar angustiosamente en mi cuna colorao como un pavo. Había comido, cagado, estaba bañado y limpio, y era la hora de dormir; pero no dejaba de llorar; no cejaba el pobre de mí de berrear mi berrinche… Mi hermana en cambio, reposaba plácida en la cama de al lado, acurrucada junto a su bolsa de agua caliente en un frío mes de enero de los de aquella época. Así se calentaban las camas… El problema, era que mi madre puso también una bolsa de aquellas en mi cuna, y la pobre, parece que tardó en darse cuenta que yo, lo que estaba es cociéndome en mi jugo. Lo único que tenía yo en aquel momento era mucho, muchísimo calor. Creo, que fue en ese momento cuando cambió mi vida y adquirí mi superpoder… Al poco, mi madre cayó en la cuenta de de la razón de mi llantera y me dejó casi en cueros, y al momento, quedé durmiendo al fresco de aquel enero cual angelito en el cielo.

Me pone de muy muy mala ostia, y me afecta tanto este calor canicular veraniego, húmedo y asqueroso, que siempre he creído que tengo que tener algo así como la temperatura media corporal de los perros… En vez de treinta y seis grados y medio, como las personas, se ve que he de tener treinta y ocho, o treinta y nueve.

Ese posible par de grados de temperatura míos de más, y este puto calor que hace, me están matando sudando. Pero no como a un perro precisamente, porque ése es el problema de los pobres canes: que con estos calores casi no sudan. Se mueren pobrecillos con la lengua fuera… A mí, al contrario, me está matando este calor porque ya estoy hasta las ingles, de que que me chorreen hasta los cojones, después de que mis gotas de sudor hayan recorrido mis mejillas, mi cuello, mis tetillas y mi bajo pecho.

Una vez me dijo un médico, que lo que yo tenía era una verdadera ventaja fisiológica frente a el calor. Y una mierda… Será eso. Será que, cual superpoder, puedo expulsar toxinas por los poros de mis glándulas sudoríparas con enorme eficacia, a la vez que quemo lípidos corporales fácilmente, contribuyendo al metabolismo celular de todos mis órganos y a la reposición de fluidos en los mismos. Y aunque a veces mi Manuela me diga que me pongo como un basilisco y pareciera como que me va a dar algo, se ve, que según los médicos no debe ser algo tan malo.

Sólo, que siempre he pensado que me moriré de un berrinche de ésos, en un día de mucho calor, como éstos.

Lo que en verdad me gustaría poder expulsar de la misma manera que el sudor con este calor, es la mala hostia que me entra cuando ahora miro a España… La impotencia, la tensión contenida en la cuerda del arco, o la presión sobre el gatillo. O la rabia, con la que aprieto el bolígrafo o pulso las teclas al escribir ésto.

Mierda de calor.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

Mira esta foto, idiota…

La foto que muchos querrían hacer desaparecer.

Publicación de Javier Ruiz Pérez

«Observemos detenidamente esta foto. Es una foto de estudio tomada por el fotógrafo vitoriano Alberto Schommer en el año 1987.

En la fila de pie, de izquierda a derecha: 1) José María Aguirre Gonzalo, empresario y banquero, procurador en Cortes por designación directa de Franco. 2) Ramón Rubial, que llegó a ser presidente del PSOE, condenado a muerte en la Guerra Civil por un tribunal militar (pena luego conmutada), pasó 20 años en la cárcel durante el franquismo. 3) Raimundo Fernández-Cuesta, uno de los fundadores de Falange Española junto con José Antonio, fue ministro con Franco durante 12 años, y tras la muerte de franco fue jefe nacional de Falange; era tan franquista que fue uno de los pocos procuradores en Cortes que votaron en contra de la Ley para la Reforma Política. 4) Ignacio Gallego, dirigente del Partido Comunista de España, fue uno de los que llevaron a cabo la famosa defensa del «No Pasarán» en Madrid durante la Guerra Civil; luego, siendo uno de los dirigentes del sector más prosoviético del PCE, en desacuerdo con la política más moderada de Carrillo, abandonó el partido en los años 80, y luego volvió a la militancia cuando, ya sin Carrillo, el partido volvió a girar a la izquierda.

En la fila sentada, de izquierda a derecha: 1) Ramón Serrano Suñer, cuñado de Franco, pieza clave en los primeros gobiernos franquistas y defensor de la entrada de España en la Segunda Guerra Mundial al lado de Alemania. 2) Enrique Líster, militante del PCE y oficial del ejército republicano y luego general del ejército de la URSS en la Segunda Guerra Mundial; también fue uno de los defensores del «No Pasarán» y luego participó en las batallas de Brunete, Belchite y Teruel. 3) Jesús María Leizaola, dirigente del PNV y «lehendakari» en el exilio. 4) Pilar Primo de Rivera, hermana de José Antonio, máxima dirigente de la Sección Femenina de la Falange desde su fundación hasta su disolución en 1977; siempre leal a Franco y al legado de su hermano José Antonio.

Ahora se ha puesto de moda, sobre todo en la izquierda, decir que la transición fue un «trágala» impuesto por la derecha franquista para pactar una «pseudo-democracia», y que la izquierda la aceptó como medicina amarga porque no tuvo más remedio… Bien, pues esta foto, en la que figuran protagonistas muy importantes de la Guerra Civil (y que se mantuvieron en sus posiciones hasta el final de sus vidas), se la hicieron en 1987, cuando Franco llevaba ya 12 años muerto y la constitución llevaba ya 9 años en vigor.

¿Qué pasa, que les obligaron? ¿Qué clase de «trágala» llevo a los fervientes comunistas Gallego y Líster a hacerse esta foto de grupo con los fascistas (en su significado literal) Fernández-Cuesta y Primo de Rivera? ¿Tenían miedo? ¿Fue un «precio que tuvieron que pagar»? ¿Qué llevó entonces a todos estos personajes históricos a hacerse esta foto de grupo, con la bandera de España, en 1987?

Pues, sencillamente, se la hicieron porque les dio la gana. Aun teniendo cada uno sus ideas, entendieron que la Guerra Civil había acabado hacía ya muchas décadas y que era un episodio que formaba parte de la Historia; cosa que hoy en día muchos, que ni vivieron la guerra ni tienen la menor idea de lo que fue realmente, se niegan a aceptar.»

Publicación de Javier Ruiz Pérez

Lo dicho; hoy en día muchos querrían que esta foto no existiera, porque les rompe totalmente su discurso. De hecho, incluso en google escasean los ejemplares de la misma. Pues aquí la dejo.

Que no os engañen

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

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REINVENTARSE…

Estoy, un poco ya hasta el capullo de tanto reinventarme, y como Don Juan Carlos I, también sin trabajo. Pero yo lo estoy por culpa del puto coronavirus éste, y seguramente, y aunque también en menor medida, porque ése debe ser el sino de mi mala cabeza… ¡Ayyy, mi primer trabajo! Veinte añitos y vendiendo fotocopiadoras; quién los volviera a pillar… El trabajo que más me duró -once años- no me gustaba. El trabajo que más me gustaba no me duró; unos meses… Más de treinta años trabajados en asuntos ajenos, por cuenta ajena; y ahora hay que empezar otra vez, oootra vez hay que joderse.

Empezar de nuevo… Y no me quiero quejar, porque ése no solo parece ser mi sino, sino también el de los tiempos laborales que nos esperan: el de los jóvenes por ejemplo y por desgracia… Yo, ya con cincuenta y tres años, de momento al menos, tengo poco más que dónde caerme muerto, el culo pelao, y creo que la experiencia suficiente para sobreponerme y poder hacer frente a casi cualquier cosa… ¿Pero, y mis hijas y vuestros hijos…?

No sé de qué hilo tirar para arrancar con este relato. Son las 0:52… Tengo tantas ganas de escribir y tantos temas que no sé por dónde empezar… Todas las ideas se me agolpan, como si intentaran caóticamente ponérseme en fila pero todas a la vez, gritando a lo loco para colarse en mis folios; todas… Todas como clamando con urgencia; reclamando el ser escritas, plasmadas negro sobre blanco en mis pantallas… Me siento, como cuando antes de saltar al mar desde un acantilado te asomas al peligro desde su altura; y te miran… Sabes que hay profundidad suficiente, pero tienes miedo a caer mal y hacerte daño, o quizás solo a quedar en ridículo por torpe si te sale un mal salto. Y todo, porque en verdad y en el fondo lo que eres, es un miedoso.

La historia de una de tantas noches que paso en blanco, en las que gasto las horas probando a escribir no sé qué para ver qué sale… Como si hablando en completo silencio, solo… Como si canturreando mentalmente melodías compuestas de palabras sueltas, para ver si al unirlas encuentro la música que os quiero cantar… Sintiendo el frío de lo que esperáis leer, para ver si de verdad consigo, ese calor que surge entre nosotros cuando escribo algo y se me entiende…

Sabéis que os quiero…💞

Se agradecen ofertas de trabajo…

😂🤣

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

DESASTRE AUTONOMÍAS

Alguien tenía que decirlo. ¿No…?

Era el año 78 y semejante cosa -lo de las autonomías- entonces nos pareció digamos que razonable. Resolver algunas gestiones, en aquellos años, costaba mucho tiempo y desplazamientos a las capitales de provincia; y pedir y pagar favores; y esperar, y hacer colas. No como ahora (nóteseme la ironía…) Las mejores carreteras de entonces eran todas malas, como comarcales de ahora; nueve horas mínimo se tardaba en coche de Murcia a Madrid. No podíamos ni imaginarnos un teléfono móvil, tampoco algo parecido a internet, y menos aún, la tontuna ésta de lo de las redes sociales. El medio más rápido de contar algo era un teléfono, y el de comunicar algo todavía era la radio.

«Para acercar el gobierno y la justicia a los españoles…»

Ése fue el lema, y se supone la razón, que todos nos creímos para crear este monstruo de diecisiete cabezas que ahora nos desgobierna como si fuéramos pollos espantados corriendo de un lado a otro sin norte ni rumbo. Resulta pues, que por el contrario, lo que hemos conseguido es alejar casi por completo a los españoles de la posibilidad un verdadero gobierno y de una verdadera justicia, común, que impulse y haga realidad nuestras ilusiones como pueblo histórico, como pueblo franco, amistoso, mestizo, jovial y solidario.

Sólo se beneficiaron los políticos. No los vimos venir. Nunca, hubiéramos pensado que nos iban a volver a llevar de nuevo a episodios tan vergonzosos como aquél del Cantón de Cartagena… No podíamos imaginar que aquellos mismos flamantes políticos autonómicos, volverían a crear aquél mismo ambiente cochino de rapiña desleal entre sí mismos. Y lo que es peor, entre nosotros mismos.

Todo español que al menos haya estudiado, viajado y leído algo, aunque solo sea un poco, en su fuero interno sabe que esto de las autonomías ha devenido en una verdadera mierda, una ruina. Idea agotada y fallida que nos está haciendo vagar como pueblo en una cuerda floja y como a la espera pasiva y sumisa, de un destino incierto para nuestro futuro… Somos un pueblo viejo, viajado y curtido, y nuestra Historia está llena de episodios parecidos o peores que el actual, de los cuales, si hubiéramos tenido una apropiada educación común ya tendríamos que haber aprendido algo.

Eso, que desde hace mucho saben nuestros sempiternos archienemigos los ingleses cuando las cosas se les ponen feas: se repliegan, refugiándose, tras la fuerza de la creencia en sí mismos y el valor de sus tradiciones. Defienden sin ambages sus intereses y sus leyes, sus fronteras, y siempre a su gente. Y se envuelven todos, con la sensación de seguridad que les insufla ése admirable espíritu británico tan patriótico que los une… Se unen.

Y nosotros que si Madrit y que si Barsalona; que si A Coruña o el asco del Gobierno Vasco; que si la mentira del País Valenciá o la de la Junta de Andalusía… ¿Es que no tenemos suficientes pruebas ya…? ¿O aparte del fiasco común y la desgracia mortal del puto coronavirus éste, necesitamos más evidencias que certifiquen la estupidez, el tremendo derroche, la completa inutilidad y el absoluto carajal, que supone para los españoles el rollo éste de las autonomías…?

¿Y el independentismo del cada uno pa’su pancha…? ¿Y el suicidio de la Educación de mierda que le estamos suministrando a nuestros hijos…? ¿Y la tan cacareada Sanidad Pública; la pobre…?

¿Tampoco lo vemos ahora que ha pasado el tiempo…?

Desde siempre, todos nos hemos sentido patriachicos gallegos o de Alicante; vascos o riojanos; extremeños, malagueños o catalanes; e incluso muchos de nosotros se han sentido hasta hermanos americanos o portugueses. Pero también desde hace muchísimo, todos, hemos sido en algún momento españoles, o hispanos, o íberos, o hispanoamericanos. Pero todos, con cierto espíritu común y desde hace muchísimo unidos con una lengua millonaria y franca: el castellano… Solo hay que ir a Portugal o a Brasil para ver que nos entendemos perfectamente. ¿Entonces, pa’qué coño tanta frontera y tanto marcar cada uno, el paquete de sus cojones y el peso de sus diferencias…?

¿Políticos jugando a los soldaditos…?

No lo olvidemos: ya lo éramos; lo fuimos; desde hace mucho que lo somos. Es un hecho querámoslo o no y no sé porqué: hemos desperdiciado siempre esa Hispanidad que nos une.

Disgregar voluntades nunca hizo sociedades más libres sino más díscolas y engreídas, más endiosadas, más pequeñas y más ridículas al defender con esa pueblerina cabezonería, cada una su propio endemismo… Por el contrario, toda sociedad fundada en voluntades unidas, siempre, torna más coherente y eficiente, más lógica, menos estúpida, y muchísimo más fuerte y justa. Y más divertida por diversa y tolerante, por inclusiva y versátil; por verdadera, auténtica.

Todo, se ha diluido en un soma ideológico, que consumimos tóntamente como zombis sin cerebro

…eeen fin.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

NATURALIZAR LOS INSULTOS

Yo, que soy un verdadero malhablao y que me cago siempre en lo primero que pillo; yo, que presumo de usar no sé si con garbo el terno, el exabrupto y la palabrota; me quedo muerto con lo lerdo del aprendiz éste de Maquiavelo, cuando va, y dice: «que en política hay que naturalizar los insultos…»

Ven, que te voy a naturalizar yo. ¡Gañán…!

¡Forastero…! Si de verdad fueras un macho alfa y la tuvieras tan grande como dices, ya deberías saber que del insulto a una ostia en la trompa, a veces hay muy muy poco… Por eso pistolero, lleva mucho cuidado con lo que naturalizas, y con lo que no naturalizas… Cuidadito con los insultos si no quieres que algún día te sorprendan con un guantazo en la cara como a Rajoy… Y recuerda lo que todo macho alfa sabe: del insulto a la ostia, e incluso al fuego o al tiro en la frente, a veces hay muy muy poco…

Y como tú no eres un valiente, naturalizar los insultos solo significa para tí algo así como que te suda el capullo que te digan de tó, que tú, ni dimites ni te bajas del machito rojo en el que ahí estás, así fueras jarto hasta las trancas de vino malo y picao…

La oratoria es lo que tiene, que te deja en cueros: cada uno expresa con palabras realmente cómo es, y cómo de grande la tiene; y en consecuencia así, defiende su honor… Con palabras solo, solo con palabras… Valiente güaltrapas.

El hortera desaseado éste, se cisca en los usos y costumbres más elementales del respeto al prójimo y la buena educación, del decoro, del buen gusto en la oratoria, y de la prudencia o de la gallardía; valiosísimas cualidades todas, de las que siempre hicimos gala los españoles de bien y con dos dedos de frente… Éste, quiere hacer de la vida pública española una reyerta, constante… Nada nuevo bajo este sol comunista… No quiero ni imaginarme los terrores, la desidia ni el desamparo que tuvo que sufrir este individuo en su niñez, al ver que a sus familiares todo les importaba una mierda dado que él, no tiene un mínimo de principios decentes en los que creer que no sean meros pastiches ideológicos…

Vale que los exabruptos los use yo, literariamente un don nadie pretendiendo emular a un Camilo o a un Fernán Gómez. Pero que un alto representante de mi país, debido a tanta mierda que lleva encima, acepte acusaciones e insultos merecidos sin inmutarse ni dimitir, porque no tiene otro sitio donde pacer ni caerse muerto que no sea el machito político que se ha montado, es demasiado asqueroso… ¡Qué asco…!

El verdadero problema de la verbena de insultos que nos propone este comunista ayuno de ideas, no es que a nosotros como a zombis, por repetidos los insultos se nos embrutezcan los oídos, oyéndolos sin inmutarnos con la boca entreabierta y babeando… El problemón, es que los políticos, cuando reciban acusaciones veraces e insultos merecidos, también se acostumbren a recibirlos a discreción, y también sin inmutarse y con la boca entreabierta y babeando… Y además sin dimitir y sin siquiera cortarse ni sonrojarse, solo porque su cohorte de seguidores zombis aplaude sin inmutarse, con la boca entreabierta y también babeando…

Lo mejor del español bienhablao es su precisión, su capacidad de describir con todo detalle tanto la profundidad de un amor, la hondura de un dolor o la veracidad de un argumento, como la rotundidad de un desprecio… Y todo ello sin necesidad de chabacanerías…

eeen fin…

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

Se tocaban los huevos

Justo ayer; se tocaban los huevos al inicio de la pandemia pendientes solo de su rollito ideológico y maricolésbico tipo 8M y tal… «Mata más el machismo que el virus» ¡Recordad…! Nos engañaron vilmente escondiendo los muertos y su número; y siguen… Somos todavía hoy, creo que el país del mundo con más muertos por millón de habitantes. Más incluso, que Brasil con más del triple de habitantes que España y se supone que una mucho peor sanidad pública…

Pues hoy, nos hacen comulgar con ese tal Simón, endiosándolo; aún siendo se supone, el responsable científico de lo irresponsable del espantoso comportamiento de este desgobierno, que miraba solo hacia su ombligo ideológico mientras tantos de nosotros morían…

Se pasan por el bajo de los cojones las leyes españolas, con la mierda ésa de la mesa de negociación catalana ya que, con todo descaro, consienten la suelta de golpistas catalanes por la cara, mientras se ríen abiertamente en la nuestra… Y no contentos con semejante traición a España, ceden y acercan a los hijosdeputa de ETA, muy cerquita de las golfas de sus madres… Y además, pactan con los que jalean a esos mismos hijosdeputa que asesinaron incluso a compañeros suyos… ¡Qué asco…!

Aunque no quiero señalar, incluso hay en este desgobierno quien se folla todo lo que pilla y tiene la desfachatez de dejar los condones usados por ahí; y oye, nada… No le pasa absolutamente nada, porque bienpaga a sus hetairas con ministerios, cortesanías, nepotismos, asistencias personales, y quién sabe con cuáles otras baratijas las compra, con esa vieja forma de pago de la braga o la bragueta… «Me llaman la bien pagá…»

Nos suben los impuestos… Nos tienen por tontos. Nos toman el pelo.

Vale que para salir de esta ruina el PP no puede ser la solución; vale, de acuerdo… Pero me reconoceréis que lo rancio, lo hortera de este comunismo tan pueril como avejentado que disfrutamos ahora en España, tampoco nos servirá de nada sino más bien al contrario, nos arruinará como es un hecho que siempre hace el comunismo…

Y como dice mi socio: ¿Ahora que hacemos…?

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

NO ES QUE MIENTAN…

Historias de Paco Sanz.

No es que mientan, no sólo es que mientan, es que enredan, es que lo enredan todo. Enredar, primera acepción: prender con red. Cuarta acepción: Meter discordia o cizaña. Coloquialmente: amancebarse. Follar, primera acepción: soplar con fuelle. Cuarta acepción: Practicar el coito. Coloquialmente: joder. Joder, quinta acepción: Molestar o fastidiar a alguien. Nos están jodiendo. Como los jueces, que como bien saben los abogados, cuando fallan, follan.

Pobres expertos, malditos divulgadores. Pobres políticos, malditos periodistas. Alguien tiene que saber, todos no podemos investigar. Alguien tiene que decidir, todos no podemos decidir. Una sociedad sin aristocracia, sin jerarquía no es una sociedad, es una pasta informe. Si no existieran hechos, sólo interpretaciones ¿por qué caray las interpretaciones atroces sean las que más nos ponen? El que la mayoría de las noticias sean declarativas, lo que ha dicho o escrito uno u otro; ser pasto de periodistas con lo que cobran por escandalizar, son ganas de joderse.

El colmo de las ganas de fastidiar es poner las cosas en manos de los jueces. Cuando el espacio entre lo prohibido y lo expresamente perseguido se hace pequeño, la sociedad se para, el engranaje pierde aceite, el motor se gripa, las piezas quedan agarrotadas. La gran ilusión, que el dulce comercio acabara con la pobreza, se apaga, deja de iluminarlo todo, de lucir.

Para algunos la verdadera decadencia es quedarse sin nadie a quién poder fastidiar. Qotelet dijo: Toda mi vida he intentado ir contra la naturaleza humana. He sido recto y franco, no me he humillado, he mantenido mi palabra, me he sacrificado… Y el resultado: He perdido mi fe en el hombre, en mí mismo, en mi ideal. He sido vencido. No se puede ir contra la naturaleza humana. El hombre debe tener todo tipo de vicios imaginables.

Un tipo sin vicios es forzosamente un monstruo, un idiota o un mártir. He terminado comprendiéndolo, pero demasiado tarde. No tengo nadie a quién traicionar. Nadie a quién engañar. Nadie a quién hacer daño. ¡Demasiado tarde, hermano! Ya no puedo fastidiar a nadie, he aquí que grado de decadencia he alcanzado.

Por haber estado tanto en casa hemos aprendido a aburrirnos solos, las circunstancias nos han empujado a pasar más, a pasar mejor, de todo.

Que alguien tenga más razones para buscar a los seres humanos o para evitarlos, depende de que tema más al aburrimiento o al fastidio. Ahora por pura afición a la retórica en lugar de volver a la normalidad nos amenazan con una nueva normalidad, por ver si sigue habiendo, a palabras necias oídos sordos. Un lógico diría: Ex falso sequitur quodlibet, de lo falso cualquier cosa puede seguirse.

Puede suceder que vayamos dejando de poder participar interiormente en las redes. Todo lo que nos rodea se vuelve parte de nosotros, se nos infiltra en la sensación de la carne y de la vida, y, baba de la gran araña, nos liga suavemente a lo que nos rodea, enredándonos en un lecho suave de muerte lenta, donde oscilamos al viento.

Con lo del virus todos somos pacientes. Ahora se trata de reírse de ello. Los pacientes contentos se curan mejor. La risa contribuye a liberar hormonas euforizantes: Las endorfinas, el mejor anestésico natural; la serotonina, la molécula de la felicidad; la dopamina, la de la motivación; la oxitocina, la del amor.

Son un chute tremendo contra el estrés. El trabajador se siente mejor, no se deprime, no se quema, no se suicida, no se va a la competencia. Y la empresa puede seguir jodiéndole impunemente. La producción aumenta mediante la risoterapia. No está el mundo para otro tipo de bromas.

Historias de Paco Sanz

APRENDÍ HACE AÑOS

Aprendí hace muchos años, Geografía y sobre todo Historia de España cuando todavía casi no había autonomías. Bueno, estaban recién estrenadas porque recuerdo hasta el momento en que en mi colegio cambiaron el mapa político de las antiguas regiones de España, que colgaba desde siempre junto a la pizarra y el crucifijo, por aquel nuevo mapa. Uno nuevo, autonómico decían… Cuando lo colgaron me pareció exactamente igual que el anterior aunque con más colores; pero era diferente, insistían.

¿En aquella época, con diez, doce o catorce años, qué coño íbamos a saber…? Quedó colgado solemnemente en la pared frontal de mi clase, ésa hacia la que todos mirábamos cuando los maestros querían enseñarnos algo. Hoy para aprender algo solo miramos pantallas frías, sin pizarras ni maestros… Poco después se descolgaron también los crucifijos; no sabemos si gracias a Dios.

Tengo más años ya, que la orilla de la playa.

Y precisamente por eso, justo por aprender de España en ausencia de autonomías, creo que todavía recordaría el nombre de la mayoría de los ríos de la península y de sus afluentes principales; el de los cabos y golfos más importantes de nuestras costas; el de nuestras hermosas cordilleras y macizos montañosos, y el de sus picos más altos e importantes. Me sé, el nombre creo que de casi todas nuestras islas. Crecí, entendiendo que era España desde Gerona al Ferrol, y que tan españoles éramos los de Bilbao como los de mi pueblo, o los de Segorbe, Cuenca o Barbate.

Se ve que soy un romántico. O un facha que dicen ahora.

Una de las cosas de las que más presumo es de conocer esta España nuestra casi entera, pero por haberla recorrido desde siempre y con entera libertad… Nada que ver con lo de ahora en que se masca una tensión, una estúpida diferencia entre nosotros como inducida, como obligada, por un ambiente político irrespirable creado por nuestra panda de reyezuelos nacionales y autonómicos.

Unas diferencias entre españoles, por las que se arrancan los políticos hasta los ojos unos a otros; todo sea por defender sus prebendas, sus carguicos, y sus propias cuentas pendientes… ¡Qué asco…!

Cuando en el ochenta y seis hice el servicio militar obligatorio, para no aburrirme, me fui voluntario ni más ni menos que al Cuerpo de Operaciones Especiales del Ejército… Una vez todos allí solo éramos españoles extrañados unos de otros. Pero completamente iguales y por completo ignorantes de la dureza que nos esperaba tras nuestra equivocación voluntaria… Solo un montón de jovenzuelos locos e insensatos, debido seguramente a una acumulación excesiva de testosterona en nuestros cojones. Éramos poco más que adolescentes, inocentes, bragados, y seguramente patriotas… Y la mayoría, estoy seguro de que simplemente buscábamos aventura. De Córdoba, de Granada, de Cuenca, de Toledo, de Alicante, de Lugo, de Albacete, de Murcia, de Málaga.

…eeen fin.

Ahora parece que buscamos la aventura, en partirnos entre nosotros la cara en trozos para comprobar una vez más lo gilipollas que somos como sociedad; como colectivo. Sufrimos una metástasis roja fruto de un cáncer siniestro, que nuestro país sufre mucho y desde hace mucho. Tanto, que hasta yo estoy a punto de odiarme a mí mismo.

Cuando salgamos de ésta, querría que saliésemos a recuperar unas calles que de verdad todos sintiéramos nuestras. Que volviéramos a pasear por ellas asumiendo como propias nuestras propias calles… Que aprendiésemos como desde pequeños hacen los anglosajones, que nuestra casa no acaba cuando salimos de ella, sino que todos somos responsables de cuidar lo público, porque también es nuestra casa.

Que sintiéramos, que ese suelo que estos días no hemos podido casi ni pisar, es profunda y rotundamente de nuestra propiedad; de todos nosotros, los españoles.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

«NOS CONVIENE LA TENSIÓN…»

«Nos conviene la tensión, mucho. Si no, la genteee…»

Zapatitos dixit. Año 2008.

Es en el fondo, una de las confesiones más asquerosas a las que hemos asistido en toda la democracia.

Dale al vídeo, son solo quince o veinte segundos. No creo que vomites.

Por mucho tiempo que haya pasado no dejo de acordarme, de que las infamias sin número ni límites de éste nuestro actual desgobierno, provienen sin duda para el que tiene memoria, de aquellos polvos zapateriles que a la vista está, tan nefastos fueron por lo que han sido para España, ya que mira cómo estamos con estos lodos.

En las frases furtivas de esta famosa y corta conversación escondida, tramposa y sibilina, entre dos de los más falsarios personajes que ha dado nuestra historia reciente, está condensada toda la porquería ideológica roja que nos estamos embaulando hoy en día.

«Nos conviene la tensión…» decía este gañán infame. No sé puede ser más rastrero. Políticos, que en vez de servir a su pueblo se sirven de él enviscándolo contra sí mismo, usando mentiras espurias acerca de pasados tergiversados… Pues estamos parece ser justo donde el inepto de Zapatitos quería que estuviésemos: hasta el cuello de tensión.

Asco de tensión política que habéis generado. Asco de tensión social entre las dos Españas que anheláis resucitar, solo para que vuelvan a chocar entre ellas, y así medrar vosotros en medio del caos que habéis creado al ejercer vuestra completa inutilidad. Asco de tensión en nuestras Instituciones. Asco de tensión en el periodismo, en la justicia, en la economía, en la enseñanza, en la sanidad… ¡Y qué asco de tensión la de vuestras almas cegadas, por tanta mierda ideológica que habéis mamado…!

¡Pero qué asco…!

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

ASCO DE IZQUIERDA…

Historias de Paco Sanz

En su metamorfosis los Aparatos Ideológicos del Estado se convierten en Aparatos Represores del Estado. Se van endureciendo a base transformar el fútbol en noticias, las noticias en educación, la publicidad deviene propaganda, y cuando de la política se salta a la sanidad la represión es ya evidente. El poder del Estado estos días ha sido, está siendo más grande que nunca.

Es muy distinto actuar por medio de leyes y decretos en el aparato (represivo) del Estado, que “actuar” por medio de la Ideología Dominante en los Aparatos Ideológicos del Estado. Sería necesario detallar la diferencia que, sin embargo, no puede enmascarar la realidad de una profunda identidad. Por lo que sabemos, ninguna clase puede tener en sus manos el poder en forma duradera sin ejercer al mismo tiempo su hegemonía, sobre, y en los Aparatos Ideológicos del Estado. En lenguaje palatino, la ideología dominante es la ideología de la clase dominante.

La globalización y el comunismo parecían opuestos, la pandemia, el enemigo común, los acerca. Si la idea de Globalización sustituye a la idea de Comunismo, como proyecto de sociedad global universal, es porque puede sustituirla, es decir, porque comparte elementos comunes decisivos. En consecuencia, tanto la ideología de la Globalización, como la ideología del Comunismo, sin perjuicio de su oposición profunda, comparten una actitud común frente al mismo enemigo: Contraria sunt circa eadem, los contrarios se acercan al mismo sitio.

No tengo nada contra las ideologías y las religiones, pero me doy cuenta de que me repugnan. En sí misma toda idea es neutra, o debería serlo; pero el hombre la anima, proyecta en ella sus llamas y sus demencias; impura, transformada en creencia, se inserta en el tiempo, toma la figura de un acontecimiento: el pasaje de la lógica a la epilepsia ha sido consumado… Así nacen las ideologías, las doctrinas y las farsas sangrientas. La ideología médica socava la libertad, más radicalmente todavía de lo que lo hacían los curas.

La ideología se convierte en represión, la multitud en muchedumbre, la democracia en oclocracia. Ejemplos cabales de oclócratas son los podemitas, y todos los grupos encaramados a la cuadriga de los jamelgos del neoapocalipsis posmoderno: el buenismo, el multiculturalismo, la ideología de género y la corrección política. El galope de esa recua de mulas ciegas, suministra el estrépito necesario para que «los estratos más pícaros, tatuados, vagos, envidiosos y subvencionados de la sociedad nos vayan imponiendo sus códigos, su lenguaje, su conducta y, a la postre, su ley”.

El árbol de las ideologías está siempre reverdeciendo. Con los recortes, más.

Historias de Paco Sanz

MENESTRA

Dime con quien vas, y te diré quien eres.

Cada vez que oigo a esta señora hablando y expresándose de esa forma tan calamitosa, y luego caigo en el hecho de que es ni más ni menos que la Ministra Portavoza del Gobierno de mi España, siento verdadera vergüenza ajena; y hasta propia… Y hasta miedo.

Peor no se puede hablar en público el español. Confunde parecería que a propósito, lerda y pertinazmente, la pronunciación distinta y culta de la letra C, con la de la letra S. Y claro, también confunde todo lo contrario y al revés… Al contrario de muchos otros andaluces ilustres y de mérito: Carlos Herrera, Antonio Gala, Felipe González, Juan Ramón Jiménez, Picasso, y hasta el rojo de Alberti… Todos ellos sublimaron sus esencias andaluzas dándole lustre al uso del español, de lo español.

No como otras.

«Y Asín, se mescla la ciensia con las ideah del socialimmo sociá, que se preocupa por las personah humanah frente a er coronaviruh y la urtraderecha… Y si no ma’beis entendídido, os lo repito… Porcai que confiá ener gobienno de Ehpaña, ya que noay tantoh muertoh como dicen lorde la estremaderecha…»

Todo ello sin rubor alguno y vestida de Dior, saliendo por la tele detrás de un atril y hablando, delante de las banderas española y europea en representación tuya y mía… No se aclara, la pobre.

Y además, como al hablar siempre miente; siempre parece que está como a la defensiva, de mala ostia y como con prisas. Constantemente, se come la música de los matices sonoros de nuestras hermosas palabras españolas, al rebuznarlas de forma tan desolada y chabacana… Hay verduleras en el mercado de mi pueblo con mejor oratoria, y más creíbles, que semejante maganta con cargo público.

Parece que un pobre esquema verbal, y por ello mental, convierten su habla en mera emisión sonora de una especie de menestra lingüística de verborrea insufrible. Su verbo es por ello, no más que una expresión hortera y sin un solo mensaje distinguible. Un verdadero bodrio, un esperpento son, absolutamente todas sus comparecencias en público; ésas en las que se cubre de gloria arreándole patadas como una choni, a un lenguaje tan hermoso como el nuestro… Y oye, repito, sin ruborizarse siquiera un poco.

La progresista ésta, encima, parece como si alardeara de su progresismo, cuando usa con esa cerrazón su acento y dicción dizque andaluzas.

Y de lo que no se da cuenta es, de que ése mismo acento suyo y dicción, la dejan como Cagancho en Almagro ya que su expresión suena fatal, inculta y burda… Y encima, no se le entiende una mierda.

Que no nos engañen… Y que Dios nos pille confesaos.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

REZAR, LLORAR…

Historias de Paco Sanz

He echado de menos dos cosas que una vez sabía hacer y que el tiempo se ha llevado: rezar y llorar. Recuerdo de niño cuando lo hacía, ¡qué sensación de adentrarme en la luz o en la oscuridad conseguía o padecía haciéndolo! Mi compañera cuando va a rezar el rosario con sus amigas, quiero decir a hacer yoga, me dice que me envía vibraciones positivas, antes hubiera rezado por mí. Me acuerdo de las últimas veces que vi humedecerse los ojos de mi hija, pero no a partir de qué momento yo ya no pude llorar más, por mucho que las circunstancias lo propiciaran. El lamento es una forma de comunicarse, el llanto es un asunto privado.

Creo que no se puede sentir intensamente ni alegría ni pena si no se saben hacer esas dos cosas. Creo que alegría como la que sienten los místicos ante la sensación de presencia o de unión con Dios hay pocas. Los que enseñaban a rezar decían: Arrodíllate y reza… y creerás, arrodíllate y creerás que te has arrodillado porque creías, arrodíllate en público y consiguiendo hacer creer que crees creerás que crees, arrodíllate y de este modo harás que alguien crea. Arrodíllate, actúa como si creyeras, y ya no tendrás que creerte a ti mismo, tu creencia existe objetivada en el acto de rezar. Para rezar hay que saber humillarse lo suficiente.

Vivir es exagerar, creo que el poder experimentar alegría o tristeza con intensidad ayuda a dar relieve a la vida. Sin embargo para llorar o rezar con querer no basta. Jorge Manrique que vivió más de cerca la Reconquista sabía de la bondad del saber rezar o llorar: “El vivir que es perdurable/ no se gana con estados/ mundanales,/ ni con vida delectable/ donde moran los pecados/ infernales;/ mas los buenos religiosos/ gánanlo con oraciones/ y con lloros,/ los caballeros famosos/ con trabajos y aflicciones/ contra moros”.

Supongo que empecé a darme cuenta de que más que endurecerme me estaba secando por dentro, al darme cuenta de que no era capaz de llorar en los funerales de mis padres y amigos, y ver como además de las mujeres que vivieron cerca de ellos, mis primos y amigos lo hacían.

No creo que cuando me muera llore nadie, claro. Y es que me he hecho muy mayor. He visto que en los funerales cuanto más años tiene el muerto menos se llora. Y eso que llorar es lo primero que hacemos, que al venir al mundo uno llora y los demás se alegran; es necesario morir riendo y que los demás lloren. Y durante la vida no hay más que un signo que testimonie que se ha comprendido todo: llorar sin motivo. A veces me he sorprendido de verla llorar leyendo: ¿Por qué lloras, si todo en este libro es de mentira? Lo sé, me dice. Pero lo que yo siento es de verdad.

Un día que Honoré de Balzac se encontraba escribiendo en su estudio, un amigo entró sin avisar. Al notar su presencia, se dio la vuelta y se puso en pie de un respingo. Muy exaltado, se le acercó. Lo agarró del brazo y, con lágrimas en los ojos, exclamó: «¡Qué horror! La duquesa de Langeais ha muerto». El amigo, que conocía bien la alta sociedad parisina, se quedó perplejo. Nunca había oído hablar de tal dama. Tras observarlo detenidamente, Balzac reparó desconcertado en su propia confusión. La duquesa no existía, era la protagonista de la novela en la que estaba trabajando y, justo en ese instante, él mismo acababa de darle muerte con su pluma sobre el papel.

Historias de Paco Sanz

DISCUTIR EN LA RED

Hace unos cuantos años me denunciaron arteramente y por el vil metal, esgrimiendo ella ante el juez lo muy amenazada que se sintió, debido a un inocuo comentario que le hice por escrito en una de nuestras tan frecuentes como inútiles discusiones (creía yo privadas) por WhatsApp. Cosas de la ideología de género.

Por ello, ya debería yo de haber aprendido que estos modernos medios de comunicación tecnológica, son nefastos para disentir. Medios éstos de comunicación paradójica, ya que cuando se desata de verdad una discrepancia, es casi imposible comunicar argumentando. Y voy a intentar explicarme.

Los que alguna vez hayáis discutido de verdad y agriamente con alguien por las redes, y si os fijáis un poco me lo reconoceréis, que en medio de la indignación y el acaloramiento de esas discusiones epistolares, todos, sentimos una especie de urgencia, de prisa rabiosa por teclear y explicarle al otro lo irrefutable de nuestros argumentos.

Pero fijaros también, en el hecho de que al no percibir presencia física alguna, no tenemos ningún mensaje del lenguaje corporal de ése otro con el que discutimos. Y por ello no percibimos, esos otros matices tan necesarios para mantener una comunicación intensa como sin duda lo es una discusión… Y así, a ciegas, al no ver ni el rostro ni la expresión en los ojos del prójimo, solo sentimos una estéril aunque imperiosa necesidad de justificarnos constantemente; de defendernos.

Y precisamente ese tipo de detalles hacen, que no estemos atentos a lo que el otro nos argumenta. Pareciera, que solo estamos como esperando a que él termine de teclear, para darle su merecido escarmiento dialéctico, tecleando ahora nosotros nuestras propias razones.

Es un hecho comprobado, que es casi imposible discutir con hondura y ordenadamente por estas redes sociales de los cojones… Siempre, casi siempre, terminan interrumpiéndose emisor y receptor, pisándose las réplicas, y sin poder llegar razonablemente a ningún sitio común, acuerdo, o conclusión.

El otro día he de confesar que cometí la torpeza de discutir, nada menos que de política y por WhatsApp, con un muy viejo y buen amigo. Un antiguo camarada, con el que por otra parte no me une casi nada aparte de un profundo y verdadero cariño, ya que fuimos y somos hermanos boinas verdes; viejas glorias. Nos queremos mucho porque sí, y porque además nos da la gana… El caso es que él es muy de izquierdas, y yo no soy muy de casi nada.

Al comunismo sí que no le he votado ni le votaré nunca; pero se ve que fui de centro cuando voté a la UCD. Creo, que de izquierdas también fui porque voté tres veces al PSOE. También de derechas se ve que podría ser, tras votar otras dos al PP… Y ahora, porque he votado a VOX según dicen, debo de haberme convertido en un fascista.

…eeen fin. Yo, si hay que cambiar, se cambia.

El problema de muchos de nosotros es, la casi total incapacidad para cambiar nuestra opinión acerca de ciertas ideas adquiridas, bien por la costumbre o bien por inducción. Lo que se llaman comúnmente prejuicios.

La costumbre, nos hace añorar aquella cocina de nuestra madre pero no porque fuera la mejor, sino simplemente porque crecimos con ella. Y así, también nos acostumbramos a la lengua materna. Y nos convierte la costumbre, por ejemplo en zurdos, en lectores, o en dibujantes… Las costumbres de nuestros hábitos hacen, y luego dicen de nosotros, si somos buenas o malas personas, educados o maleducados, atentos o casquivanos.

Las ideas inducidas en cambio, nos influyen, en detalles diríase más primitivos como por ejemplo el de ser de nuestro equipo de fútbol; a muerte con nuestra tribu aunque juegue como el culo; a muerte somos del Betis ‘manque’ pierda… Debido a ese mismo tipo de tribales resortes psicológicos, somos inducidos también y por multitud de razones, a identificarnos o a simpatizar, a alinearnos, o hasta finalmente afiliarnos a tal o cual partido político. Y nos suscribimos de por vida a una ideología ya sea diestra o zurda.

Las ideas inducidas, también nos convierten por ejemplo en adictos al tabaco o a las drogas; o nos inducen a dar por hecho cosas tan extrañas y erróneas, como que nuestra pareja no solo ha de acompañarnos sino que también nos pertenece.

Creo, que todos deberíamos relajar el músculo de la intransigencia y acostumbrarnos, disponernos, a cambiar aunque sea alguna de nuestras muchas e inducidas convicciones erróneas.

Que no nos engañen.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

LA NUEVA SUBNORMALIDAD

¡¡Qué cosas…!!

Lo de la nueva normalidad es en sí mismo un oxímoron, una nadería; otro de vuestros eslóganes tramposos, para que como silbido de pastor, haga entrar a vuestro rebaño por la vereda zurda…

Meteros esa nueva normalidad que por doquier pregonáis por donde os quepa, y poneros a trabajar de una vez para devolvernos la normalidad de siempre… Aquella normalidad de besar a nuestras madres, en vez de acostumbrarnos a este infame presente de distancia y mascarilla… La normalidad, de apoyarnos con naturalidad tanto en la barra de nuestro bar como en el hombro de nuestro amigo… La normalidad, de arrancar nuestro coche para ir donde nos salga de… La normalidad, de volver a confiar en mi médico y él en mí, sin que nos miremos recelosos de reojo, porque ni a él ni a mí nos hayan hecho la dichosa prueba del bicho ése…

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Dejaros de nuevos pactos de la Moncloa, de inventar el hilo negro, de desescaladas locas hacia nuevas normalidades, o de creeros que sois los primeros en asar la manteca… Poneros a trabajar ¡Magantos…! Empezad ya a hacer vuestro trabajo, en vez de hacer vuestro agosto con nuestra ruina..

¡Que llevamos más muertos por millón de habitantes que ningún otro país del mundo…! ¡Miles y miles de españoles muertos o infectados por el virus y vuestra desidia…!

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Nueva normalidad dicen…

Majaderos.

Que no nos engañen…

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

adiós, Facebook…

y adiós, WhatsApp...

El próximo lunes día 27 de Abril de 2020 cerraré, completamente aunque no sé si para siempre, mis cuentas de Facebook y de WhatsApp… Estoy, hasta los cojones de que un puñado de izquierdosos me escarben y utilicen de forma tan espuria y tan tramposa. ¡Que les den…!

Abandono estos corralitos desinformativos e ideológicos harto, de tener la certeza de que algún somierda al otro lado de la pantalla se ríe de mí, y maneja a su antojo entre mis cosas tergiversando y castrando mis intenciones… ¿De qué coño me sirven mis ciento y pico contactos, si estos chivatos muñidores del Facebook siempre usan alguna mierda de algoritmo, para que solo veinticinco o treinta de esos contactos puedan saber de mí o yo de ellos…? ¿No tenéis muchas veces la inquietante sensación en Facebook, de que necesitáis gritar algo muy importante en medio del gentío de vuestros contactos, y parece que no os oye ni Dios; nadie…?

¡Pues vaya mierda de redes sociales ahora monetizadas y completamente prostituidas…! Convertidas en meras aunque gigantescas vallas publicitarias planetarias; solo están al servicio y de parte, solo de la parte roja de esta sociedad, la nuestra… Que conste que en otros sitios, ésto, no pasa… Pero en España se ve, que han renunciado a su espíritu inicial de ser medios de comunicación e intercambio social, para convertirse en viejas de visillo ideológico…

Yo recuerdo cuando la viralidad de esas aplicaciones era completa, y tan solo con talento, mérito o ingenio, podías dar un salto y hacerte algo famoso por ahí… ¡Qué tiempos aquellos en el que uno de mis humildes escritos, tuvo mil seiscientos y pico lectores en una tarde y sin gastar un céntimo…! Tan solo el mérito del éxito de aquel relato entre mis lectores, leído en un humilde blog gratuito, sin dominio propio…

Os espero en Telegram en lugar de WhatsApp; y en MeWe en vez de Facebook…

Con MeWe puedo publicar mis escritos y tener hilo directo, a la vez y en tiempo real, con todos y cada uno de mis lectores sin injerencias de Gran Hermano… Con Telegram puedo enviaros lo que a mi menda dé la gana, y a cuántos de vosotros como me apetezca o considere…

De momento, tanto Telegram como MeWe son aplicaciones muchísimo menos invasivas de tu intimidad, y no te mangonean con censuras, anuncios, ni restricciones ideológicas rojas… También es verdad, que todavía no pueden competir con la escala planetaria de esos otros gigantescos espías sociales que nos manejan… Pero si no conocemos muchas veces ni a nuestro propio vecino ¿para qué querríamos abarcar el mundo entero…? Me conformo, con estar en contacto verdadero con mis verdaderos amigos…

Adiós. Seguro que será un hasta luego… Si no, espero que al menos el teléfono me siga funcionando…😂🤣

Y también, os esperaré como siempre en mi blog de Historias en un folio:

http://www.historiasenunfolio.wordpress.com

Que no nos engañen…

🤗

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

vida ondulante

Historias de Paco Sanz

La vida es ondulante, ahora sabemos que hasta la materia lo es. Mientras no llegue la vacuna la desgracia del virus ese volverá a hacerse presente por oleadas. Ondas intercambian las antenas, ondas cerebrales medimos para saber qué pasa cabeza adentro. La misma simpatía parece una función de onda. Por ejemplo, los asistentes a conciertos en directo sintonizan las ondas cerebrales dentro de un rango de frecuencia de 2 a 4,5 hercios. ¿Hay un efecto de contagio? Cuando no se está en presencia del ejecutor ni en compañía del público no pasa.

Ahora que los políticos tienen que tomar decisiones guiados por los expertos, como no hay experto que valga en lo del COVID-19, es hora de darse cuenta de que esto va para largo. Que viene mala mar. Que contagios y muertes volverán a presentarse en oleadas. Necesitamos todos hacernos una idea acerca de qué va en realidad la cosa. Las limitaciones de nuestra imaginación se traducen en los pobres modelos con que nos hacemos, cuando tenemos que describir algo que no se parece a nada que hayamos experimentado antes. Imaginar cómo la luz puede ser a la vez onda y partícula nos cuesta porque nos cuesta reprimir “un vano e incontrolado deseo de verlo en términos de algo familiar”.

Al marido de mi sobrina le dio por enfermar, mi sobrina que es muy bachillera hizo un master de su enfermedad, un poco como nosotros estamos ahora haciéndolo en microbiología; cuando hablaba con el personal sanitario que atendía a su marido daba conferencias acerca de la fiabilidad de los análisis, la bondad del pronóstico, etc. Más de una vez el pobre enfermo tuvo que oír como le decían, sin la menor ironía, qué suerte tiene usted con que sea médico su señora.

Ahora convendría desarmar el cientificismo entendido, como la pertinaz sospecha de que el sentido común nos la está jugando; un acceso más profundo y más fiable implica abandonar la costa de los paradigmas compartidos por todos, para hacerse a alta mar relativista y cientificista si se pretende sobrevivir a la percepción falsa de la realidad basada en el sentido común. Cuando la ola del poco tiempo y pocas luces para comprender nos alcance.

El clima, la vida se presentan por oleadas también. El océano de la verdad lava los guijarros con cada ola, y estos resuenan y tintinean con el más maravilloso de los estrépitos. Por decirlo en verso: “Tempestades de deseos/ contra los muros del alba/ rompen sus olas. Me ciegan/ los tumultos que levantan./ Nido en el mar. Cuna flote./ La flor que flota en el agua/ me sostiene mar adentro/ y mar afuera me lanza./ Cierro los ojos y siento/ el tiempo interior que canta”.

En fin, que me cuesta deshacerme de la tristeza de darme cuenta que esto de la pandemia no ha hecho más que empezar. Que volverá. Tengo que recordarme que soy un caballero valiente, no una bestia asustada, cuando vuelva a andar la calle. Tengo que volver a escuchar a mi sentido común Sancho Panza para dar la talla de nuevo. “Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias sino para los hombres, pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias: vuesa merced se reporte, y vuelva en sí, y coja las riendas de Rocinante, y avive y despierte, y muestre aquella gallardía que conviene que tengan los caballeros andantes”.

Y a ver si renuevo mi confianza en la bondad de las personas. Que hay poca gente que sea mala gente. Que los días que veo mucha mala gente a mi alrededor seguramente el malo sea yo.

Historias de Paco Sanz

Sabiondos

Historias de Paco Sanz

Los aceleracionistas son una panda que pretende mejoras acelerando los procesos. Huir hacia adelante ha sido la tentación de Trump y Johnson para hacer frente al proceso, que lo pasen los que lo tengan que pasar, que se mueran los que se tengan que morir, y que los supervivientes se hagan cargo lo mejor que puedan de lo que quede en pie. Vaya, que no decaiga. No acertaron. Como decían los machos de antes, se la han tenido que envainar.

A nivel poblacional hay dos estrategias que se están siempre equilibrando, la de la “K” a base de adaptarse a lo que hay, y la de la “r”, reproducirse más y mejor. Un poco en plan cuestiones de fuente y de sumidero. Si hay suficientes recursos o si hay demasiados venenos. Los ricos será más ricos y los pobres tendrán más hijos. Los que gustan de metáforas bélicas podrán recordar que con la táctica artillera y de trincheras, la muerte en batalla había dejado de ser una muerte en el movimiento para convertirse en una muerte en posición.