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Transexualidad y derechos

“Quien protege a un niño para que tenga una infancia alegre y sana, evitando de esa forma que un adulto aprovechándose de su inocencia lo pervierta, ejerce la más importante tarea que una persona puede ejercer en la vida. Quien protege a un niño está salvando al mundo.”

Mayo Von Höltz

Mayo: Si una persona nace con pene es hombre, si nace con vagina es mujer; el ser humano no puede ser ninguna otra cosa y tal cosa será hasta que muera.

Rogelio: No entendés una cosa tan simple como que alguien puede tener pene y autopercibirse como mujer?

Mayo: Entiendo que quien dice que es lo que objetivamente no es, diciendo por ejemplo que es una mujer siendo hombre o que es una jirafa siendo persona, padece un trastorno mental; no entendés una cosa tan simple?

Rogelio: Estás muy equivocado. Vos sos homofóbico, y nazi además al querer que no adopten los homosexuales, leo todas las boludeces que escribís; qué preferís? que los pobres niños se queden toda la vida en el orfanato?

Mayo: Escúchame flaco, la homofobia como fobia no ha existido en ningún manual de psiquiatría del mundo en toda la historia, contrario sensu, el homosexualismo, antes de que una enorme campaña de orden político y no un estudio de orden científico lograra desclasificarla, figuraba en todos los manuales de enfermedades psiquiátricas como un trastorno mental de conducta homosexual, que es lo que sigue siendo por mucho que te enfurezca la realidad.

Por otro lado, el derecho de adopción es el derecho a ser adoptado, no existe el derecho a adoptar de los padres sino el derecho a ser adoptado del niño. Los niños no son mascotas para satisfacer los caprichos de cualquier trastornado mental. Y si me preguntás, yo preferiría mil veces pasar toda mi infancia en un orfanato o vivir atado bajo un árbol en una plaza, antes de que me adopten dos trastornados mentales y arruinen mi salud mental de por vida. Una mente lúcida que discierne la realidad, es infinitamente más importante que el confort de un pobre trastornado mental que ni siquiera sabe qué carajo es.

Una casa, abrigo y comida operan cuando dormimos, cuando tenemos frío y cuando tenemos hambre, una mente lúcida opera desde que tenemos discernimiento hasta que morimos, todo el tiempo, todos los instantes de nuestra existencia. Me gustaría que te hubieras enterado a los seis años de que esa persona a la que le decías mamá, era en realidad un hombre disfrazado de mujer; a ver cómo serías vos ahora? a ver cuál sería ahora tu equilibrio emocional y tu capacidad para ser feliz? No hay ningún problema en disfrazarte si ése es tu berretín, el problema es aprovecharse de la inocencia de los niños para engañarlos de forma vil al usar un disfraz permanente.

No es complejo el tema, es simplísimo: tenés pene y testículos, sos hombre, tenés vagina y ovarios, sos mujer, tenés trompa larga y gris, sos elefante, tenés cuatro patas y decís “miau!”, sos gato, te amputás un órgano sano y vivís disfrazado de mujer usando tu aparato digestivo como aparato sexual, tenés un trastorno mental.

¡¡¡Buuummm…!!!

Mayo Von Höltz

“¡¡ QUÉ ESCÁNDALO…

Mejor no beber, o no fumar; no arriesgarse… Mejor no jugar.

– “¡Qué escándalo, en este local se juega…!”

Casablanca.

En este presente hipócrita y tan huero de ideas e iniciativas verdaderamente brillantes, lleno hasta arriba de tecnotonterías, y políticamente correcto tan en exceso, nos estamos acostumbrando también a una vida tan artificiosa, previsible y controlada (nos creemos) que parecemos tiernos y manejables niños de colegio… Como si fuéramos pavos, nos espantamos casi por cualquier cosa y con mucha facilidad; y como pollos sin cabeza, echamos a correr delante de lo primero que llega y nos asusta. ¡Buú….! ¡Uy, qué susto, uy qué miedo…!

¡Que viene no sé qué virus…!

Entre otras lindezas, y se ve que para no castigar tampoco mucho a nuestros hígados, ya nos están vendiendo por ahí gintonics de ginebra Tanqueray casi cero alcohol, y whisky Ballantines de dieciocho grados o menos. Jájaja… ¿Pero es que no teníamos bastante ya con la cerveza; o con el café sin cafeína…?

Vamos a terminar, comprando hijos con posibilidad de devolución, cuerpos de quita y pon, coches sin conductor, vacío en los libros digitales, y hasta ése olvido propio de los tontos del capullo… Y es que sí, es que compramos u olvidamos, cualquier cosa que nos vendan bien vendida.

“¡A la mierda…! ¡Vaya Usted a la mierda…!”

Dijo, a uno de sus admiradores plastas, aquél Fernán Gómez ahora ya tan clásico.

“Van a echar agua al vino, luego va a costarnos más caro…” Es el colmo. ¡Qué vergüenza, qué escándalo…! Es como una Ley Seca pero para ovejas, para bebedores rebañudos como que de segunda B, y que sólo salen de su establo cuando se les da la suelta… En vez de buena bebida, venga bebida fácil, y que la paguen más caro, claro… Ése, parece ser el plan.

…eeen fin.

– “¡Qué escándalo, en este local se juega…!”

Casablanca.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

¡Tan, tan rápido…!

Cuesta salir de las redes.

Resulta chocante el poder recibir, ahora, un paquete de China en más o menos veintiun días. El mismo tiempo que tardaba mi abuelo en ir en carro de Alicante a Oviedo. Un mes y medio duraba su viaje de ida y de vuelta; el pobre… Para los de mi generación, que hemos pasado de ir en carro, a navegar por las redes casi a la velocidad de la luz, es todo un reto vital y un ejercicio adaptativo, os lo aseguro.

Aunque creo, como dice mi Maestro Paco Sanz: “que hemos pasado de nadar en mares como peces; a naufragar en neveras como pescados…”

Cuesta salir de las redes.

¡Y todo, tan rápido…! que me recuerda algo que escribí una vez

Solo…

👇👇👇 🙏

https://historiasenunfolio.com/2020/05/30/solo/

Gracias por leerme 🙏

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

….

FIRST DATE

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En un inefable programa de televisión de gran audiencia, que hace befa del enamoramiento y mercancía del amor, preguntaron a los y a las participantes, por las cualidades que más estimarían en su ‘ideal’ de pareja.

Entre otras lindezas más minoritarias, la mayoría de ‘ellos y ellas’ curiosamente, coincidieron al valorar como imprescindible el requisito, por otro lado impecable, de que esa persona ‘se cuidase…’

Hasta aquí, bien.

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Pero lo extraño sucedió al preguntarles qué entendían, concretamente, por ‘cuidarse…’

De forma asombrosa y significativa, casi todos aquellos variopintos participantes, también coincidieron en sus estrafalarias respuestas. Esa mayoría expresó con rotundidad preferencias tan pintorescas, tan simples pero tan concretas, como las de que ‘fuesen al gimnasio y llevasen tatuajes…’

Por el contrario, pocos, demandaron de sus parejas aficiones culturales o espíritu de trabajo, corrección formal o sanas ambiciones; tampoco ninguno de ellos, reclamó hondura espiritual, bonhomía personal, o alguna clase de fe.

Al reflexionar sobre el resultado de esa fullera consulta televisiva, podría concluirse que aquel par de preferencias burdas, son torpes y tristes ejemplos de los arquetipos actuales del deseo ideal medio: ‘que nuestra pareja se cuide…’.

Pero entendiendo por ‘cuidarse’ cosas, como el que frecuente las visitas al gimnasio, y ¿cómo no? el que se perpetre unos bonitos tatuajes que lo adornen bien… Condiciones éstas, ‘sine qua non’ se comerá una rosca.

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Conceptos inquietantes y torcidos, tan abstrusos como absurdos, pretenden definir aunque confunden, los objetivos e ideales vitales de gran parte de la juventud actual: postverdad, poliamor, especismo, sexo, hembrismo, fascismo, droga, derechos, relaciones abiertas, izquierda, LGTBI, feminismo, relativismo, consumismo, patria, víctima, derecha, comunismo, y hasta felicidad.

Una sibilina plaga dialéctica.

¿Dónde se atrincheran por el contrario los conceptos, razón, amor, orgullo, España o concordia; qué ha sido del humanismo, la hermandad, el respeto o el mérito…? ¿Por qué están proscritas palabras tan alejadas entre sí, como corrida, obediencia, follar, fe, piropo, orden, éxito, propiedad o amistad…? ¿Son éstos todos, conceptos y palabras discutidas y discutibles…?

Es un hecho, que disponemos de más información y más medios de acceso a ella que nunca; pero paradójicamente nuestros jóvenes adolecen de un mínimo bagaje cultural clásico. Clásico, entendido como conjunto de habilidades intelectuales, básicas y concretas, útiles para discernir ‘lo correcto’ en el mundo real.

Tal paradoja se plantea, amén de otras razones, porque confundimos la información con la formación, la lectura con la literatura, o el maltrato con el castigo; creemos que las series son cine, que el amor es sexo, que la fiesta es amistad, o que la vida son años… Hay un considerable vacío de auténtica cultura, de crítica constructiva, de discusión inteligente. Nos conformamos con el mero entretenimiento vacuo; ruido sordo de fondo vacío; sopa boba intelectual.

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Somos más inseguros como sociedad, porque cada vez lo somos más individualmente. Necesitamos unirnos a una u otra tribu, asumir ciegamente ésta o aquella ideología. Admitimos extrañas tendencias foráneas adoptando a veces preferencias retorcidas, que nos inducen a comprometernos con causas alejadas del sentido común, o hasta del decoro moral. Parece obligatorio colgarse algún cartel que nos defina: ‘somos algo, o de algo…’

Algo habremos hecho mal, porque, pese a toda la vorágine de información que nuestro tecnológico mundo provee, las personas -todas en general, pero especialmente los jóvenes- cada vez somos más ignorantes. Y extrañamente más lo somos, frente a realidades antaño prístinas e inmutables: tus padres, la propia orientación sexual, el valor del esfuerzo, la amistad o el respeto… Sempiternos valores personales, son ahora minusvalorados si no denostados: la patria, la caballerosidad o las normas de corrección social, la austeridad, la fidelidad, el respeto y la autoridad de los mayores.

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A poco que nos descuidemos, indefectiblemente, estaremos creando una inculta y prepotente sociedad mañaca. Sociedad que producirá sin remedio zombis éticos, inanes y rebañudos; seres carentes de sólidas anclas morales o sentimentales, religiosas o históricas, que los amarren de forma segura, a un mundo que no comprenden y que por ello, temen.

Razones quizá para que esta sociedad, ‘se cuide‘ tanto…

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

MEMORIA DE UN FANTASMA

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Era uno de esos típicos días del norte, de color plomo y olor a tierra y sirimiri. Un cartucho de guerra de 16mm parabellum disparado a bocajarro desde atrás de mi coche, como a unos cinco metros de distancia, hizo estallar la luneta trasera, mi cráneo, el cristal delantero, y el trasero del vehículo aparcado justo a continuación del mío.

El estampido del disparo pareció reventar el tiempo, que quedó detenido, con el eco retumbando en los tímpanos y las conciencias.

La inercia de semejante proyectil disparado a tan poca distancia, empujó violentamente mi cuerpo hacia delante; y mi desvencijada cabeza cayó desgranada, inerte y desangrada, presionando el claxon del volante de forma tozuda, enervante y acusadora; durante casi media hora.

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La constancia delatora del alarido desgañitado de la bocina, no logró remover lo más mínimo ni las fibras sensibles, ni las sordas entrañas de los vecinos -por llamarles de alguna manera- que asistían, inanes, al execrable crimen que acababa de perpetrarse justo delante de ellos.

NADIE salió de los portales cercanos a socorrerme; ni siquiera a cotillear… Tampoco se alzaron con precaución las persianas aledañas debido a la curiosidad espantada o indignada; ningún grito femenino, ni masculino. NADA.

Los bares de la zona continuaron abiertos, como si nada, con los parroquianos dentro -por llamarles de alguna manera-. Éstos, infames, hacían como que atendían de forma impostada y cobarde a sus también ahora fingidas partidas de cartas, o de dominó, o de cualquiera otra miserable cosa que estuviesen haciendo.

Un silencio hiriente y espeso de felonía, que seguro los condenará al infierno, sustituyó a las animadas conversaciones chocantes, agrias y anisadas propias de cualquier bar.

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Las miradas, temerosas, conniventes y rendidas al suelo; las dignidades, aún más abajo, aún más rendidas. NADIE hizo NADA, para intentar socorrerme en vista de que acababan de esparcir mis sesos a las puertas mismas de sus propias casas, de su bar cercano y en su propio barrio; delante de hijos propios y ajenos, de amigos y vecinos.

No parecía notarse en el exterior alarma o interés alguno por lo que me había ocurrido; algún breve asomo furtivo, quizá cómplice, pero nada más. Esos callados miserables sin signo alguno de contrición, buscaban, hipócritas, algo de consuelo y justificación con el comentario cómplice, podrido e ignominioso, de “ALGO HABRÁ HECHO”.

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Era extraño, y vergonzante, pero NADIE hizo NADA por mí durante esa corrosiva media hora. NADIE. NADA.

Finalmente, en vista del implacable aullido plañidero y culpable de aquel claxon, completamente a solas y sin mirones ya fueren cómplices o afligidos, se acercó con parsimonia una pareja de la policía local. Su actitud no era la de la urgente prestación de ayuda, propia de su condición de agentes de la ley, sino más bien la de un evidente fastidio, y una mal disimulada y contenida repugnancia; renuente al auxilio incluso.

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Solo me movieron lo justo, para dejar de presionar ese insoportable botón de la culpa colectiva en el que se había convertido el claxon de mi coche.

Mi cuerpo quedó torcidamente echado hacia atrás, mostrando una mueca quebrada de la mitad de mi rostro destrozado, empapado por la sangre y los humores de la otra mitad reventada por el disparo.

Al cabo de un rato, los transeúntes -por llamarles de alguna manera- reiniciaron su deambular fingidamente tranquilo; como si pasar ante los restos esparcidos de un vecino asesinado, chorreando sesos y sangre, fuese igual que pasear junto a un cubo de basura volcado: desagradable sí, pero sin mayor importancia.

Dos horas más dejaron mi cuerpo allí tirado, como expuesto en el coche, hasta que un juez se acercó solapadamente, como a hurtadillas, a levantar mi cadáver.

“ALGO HABRÁ HECHO” decían.

Se llevan mi cuerpo, pero yo no me puedo ir.

Antonio Rodriguez Miravete. Juntaletras

EL GAFE

¿Os acordáis de aquella moción de censura tan tramposa, que luego terminó como así nos va…?

No tenían nada mejor que hacer que desenterrar a Franco; y no voy a decir yo que tal cosa provocara la maldición de las inundaciones que asolaron mi pueblo, su comarca y muchas otras. Pero en ésas estábamos, cuando nos atropelló encima el feminazismo, luego el 8 de marzo, y finalmente la covid de los cojones.

El escándalo de tantos muertos fue tal, que se desató por parte del gobierno y sus otros una censura cuasi total, que entre otras muchas cosas nos ha impedido ver la invasión de ilegales y de muertos tan horrible que estamos sufriendo.

Rendidos como maricones miedosos al nacionalismo, vemos a hijosdeperra y a etarras campando a sus anchas por las calles. Y mientras Filomena nos azota, otros hijosdeputa quieren asaltar la Judicatura. Tenemos terremotos en Granada. Okupas por cojones, ergo la voladura de la propiedad privada. Bastante más del treinta por ciento de nosotros en paro. Y en plena pandemia, elecciones en Cataluña, tramposas sin duda también.

Así reventaran.

¿Si me caigo de espaldas me rompo la picha…? ¿Alguien da más…?

…eeen fin.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

NO LE HABLES A LA TELE

— ¡Pero Nene…! ¿Qué haces hablando, qué digo hablando, discutiendo con la tele…? Tú no te ves, no te das cuenta, pero a veces te pones hecho un basilisco por no sé qué coño del Pedro Sánchez ése y del gobierno.

— Nena, tú no lo entiendes porque…

— Y tú eres tonto. ¿Cómo que no lo entiendo…? Yo, lo que no tomo son berrinches por lo que sale por la tele. ¿Mira a ver si el tonto eres tú…?

— ¡Coño Nena…!

— ¡Ni coño ni leches…! Mira a tu alrededor, a tu casa, a tus hijas y mírame a mí. Y anda y deja de dar follón preocupándote por las cosas de fuera, que se te agría el carácter.

— Perooo…

— Anda, y ven aquí, tooonto… 💕💞

¡Qué sabia es mi Señora…! 🤣😂

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

MAMEN LA SEXTA

Sin palabras…

Que ésta, espécimen de palmera plañidera, gritadora y señaladora de la sexta, tenga voz en una televisión que como tal se precie, es un verdadero insulto a lo periodístico que todo medio de comunicación decente debería tener, o aspirar a ser.

Asco, debería darse a sí misma, si tuviese que buscarse un trabajo decente en otro país que no fuese, en ése en el que se caga todos los días en público desde su púlpito en la sexta… A saber, de qué, tendría que trabajar la pobre de Mamen, si tuviese que buscarse la vida ella sola por ahí por el mundo… Pena me da.

Que no te engañe Mamen. Que no te engañen.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

ANDORRA Y EL RUBIUS

Sólo un país de gilipollas se queda mirando y riéndose, cuando mucha de su gente, algunos con verdadero talento y la mayoría solo con pasta, se van a Andorra precisamente porque tienen pasta; se tienen que ir a Andorra… País el nuestro, que luego se queda igual cuando gentecilla como el coletas, que con pinta de haberse terminado un par de libros e ínfulas de mirlo blanco, va, y se queda… Y vaya si se queda porque habrá que echarle aceite hirviendo para que se vaya; no tiene otra: ni oficio ni beneficio. No ha trabajado nunca.

Porque Andorra está muy bien, sí, pero si tiras una piedra con fuerza sale de Andorra; vamos, que es muy pequeña. Yo he ido varias veces, y a menos que te guste mucho la hierba muy verde o el esquí, no se pueden hacer muchas más cosas de las que nos gustan a los españoles, aparte de lavar dinero, claro… Se puede comer algo de jamón por ahí, sí, pero o estás todo el día también comiendo nieve o hierba muy verde, o te tiras todo el día haciendo monerías delante de internet, o te gustan mucho las series y te acuestas a media tarde, porque todos los días madrugas mucho para ir al centro comercial.

Un gran amigo mío al preguntarle por su reciente viaje de novios a Viena, me dijo que Viena era maravillosa. ¡Que qué bonita…! Que era un placer pasear por esos bulevares tan amplios y tan hermosos; que el ambiente musical de la ciudad lo impregnaba todo, y el estilo imperial de la cuidad era imponente, una maravilla. Que muy bonico todo sí, pero que a mí, ni se me ocurriera ir: ni loco. Que a las cinco de la tarde, en Viena, no se podía hacer absolutamente nada que no fuese pasear; que no habían bares; que tenías necesariamente que tener reserva para ir a alguno de los pocos sitios a los que se podía ir. Y todo ello cuando no había restricciones.

Eso de vivir en Andorra, de verdad, manda huevos… ¿Cuánto dinero no ganarán, como para hacer el sacrificio de tener que vivir todo el año aburrido en Andorra. ¡Chico calla…! Pues imagínate ahora con lo de la pandemia… Y para más inri dicen, que debido a la altitud, no se puede ni jugar bien un partido de fútbol porque el sitio es muy pequeño y no da para un campo decente. Y encima, si se te cae la pelota rodando pendiente abajo igual puedes terminar en la provincia Teruel; vamos, que hay demasiadas cuestas en Andorra.

Que no nos engañen.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

…..

TOQUE DE QUEDA MULTIMEDIA

Ahora resulta que por la noche no solo se apagan las luces sino que también cierran, o al menos se entornan, las redes sociales. Nos quedamos mudos, sordos y ciegos, tontos como en suspenso, gilipollas multimedias: toque de queda multimedia… Hoy me he enterado que uno de los grupos de télegran en los que estoy, digamos que “se apaga” más menos a eso de las 11.00 pm.

¡Qué cosas…! Yo, si quisiera apagar de una vez mi préstamo hipotecario, arrancar de cuajo el contador de la luz, boicotear el pase el agua, conectar el router de forma pirata o cobrar mi sueldo sin una cuenta bancaria, simplemente no podría. Hace poco me cambié de güasap a télegran, y me quité también de feisbuc, de intagrán y de tuiter; y eliminé, o eso me aseguraron, absolutamente todos mis datos de esas aplicaciones tipo vieja del visillo… Pero nada: toque de queda multimedia. Esto es un corralito; estamos encerrados en un corralito.

¡Ehhh, estás encerrado…!

¿Qué te parece…? ¿Para qué coño queremos tanta tecnología, tanta aplicación y tanta polla, si las apagan, o nos las quitan, cuándo y cómo les sale del capullo…? Somos muy manipulables, reconozcámoslo. Esto de la IA se está convirtiendo en una mierda, porque, por ejemplo sé, que ahora me está leyendo feisbuc.

¿Y qué hacemos ahora…? ¿Dónde o a quién recurrimos para informarnos…? ¿En quién podemos confiar…? Yo lo tengo claro, vosotros no sé: volviendo a los clásicos, a lo clásico. Ahora con lo de la tecnología e internet es todo mucho más fácil; la literatura y música clásicas, libres de derechos de autor, están al alcance de cualquiera… Ya no hay excusa para desenmascarar a lerdos, memos y necios; malintencionados que pretenden manejar a su antojo la Realidad, la Música o la Historia, amañándola a sus pretensiones.

Vamos a tener que volver al sms, al mensaje de pago a través de la empresa telefónica, y no al gratuito de la empresa traficante. ¡Qué asco, en qué asco se han convertido las RRSS…! Que me cobren, pero que no me toquen los huevos.

Que no nos engañen.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

¿OIGA…? ¿FEISBUC…?

Estimado Señor Feisbuc, ya que no me coge Usted el teléfono le remito la presente, porque como sé que Usted casi todo lo lee, también sé, que me estará leyendo aunque no sé si entendiendo porque su inteligencia artificial es eso: artificial. Por ello, pongo en su conocimiento, que obran en mi poder pruebas de la certeza de su irrefutable estupidez al tratar con la valía de mis datos… Con lo bien que nos podríamos llevar es una pena, pero me veo obligado a decirle que me tiene Usted hasta el capullo amigo Feisbuc, ya que estoy harto de sus manejos tipo vieja del visillo... Y nótenseme las comas y los puntos suspensivos, para que se aclare Usted con eso de la sintaxis.

Haría Usted muy bien, en irse a la puta mierda con sus controles y sus espurias intenciones, con sus insidias, y con ese rollo de vigilar cual gran hermano a la gente de bien que con inocente intención, intenta, entender lo que pasa por ahí sin que le de Usted por el culo… O, como se diga eso.

¿Aló…? ¿Se me entiende…? ¿Oiga…?

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

REDES ASOCIALES

Al principio, allá en 2007, era algo realmente cojonudo, nuevo y divertido, tecnológico, enriquecedor. Y gratis… Cuando algo se expande como se expandió feisbuc a nivel mundial, es porque ése algo era realmente bueno. Esa red, tu red, se comportaba difundiéndose de forma puramente viral, es decir, tenías acceso directo y completo a todos tus contactos, y aparecía en tu línea de tiempo todo lo que publicaban. El lío, lo tenías tú para ir discriminando toda esa información que recibías, y claro, ellos decidieron hacerlo por tí… Ésa, fue la cuestión clave.

Recuerda siempre eso de que, si es gratis el precio eres tú: tus datos, tu vida. Vale. ¿Pero a que no creías que fuese tan caro…? Un precio altísimo éste de las redes sociales, porque mira la mierda en la que se han convertido, y mira la mierda en la que están convirtiendo al mundo: bandos, trincheras, ideologías, mercados.

…aaanda y que les den.

Las redes sociales permitían el acceso a una forma totalmente nueva de relacionarte con el prójimo. Algo revolucionario, un salto adelante brutal en tu capacidad de comunicar. Unas herramientas, en apariencia gratuitas, que te proporcionaban una potencia extraordinaria para expresarte en sociedad, en público. Las personas con algo meritorio, talentoso o interesante que contar, tenían más éxito, más seguidores… Así de sencillo.

Llevo tiempo mascullando la idea, de que las redes sociales se convierten en redes asociales, justo, en el momento justo, en que se monetizan descarada y salvajemente y se proveen de esos algoritmos tan listos, que sibilinamente nos van convirtiendo en mercancía, clasificándonos para vendernos luego por ahí… Y tengo también la teoría de que si nos dejasen a los usuarios tranquilos, si no hurgaran como lo hacen esquilmando nuestra intimidad y tergiversando nuestras preferencias, las redes se autoregularían por el simple principio de la prevalencia, de la preferencia de los contenidos de calidad frente a los contenidos basura… La gente no es tonta.

Porque la tontería frente a el talento no tiene nada que hacer; porque la verdad es mucho más potente que la ideología; porque la bondad es a la larga más rentable que la maldad, y la lealtad más que la perfidia.

Justo al darse cuenta de la potencia del juguete que nos habían proporcionado, en ese momento, comprendieron que podían empezar a enredar y a joder traficando con nuestros datos; y claro, ahí la cagaron, nos cagaron, la cagamos… Y la hemos cagado, porque nos han tangado, cambiándonos aquel juguete original tan potente y placentero, por otro impotente y castrado, aburrido e inútil; y encima, seguimos pagando sin rechistar aquel mismo precio tan caro de nuestra intimidad… Mal negocio.

Que no nos engañen.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

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FILIAS Y FOBIAS

Historias de Paco Sanz

El miedo al contacto tiene hasta nombre: hafefobia. Es tanto miedo a tocar como a ser tocado. Las fobias son la leche, son como la ansiedad, bicamerales las pobres. Pasa también con aporofobia, (del griego ἄπορος áporos ‘pobre’ y φόβος fóbos ‘miedo’ ) que es tanto el rechazo hacia la pobreza como hacia las personas pobres.

Recomendaba Talleyrand a los secretarios a los que daba clases, que desconfiaran de sus primeros movimientos porque eran generalmente generosos. Propios de un hombre primitivo. Era un tipo serio, según él: “Con las bayonetas se puede hacer de todo. Todo, menos una cosa: sentarse en ellas”.

Hoy, el antiguo proverbio sumerio que ha sido traducido como “Obra prontamente, haz feliz a tu Dios” tiene vigencia, sobre todo en el mercado. Pide que ignores al enemigo. Que no seas paranoico. Paranoia, viene de para y nous. Otra mente, describe tanto el estado alucinatorio de la esquizofrenia como el de la mística del hombre bicameral, que escucha voces, o se imagina enemigos.

Algunos pueblos de África Occidental cuentan que, antes de llegar al mundo, cada uno establecemos contacto con un doble celestial que prescribe qué haremos con nuestra vida: cuánto viviremos, con quién nos casaremos, cuántos hijos tendremos, etc. “Entonces, justo antes de que nazcas, te conducen al Árbol del Olvido, al que abrazas y a partir de ese momento pierdes todo recuerdo consciente de tu contrato”. Sin embargo, si no cumples todas tus obligaciones contractuales, “enfermarás y requerirás la ayuda de un adivino, que empleará toda su habilidad para contactar con tu doble celestial, y descubrir qué artículos de tu contrato estás incumpliendo”.

No está mal eso de creerse varios para enfrentarse a las fobias. La poesía también ayuda. “Me bañé, afeité, vestí; me miré en el espejo./ “Vamos”, le dije a mi agarofobia, y salimos/ juntos a dar un paseo por el parque”. El otro lado de las fobias son las filias. Los que disfrutamos de la comida y de la música lo sabemos. El conflicto entre la necesidad de resistirse y la necesidad de adaptarse, es un modelo que se repite a todas las escalas, desde la cocina, con la necesidad de conciliar la neofobia y la neofilia, hasta la música, con la de armonizar la repetición y la diferencia.

Sucede algo parecido con los viajes. Se puede viajar por filotopía, por amor a un lugar. Pero también por topofobia, es decir viajar contra un espacio, partir impelidos por la imperiosa necesidad de no estar en un lugar. Tanto fobias como filias tienen un efecto rebote que vendedores y políticos usan sin manías.

Por ejemplo, la invención de la Islamofobia ha sido ha sido hábil pues ha acabado convirtiendo al Islam en un objeto intocable bajo pena de racismo. Alimentados desde hace medio siglo en el respeto a la diferencia, se nos invita a no evaluar una religión extranjera con criterios occidentales. El relativismo cultural, nos manda ver lo que llamamos nuestros valores, como simples prejuicios, creencias de una tribu particular que se llama Occidente. Pasa también con la xenofobia. La xenofobia no es una actitud exclusiva de las culturas invasoras, se da también en las invadidas, en las culturas de los vencidos. La sensación de que los propios dioses han muerto conduce a veces a perseguir a los propios abuelos.

El Gran Inquisidor de la España cristiana del siglo XVI oculta sus orígenes judíos, y se vuelve con odio contra aquellos de los suyos que han conservado sus raíces. El que ha tenido que aprender catalán de mayor, es el que más insiste en que sólo se hable en catalán.

Historias de Paco Sanz

DESDE EL OSTRACISMO…

¿Realmente nos comportamos como seres humanos en las redes sociales, o como simples muros en los que rebotan porque nos la sudan, las cosas que pasan ante nosotros? Así, sin más, deslizamos hacia arriba nuestro dedito índice… ¿Es culpa nuestra, de nuestro nivel cultural, moral, o lo es de ésas mismas redes sociales…? ¿Éramos así ya antes: así de fríos y de lejanos…?

Entonces, a la solidaridad se la llamaba piedad, a la ayuda compasión, y a la necesidad socorro… España, sola, y en unos tiempos en los que no había ni democracia ni autonomías ni subvenciones ni bancos; en los que de tan pobres no habían ya no lujos sino siquiera caprichos; y en los que sólo había un político que encima decía aquello de “haga como yo, y no se meta en política…”

Tiempos durísimos, en los que a la desigualdad se la llamaba pobreza; simplemente pobreza… Aquella pobreza desoladora que campaba a sus anchas; pobreza vital, mental, terrible, total.

Pero por otro lado, cuentan mis padres y contaban mis abuelos, que en sus tiempos de niñez, o de postguerra y de verdaderas necesidades -finales de los pasados años cuarenta- ningún vecino que se lo podía permitir consentía, que se pasase hambre ni necesidades cerca de él -en su red social diríamos hoy

Nunca, esperaban ayuda externa ni por supuesto subvención alguna, ni a que vinieran del ayuntamiento o de tal o cual ONG, para apiadarse y ocuparse de sus prójimos; se apiadaban y ocupaban ellos mismos; solos… Todos, tenían a algún paisano menesteroso al que dar de comer, de vestir, o al que dar trabajo; gente, con hijos a los que ayudar o bien pagando sus estudios, o procurándoles cobijo e incluso buscándoles futuro…

Y sí, vale. Las redes sociales han venido para quedarse. ¡Vaaale…!

Los seres humanos siempre hemos buscado, hemos pretendido, o hemos intercambiado algo; nos ha pasado desde siempre… Pero ahora, con tanta inteligencia artificial rondándonos, tanta publicidad agresiva, tanto algoritmo tramposo y tanto bot espía, la verdad es que ya no sé, si considerar como humano a todo aquello que interacciona, usa o comenta, controla, censura o infecta, el feisbuc éste, y por ende casi todas las demás redes dizque sociales…

Y yo, como soy perro viejo y ya en el 2008 estaba en el rollito éste del feisbuc, recuerdo, cuando no era así ni mucho menos. Nos han tangado… Nos están dando gato por liebre encerrándonos, en un corralito ideológico en vez de disponer de una verdadera red social libre. Sufrimos una censura descarada, en vez de disfrutar de una verdadera forma de comunicación. No sé porqué, nos estamos conformando con una dictadura de pensamiento y por ello de palabra y obra, en vez de luchar por conservar una democracia libre de opinión y expresión…

Cómo el hámster, que histérico al no concebirse fuera de su jaula, cree que quizá es libre porque corre moviendo la rueda de la noria… Y lo que no sabe el pobre hámster es, que lo único que hace en realidad, es servir sólo de entretenimiento a los dueños de la jaula.

Ahora, que me liberado yéndome de feisbuc, y he comprobado que muchos de vosotros todavía me buscáis y me leéis; he de daros la gracias y de confesaros que para mí, cada uno de vosotros sois un verdadero lujo…

Las estadísticas de mi blog dicen, que si bien por negarme a pasar por el aro censor del feisbuc he perdido a más de la mitad de mis lectores; también es un hecho que sois todavía muchos, los que sin pasar por ese aro, parece que seguís queriendo más…

Estando en feisbuc, cada día, me leíais más o menos unos doscientos de vosotros… Y parece ser que ahora desde éste mi ostracismo voluntario, todavía me buscáis todos los días, compartís mis escritos, y me leéis, unos ochenta o noventa. Más o menos, unos veinticinco mil al año…

Lo que yo digo: sois todo un premio.

Gracias, gracias, gracias…

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

COMITÉ CONTRA LA DESINFORMACIÓN

¿¿CÓOOMO…😳??

Pues no que, después de que un troll energúmeno se cansara de llamarme fascista de mierda entre otras muchas lindezas, y justo en el momento que yo me defendí calificándole de mierda roja y asegurándole, eso sí con corrección, que de tan maleducado le saltaría los dientes si lo tuviera enfrente, va el feisbuc e ipso facto me bloquea la cuenta… Hasta ahí podría entenderlo, por voceras que soy. ¿Pero qué curioso…? sólo me la bloquean a mí.

Unos, usan constantemente y sin recato la mentira, el odio larvado, la desmemoria histórico-democrática, y el burdo insulto… Y resulta que otros, no pueden siquiera defenderse usando exabruptos parejos a los que reciben, porque son bloqueados siempre y al instante como si fueran niños castigados a la silla de pensar.

Ya estoy hasta el capullo de esta red social convertida en asocial, que como araña te atrapa en su tela pegajosa, y una vez inmovilizado al embobarte con tanta basura ideológica y publicitaria, finalmente se alimenta sorbiéndote los fluidos vivos que aún queden en tu intelecto, o en tu criterio…

Tres días de bloqueo dicen; y una mierda. Que le den definitivamente por el culo al feisbuc éste: he eliminado por completo mis publicaciones y mi cuenta, y la de istagrán también. Harto estoy de este corralito, me voy.

– “¡Si me queréis, irse…!” dijo Lola Flores aquella vez agobiada entre la muchedumbre… Para encontrarnos, algunas veces hay que irse.

¿Hay vida fuera del feisbuc y del rollo éste de las redes sociales…? Mi padre no supo lo que eran, y el rojo de mi tío Miguel, o ahora mi amigo Eugenio, tampoco… José Luis Garci no las tiene, ni Jiménez Losantos. Ni Escohotado o De Prada. Muchos tienen a un negro a cargo de sus redes; y yo, ya estoy negro pero de gangrenarme el ánimo, sufriendo esa vorágine de desinformación sesgada y prostituta, administrada por no sé qué infame empresa, ente, o siniestros personajes…

Me arrogo el mérito de ser una de las muchísimas personas, censuradas a los pocos minutos -diez o quince- de conocerse la oficialidad de la entrada en vigor de esta mierda de comité contra la desinformación, que esta mierda de desgobierno rojo se ha sacado no de la chistera sino de la faltriquera, cual navaja trapera… Así reventara, el que haya decidido dar luz verde a un puto comité de censura pura y dura…

Lo he borrado todo. Estoy muerto para feisbuc, o eso me creo… ¡Qué alivio…! Y sé, que el no participar hoy en día del rollito éste de las redes sociales, es una forma voluntaria de aceptar la condena a un tipo de ostracismo. Sí, pero bendita condena y bendito ostracismo que me liberan de este mundo mentira y virtual tipo Matrix, en el que o caminas en el mismo sentido que camina la multitud, o eres una anomalía, un dejavú, un peligro, y por todo ello un objetivo a eliminar…

Y como para el feisbuc éste, parece ser que fuésemos unas meras mierdas secas que flotaran en su sentina de aguas fecales, flotamos sí, pero nadie distingue nada entre tanto detritus al no vernos unos a otros, casi ahogándonos en basura mediática…

¿Entonces, qué coño hacemos aquí dentro, si es un sitio donde ni se nos estima ni se nos respeta…?

aaanda y que le den…

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

….

Facebook

Eres muuu tonto, mucho… Te lo dijeron muchas veces; y tú: que nunca, que no… Y mira: ¿lo ves…? Que sí. Eres tonto.

Lo malo del caralibro éste de mierda, no es que te inunde con publicidades sino que a la vez, tiene la desfachatez de decirte lo que no tienes que comprar… ¿No te has dado cuenta? Son dos cosas distintas: puedo a regañadientes adaptarme a la primera, pero la segunda me toca profundamente los huevos… ¿Quién es caralibro para decidir qué publicaciones puedo ver y cuáles no, de mi prima Paula por ejemplo…?

Me encantaría poder seguir libremente a la buena de mi prima Paula, sin que me pusieran como un filtro en la cara que decidiera qué cosas sí y cuáles no, son las que más me convienen saber de las que mi parienta cuenta… También, tengo un amigo en Perú -Iván Figueroa- que sé que es un fiera, y del que caralibro también ha decidido que yo no sepa nada… Y mira que lo sigo con el dedito ok y él sabe, que tengo muchas ganas de saber de él y que lo quiero mucho, pero nada, no hay manera: caralibro no nos deja… Inexplicablemente, caralibro no quiere que él sepa -aunque yo sé que en el fondo él sí lo sabe- que a mí me gustaría mucho saber de él…

¡Qué extraño, y qué siniestro…! ¡Vaya mierda de red social…!

¿Y la política…? ¿Por qué nos encierra caralibro a cada uno en un corralito ideológico…? ¿Por qué, solo vemos una y otra vez las publicaciones de los mismos cansinos repitiendo lo mismo…? Y sabéis que todos sois mis cansinos favoritos. Mis queridos cansinos…

Caralibro pareciera ser que sí, que sí te informa de cuánta mierda hay en tu mundo, pero lo que no te deja es pasar la fregona de la verdad; ni siquiera la de tu verdad porque gritas y no se te oye; ni siquiera los tuyos te oyen. Caralibro te asfixia si le conviene, y te deja sumergido y solo, ahogándote en sus algoritmos siniestros… Y te pierdes, en el éter del silencio en tu línea de tiempo sin que nadie oiga el grito en tu muro… Y como si detrás de un muro, y aunque te estuvieras muriendo a gritos, esos algoritmos lerdos son capaces de bloquearte digamos que por facha o por suicida… Y claro, te morirías como un sordomudo, solo, y como que detrás de un muro…

Inteligencia artificial lo llaman. ¡Vaya mieeerda de red social…!

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

censurado-bloqueado-tocadoloshuevos

Llevo muy a gala el que estos enanos, anónimos, que controlan el rollo éste del Facebook, me hayan censurado-bloqueado-tocadoloshuevos, muchas veces ya… Debe de ser porque parece que tengo el honor, de que o bien a Ana Pastor o a vaya Usted a saber quién, o le gustan mucho mis huevos o me tiene algo de ojeriza…

Escribo mal según dicen, porque cuando utilizo palabras simples como mierda o coño, subnormal, rojo, negro o maricón, parece ser que saltan las alarmas del mecanismo imbécil éste de la red social: no sé qué coño del odio, dicen… Mierda de tela de araña; que no es red social sino mecanismo que hace de la mera palabra, trampa ideológica, siniestra, y comercial… Aaanda y que le den por culo al Facebook… ¡Qué cambien de algoritmos…!

Mi único consuelo es que de vez en cuando, me leéis… Os quiero.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

Mira esta foto, idiota…

La foto que muchos querrían hacer desaparecer.

Publicación de Javier Ruiz Pérez

“Observemos detenidamente esta foto. Es una foto de estudio tomada por el fotógrafo vitoriano Alberto Schommer en el año 1987.

En la fila de pie, de izquierda a derecha: 1) José María Aguirre Gonzalo, empresario y banquero, procurador en Cortes por designación directa de Franco. 2) Ramón Rubial, que llegó a ser presidente del PSOE, condenado a muerte en la Guerra Civil por un tribunal militar (pena luego conmutada), pasó 20 años en la cárcel durante el franquismo. 3) Raimundo Fernández-Cuesta, uno de los fundadores de Falange Española junto con José Antonio, fue ministro con Franco durante 12 años, y tras la muerte de franco fue jefe nacional de Falange; era tan franquista que fue uno de los pocos procuradores en Cortes que votaron en contra de la Ley para la Reforma Política. 4) Ignacio Gallego, dirigente del Partido Comunista de España, fue uno de los que llevaron a cabo la famosa defensa del “No Pasarán” en Madrid durante la Guerra Civil; luego, siendo uno de los dirigentes del sector más prosoviético del PCE, en desacuerdo con la política más moderada de Carrillo, abandonó el partido en los años 80, y luego volvió a la militancia cuando, ya sin Carrillo, el partido volvió a girar a la izquierda.

En la fila sentada, de izquierda a derecha: 1) Ramón Serrano Suñer, cuñado de Franco, pieza clave en los primeros gobiernos franquistas y defensor de la entrada de España en la Segunda Guerra Mundial al lado de Alemania. 2) Enrique Líster, militante del PCE y oficial del ejército republicano y luego general del ejército de la URSS en la Segunda Guerra Mundial; también fue uno de los defensores del “No Pasarán” y luego participó en las batallas de Brunete, Belchite y Teruel. 3) Jesús María Leizaola, dirigente del PNV y “lehendakari” en el exilio. 4) Pilar Primo de Rivera, hermana de José Antonio, máxima dirigente de la Sección Femenina de la Falange desde su fundación hasta su disolución en 1977; siempre leal a Franco y al legado de su hermano José Antonio.

Ahora se ha puesto de moda, sobre todo en la izquierda, decir que la transición fue un “trágala” impuesto por la derecha franquista para pactar una “pseudo-democracia”, y que la izquierda la aceptó como medicina amarga porque no tuvo más remedio… Bien, pues esta foto, en la que figuran protagonistas muy importantes de la Guerra Civil (y que se mantuvieron en sus posiciones hasta el final de sus vidas), se la hicieron en 1987, cuando Franco llevaba ya 12 años muerto y la constitución llevaba ya 9 años en vigor.

¿Qué pasa, que les obligaron? ¿Qué clase de “trágala” llevo a los fervientes comunistas Gallego y Líster a hacerse esta foto de grupo con los fascistas (en su significado literal) Fernández-Cuesta y Primo de Rivera? ¿Tenían miedo? ¿Fue un “precio que tuvieron que pagar”? ¿Qué llevó entonces a todos estos personajes históricos a hacerse esta foto de grupo, con la bandera de España, en 1987?

Pues, sencillamente, se la hicieron porque les dio la gana. Aun teniendo cada uno sus ideas, entendieron que la Guerra Civil había acabado hacía ya muchas décadas y que era un episodio que formaba parte de la Historia; cosa que hoy en día muchos, que ni vivieron la guerra ni tienen la menor idea de lo que fue realmente, se niegan a aceptar.

Publicación de Javier Ruiz Pérez

Lo dicho; hoy en día muchos querrían que esta foto no existiera, porque les rompe totalmente su discurso. De hecho, incluso en google escasean los ejemplares de la misma. Pues aquí la dejo.

Que no os engañen

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

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DESASTRE AUTONOMÍAS

Alguien tenía que decirlo. ¿No…?

Era el año 78 y semejante cosa -lo de las autonomías- entonces nos pareció digamos que razonable. Resolver algunas gestiones, en aquellos años, costaba mucho tiempo y desplazamientos a las capitales de provincia; y pedir y pagar favores; y esperar, y hacer colas. No como ahora (nóteseme la ironía) Las mejores carreteras de entonces eran todas malas, como comarcales de ahora; nueve horas mínimo, se tardaba en coche de Murcia a Madrid. No podíamos ni imaginarnos un teléfono móvil, tampoco algo parecido a internet y menos aún, la tontuna ésta de lo de las redes sociales. El medio más rápido de contar algo era un teléfono, y el de comunicar algo todavía era la radio.

“Para acercar el gobierno y la justicia a los españoles…”

Ése fue el lema y se supone la razón, que todos nos creímos para crear este monstruo de diecisiete cabezas, que ahora, nos desgobierna como si fuéramos pollos espantados corriendo de un lado a otro sin norte ni rumbo. Resulta, pues, que por el contrario lo que hemos conseguido es, alejar casi por completo a los españoles de la posibilidad un verdadero gobierno y de una verdadera justicia, común, que impulse y haga realidad nuestras ilusiones como pueblo histórico, como pueblo franco, amistoso, mestizo, jovial y solidario.

Sólo se beneficiaron los políticos. No los vimos venir. Nunca, hubiéramos pensado que nos iban a volver a llevar de nuevo a episodios tan vergonzosos como aquél del Cantón de Cartagena… No podíamos imaginar que aquellos mismos flamantes políticos autonómicos, volverían a crear aquél mismo ambiente cochino de rapiña desleal entre sí mismos. Y lo que es peor, entre nosotros mismos.

Todo español que al menos haya estudiado, viajado y leído algo, aunque solo sea un poco, en su fuero interno sabe que esto de las autonomías ha devenido en una verdadera mierda, una ruina. Idea agotada y fallida que nos está haciendo vagar como pueblo en una cuerda floja, y como a la espera pasiva y sumisa de un destino incierto para nuestro futuro… Somos un pueblo viejo, viajado y curtido, y nuestra Historia está llena de episodios parecidos o peores que el actual, de los cuales, si hubiéramos tenido una apropiada educación común ya tendríamos que haber aprendido algo.

Eso, que desde hace mucho saben nuestros sempiternos archienemigos los ingleses cuando las cosas se les ponen feas: se repliegan, refugiándose, tras la fuerza de la creencia en sí mismos y el valor de sus tradiciones. Defienden sin ambages sus intereses y sus leyes, sus fronteras, y siempre a su gente. Y se envuelven todos, con la sensación de seguridad que les insufla ese admirable espíritu británico tan patriótico que los une… Se unen.

Y nosotros que si Madrit y que si Barsalona; que si A Coruña o el asco del Gobierno Vasco; que si la mentira del País Valenciá o la de la Junta de Andalusía… ¿Es que no tenemos suficientes pruebas ya…? ¿O aparte del fiasco común y la desgracia mortal del puto coronavirus éste, necesitamos más evidencias que certifiquen la estupidez, el tremendo derroche, la completa inutilidad y el absoluto carajal, que supone para los españoles el rollo éste de las autonomías…?

¿Y el independentismo del cada uno pa’su pancha…? ¿Y el suicidio de la Educación de mierda que le estamos suministrando a nuestros hijos…? ¿Y la tan cacareada Sanidad Pública; la pobre…?

¿Tampoco lo vemos ahora que ha pasado el tiempo…?

Desde siempre, todos nos hemos sentido patriachicos gallegos o de Alicante; vascos o riojanos; extremeños, malagueños o catalanes; e incluso, muchos de nosotros se han sentido hasta hermanos americanos o portugueses. Pero también desde hace muchísimo, todos, hemos sido en algún momento españoles, o hispanos, o íberos, o hispanoamericanos. Pero todos, con cierto espíritu común y desde hace muchísimo, unidos con una lengua millonaria y franca: el castellano… Solo hay que ir a Portugal o a Brasil para ver que nos entendemos perfectamente. ¿Entonces, pa’qué coño tanta frontera y tanto marcar cada uno, el paquete de sus cojones y el peso de sus diferencias…?

¿Políticos jugando a los soldaditos…?

No lo olvidemos: ya lo éramos; lo fuimos; desde hace mucho que lo somos. Es un hecho querámoslo o no; y no sé porqué, hemos desperdiciado siempre esa Hispanidad que nos une.

Disgregar voluntades nunca hizo sociedades más libres sino más díscolas y engreídas, más endiosadas, más pequeñas y más ridículas al defender con esa pueblerina cabezonería, cada una su propio endemismo… Por el contrario, toda sociedad fundada en voluntades unidas, siempre, torna más coherente y eficiente, más lógica, menos estúpida, y muchísimo más fuerte y justa. Y más divertida por diversa y tolerante, por inclusiva y versátil; por verdadera, auténtica.

Todo, se ha diluido en un soma ideológico, que consumimos tóntamente como zombis sin cerebro

…eeen fin.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

NATURALIZAR LOS INSULTOS

Yo, que soy un verdadero malhablao y que me cago siempre en lo primero que pillo; yo, que presumo de usar no sé si con garbo el terno, el exabrupto y la palabrota; me quedo muerto con lo lerdo del aprendiz éste de Maquiavelo, cuando va, y dice: “que en política hay que naturalizar los insultos…”

Ven, que te voy a naturalizar yo. ¡Gañán…!

¡Forastero…! Si de verdad fueras un macho alfa y la tuvieras tan grande como dices, ya deberías saber que del insulto a una ostia en la trompa, a veces hay muy muy poco… Por eso pistolero, lleva mucho cuidado con lo que naturalizas, y con lo que no naturalizas… Cuidadito con los insultos si no quieres que algún día te sorprendan con un guantazo en la cara como a Rajoy… Y recuerda lo que todo macho alfa sabe: del insulto a la ostia, e incluso al fuego o al tiro en la frente, a veces hay muy muy poco…

Y como tú no eres un valiente, naturalizar los insultos solo significa para tí algo así como que te suda el capullo que te digan de tó, que tú, ni dimites ni te bajas del machito rojo en el que ahí estás, así fueras jarto hasta las trancas de vino malo y picao…

La oratoria es lo que tiene, que te deja en cueros: cada uno expresa con palabras realmente cómo es, y cómo de grande la tiene; y en consecuencia así, defiende su honor… Con palabras solo, solo con palabras… Valiente güaltrapas.

El hortera desaseado éste, se cisca en los usos y costumbres más elementales del respeto al prójimo y la buena educación, del decoro, del buen gusto en la oratoria, y de la prudencia o de la gallardía; valiosísimas cualidades todas, de las que siempre hicimos gala los españoles de bien y con dos dedos de frente… Éste, quiere hacer de la vida pública española una reyerta, constante… Nada nuevo bajo este sol comunista… No quiero ni imaginarme los terrores, la desidia ni el desamparo que tuvo que sufrir este individuo en su niñez, al ver que a sus familiares todo les importaba una mierda dado que él, no tiene un mínimo de principios decentes en los que creer que no sean meros pastiches ideológicos…

Vale que los exabruptos los use yo, literariamente un don nadie pretendiendo emular a un Camilo o a un Fernán Gómez. Pero que un alto representante de mi país, debido a tanta mierda que lleva encima, acepte acusaciones e insultos merecidos sin inmutarse ni dimitir, porque no tiene otro sitio donde pacer ni caerse muerto que no sea el machito político que se ha montado, es demasiado asqueroso… ¡Qué asco…!

El verdadero problema de la verbena de insultos que nos propone este comunista ayuno de ideas, no es que a nosotros como a zombis, por repetidos los insultos se nos embrutezcan los oídos, oyéndolos sin inmutarnos con la boca entreabierta y babeando… El problemón, es que los políticos, cuando reciban acusaciones veraces e insultos merecidos, también se acostumbren a recibirlos a discreción, y también sin inmutarse y con la boca entreabierta y babeando… Y además sin dimitir y sin siquiera cortarse ni sonrojarse, solo porque su cohorte de seguidores zombis aplaude sin inmutarse, con la boca entreabierta y también babeando…

Lo mejor del español bienhablao es su precisión, su capacidad de describir con todo detalle tanto la profundidad de un amor, la hondura de un dolor o la veracidad de un argumento, como la rotundidad de un desprecio… Y todo ello sin necesidad de chabacanerías…

eeen fin…

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

LA NUEVA SUBNORMALIDAD

¡¡Qué cosas…!!

Lo de la nueva normalidad es en sí mismo un oxímoron, una nadería; otro de vuestros eslóganes tramposos, para que como silbido de pastor, haga entrar a vuestro rebaño por la vereda zurda…

Meteros esa nueva normalidad que por doquier pregonáis por donde os quepa, y poneros a trabajar de una vez para devolvernos la normalidad de siempre… Aquella normalidad de besar a nuestras madres, en vez de acostumbrarnos a este infame presente de distancia y mascarilla… La normalidad, de apoyarnos con naturalidad tanto en la barra de nuestro bar como en el hombro de nuestro amigo… La normalidad, de arrancar nuestro coche para ir donde nos salga de… La normalidad, de volver a confiar en mi médico y él en mí, sin que nos miremos recelosos de reojo, porque ni a él ni a mí nos hayan hecho la dichosa prueba del bicho ése…

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Dejaros de nuevos pactos de la Moncloa, de inventar el hilo negro, de desescaladas locas hacia nuevas normalidades, o de creeros que sois los primeros en asar la manteca… Poneros a trabajar ¡Magantos…! Empezad ya a hacer vuestro trabajo, en vez de hacer vuestro agosto con nuestra ruina..

¡Que llevamos más muertos por millón de habitantes que ningún otro país del mundo…! ¡Miles y miles de españoles muertos o infectados por el virus y vuestra desidia…!

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Nueva normalidad dicen…

Majaderos.

Que no nos engañen…

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

MENTIRA…

Historias de Paco Sanz

Los que mandan mienten para seguir en el poder, los que no, porque quieren mandar. Los que mandan dicen la verdad: quieren seguir en el poder. Los que no, también: quieren conseguirlo. Si trabajo, gano dinero. Si estoy ocioso, me divierto. O gano dinero o me divierto. Si estoy ocioso no gano dinero. Si trabajo no me divierto. O no gano dinero o no me divierto. Los soles de la realidad, el de mentir que se levanta por el este, y el de mentirse que por el oeste se acuesta. Ahora que estamos solos vamos a decir la verdad, vamos a contar mentiras.

Mentir simplemente. Mentir para conseguir algo: no hacer daño, etc. Mentir por mentir. Mentir para ver si se lo creen y acabas creyéndotelo tú. Mentir a base de no decir nada. Mentir contestando otra pregunta. Mentir con la verdad incompleta. Mentir diciendo que esa es toda la verdad. Mentir diciendo la verdad de tal manera, que no se te crea. Mentir diciendo que te crees lo que dices. Mentir haciendo ver que te crees lo que te dicen. Mentir sin decir nada…

La deliberada negación de la realidad fáctica -la capacidad de mentir- y la capacidad de cambiar los hechos, -la capacidad de actuar- se hallan interconectadas. Deben su existencia a la misma fuente: la imaginación. Las mentiras resultan a veces mucho más plausibles, mucho más atractivas a la razón, que la realidad, dado que el que miente tiene la gran ventaja que supone el conocer de antemano lo que su audiencia desea o espera oír. Si el político solo tenía que aparentar que creía en lo que decía, el elector solo tiene que aparentar que es en realidad él “quien” se ha equivocado. Las fantasías no son, sólo, mentiras. La frontera entre realidad social y sueños políticos es inestable en la época del duermevela de la tontería.

Con la poesía no hay quién mienta. La poesía va más allá. A ver: “Por como ahora me miras/ comprendo que puede haber/ verdades que son mentiras./ Por como me estás mirando/ comprendo que no me engañas/ aunque me estés engañando”. El abuso de la verdad y de la ciencia están empezando a producir un alza en el valor de la mentira, la tiranía de la prudencia puede hacer germinar una nueva especie de nobleza de alma. Ser noble puede llegar a ser tal vez tener la cabeza llena de pájaros.

Lo que mejor resiste el paso del tiempo es la mentira. Te acoges a ella y la retienes sin que se deteriore. En cambio la verdad es inestable, se corrompe, se diluye, resbala, huye. La mentira es como el agua: incolora, inodora e insípida, el paladar no la percibe, pero nos refresca. El criterio que se suele usar para separar la verdad de la mentira, los discursos falsos de los verdaderos, remite más a la posible utilidad pragmática que a su adecuación a la realidad. A la realidad que le den. ¿A ver si nos viene encima con pretensiones de que estropeemos con un mal recuerdo una buena historia?

Historias de Paco Sanz

Sabiondos

Historias de Paco Sanz

Los aceleracionistas son una panda que pretende mejoras acelerando los procesos. Huir hacia adelante ha sido la tentación de Trump y Johnson para hacer frente al proceso, que lo pasen los que lo tengan que pasar, que se mueran los que se tengan que morir, y que los supervivientes se hagan cargo lo mejor que puedan de lo que quede en pie. Vaya, que no decaiga. No acertaron. Como decían los machos de antes, se la han tenido que envainar.

A nivel poblacional hay dos estrategias que se están siempre equilibrando, la de la “K” a base de adaptarse a lo que hay, y la de la “r”, reproducirse más y mejor. Un poco en plan cuestiones de fuente y de sumidero. Si hay suficientes recursos o si hay demasiados venenos. Los ricos será más ricos y los pobres tendrán más hijos. Los que gustan de metáforas bélicas podrán recordar que con la táctica artillera y de trincheras, la muerte en batalla había dejado de ser una muerte en el movimiento para convertirse en una muerte en posición.

Comparados con los macroorganismos los microorganismos parecen ser todos estrategas de la r y así han sido considerados. Los estrategas de la K suelen tener éxito en situaciones de limitación de nutrientes. Cuando esto del virus ese pase ya sabemos lo que nos toca. Nada como el ajedrez para experimentar la diferencia entre estrategia y táctica. La táctica consiste en saber lo que hay que hacer cuando hay algo que hacer. La estrategia, en saber qué hay que hacer cuando no hay nada que hacer.

La táctica de las megacorporaciones genéticas en los últimos años ha sido echar el resto -en un ataque rápido y frontal- para intentar crear una situación sin vuelta atrás, ocupando un terreno de dónde no pueden ser desalojados, lo que los estudiosos de filosofía de la ciencia y la técnica llaman una tecnología atrincherada. Un poco como el “too big to fail” de las grandes corporaciones. Por ejemplo Europa ha adoptado la estrategia de la casa a medio construir: Uno empieza construir una casa sabiendo que resultaría demasiado costoso interrumpir las obras, y no tiene más alternativa que terminarla.

La llamada a los contramundos de la desaceleración está llegando algo tarde. Los aceleracionistas, los impacientes por acceder al futuro me cansan. Han dado forma, con sus prisas al mundo tal como lo conocemos. La DARPA (Defense Advancet Research Proyects Agency) creada en 1957 para recuperase del avance que habían tomado los soviéticos con el Sputnik, tenía como única regla la “innovación radical”, y la sola justificación de su existencia es “acelerar la llegada del futuro”. Se le atribuye Arpanet que acabaría siendo Internet, también el proyecto 57, que era para guiar misiles y acabó siendo el GPS. Ahora tiene el punto de mira en la interfaz cerebro-máquina. Eso sí que es acelerar la llegada del futuro.

“Fotografiamos las cosas para auyentarlas del espíritu. Mis historias son una forma de cerrar los ojos”. Kafka. Ante la pura masa de imágenes hipervisibles, no es posible cerrar los ojos. Cerrar los ojos es una negatividad, que compagina mal con la positividad y la hiperactividad de la sociedad de la aceleración. La coacción de la hipervigilia dificulta cerrar los ojos. Y es responsable también del agotamiento neuronal del sujeto de rendimiento.

Cuando mi padre me enseñaba a conducir, harto de ver lo despacio que iba cantaba a veces, cuando lo que estaba por delante era una recta, aquello de: “Para ser conductor de primer, acelera, acelera… para ser conductor de primera acelera el buen conductor”. Pues bien, ahora vienen curvas.

Historias de Paco Sanz

(fake news)

Hay gente, que por mor de su ideología se traga y hace suyas estupideces tales como ésta:

Se puede ser razonablemente de izquierdas sin muchos conflictos con el intelecto, pero sólo un rojo ciego y redomado haría suya semejante afirmación como la expresada en la foto… Un imbécil es una rémora siempre, un peso muerto; y lo que peor que te pueda pasar en una fiesta, es que se te siente un tonto al lado…

¿Cuáles son tus seguridades me preguntó ella así, a bocajarro…? Seguramente detectó mi miedo y se referiría al dinero o al amor; a lo mejor a la fuerza o al poder; tal vez al tamaño de mi… ¡Qué cosas…! Menos mal que soy de otra época. Todas las épocas han contaminado al pueblo, pero no tanto.

Si no hay compromiso todo es fake; si el político no jura no me fío; si ella no lo parece no lo es; si hay colillas han fumao; y no vale si no cuesta… Sólo confío en lo que sé, y en cosas así…

¿Que cómo lo hago…? escucho, busco, leo y escudriño a todo el mundo; dudo mucho y de todo, y no le hago caso ni a Dios… ¿Que desde cuándo lo hago…? ya se burlaban de mi cuando a los dieciséis me dio por escuchar música de jazz… Música de maricones decían, y era verdad. Y de golfos virtuosos y de putas divinas; y de drogadictos geniales y de crápulas ejemplares, sin los cuales los latidos de mi mundo no serían los mismos…

Un mundo, donde la precisión del detalle y del ritmo, del arte en la ejecución, de la belleza de la melodía y de la letra, cantan a plena voz la verdad de las cosas simples… Cuando sigues un ritmo genial, tu pie lo dice; cuando la melodía que suena es buena, se te eriza el pelo; y cuando terminas por entender la letra ya no se te olvida, nunca, una buena canción…

Que no os engañen…

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

redes sociales

Nos da la sensación de que ahí, al menos, somos alguien en la pantalla; de que tenemos eso que llamamos seguidores; y de que quién sabe si quizás, también tenemos algún que otro amigo.

Algo tan bonito, como la idea de una red social en la que pudieras ver solo lo que te saliera del capullo o de la seta, vienen a jodértela un puñado de inversores e ingenieros informáticos para lo que se llama monetizar la idea… Hacerla negocio vamos.

Espero haber respetado el lenguaje inclusivo éste de ahora.

No nos engañemos; ésto del feisbuc, tuiter, istagrán y tal, se ha convertido en algo así como una especie de vertederos de tiempo, de tiempo muerto… Un desperdicio de tiempo humano; tiempo embobado de pantalla en pantalla, y por ello, mandado casi por entero a la mierda. Un tiempo-basura, del que algunos se aprovechan escarbando en busca de nuestros datos.

¡Qué cosas los datos!

Qué te gusta; qué haces con tu tiempo; dónde vas y a qué hora vuelves; cuántas pulsaciones tienes en este momento; si se te pone o no dura. Y por supuesto tu dinero, todo… Recuerda que hoy tener metálico en el bolsillo, es cosa solo de delincuentes. Hemos consentido ya no que nos lo controlen, sino hasta que nos lo prohíban… La posesión libre de dineros en metálico legal, siempre ha sido uno de los más simples ejercicios de nuestro derecho a la propiedad privada; pero claro, eso era cuando vivíamos en libertad.

Hemos convertido el móvil, y sobre todo las redes sociales, en un refugio egocéntrico donde camuflar cosas. Es hoy el teléfono un escondite, un parapeto tras el que nos refugiamos y aparentamos inmunes, frente esta rotunda soledad tecnológica que nuestros tiempos propician; como disimulándola.

Por ejemplo: ese tiempo en el que entras en la sala de espera de la consulta de tu dentista, y refugias la mirada amable que le debes a los que esperan como tú, escondiéndola tras la atención a tu istagrán. No mirándoles… Es la excusa perfecta para no atender a nadie, para aislarte. Les dices apenas buenos días, pero te la sudan.

O como cuando estás algo cohibido en esa entrevista de trabajo con otros seis candidatos, sentados en silencio, esperando en la misma estancia. Y para hacer frente al incómodo silencio abres tu feisbuc, sin otro motivo que el de eludir en lo posible la interacción con ellos. Así, escondes o disimulas tus ganas competitivas de que ojalá se esfumaran… Pero también escondes tras la pantalla tu nerviosismo, tu timidez, y la ansiedad.

Otro ejemplo: terminas de cenar en casa un día cualquiera con tu pareja; y como no te hace caso porque está absorta en el sofá chateando por guasap con la hija menor de su anterior matrimonio, te plantas el móvil delante tuyo para matar ese tiempo muerto, viendo en el feisbuc qué coño pasa por ahí… Y lo que pasa es una hora y media, o dos… Y cada uno a lo suyo.

Paradójico; mucho medio de comunicación tecnológica y multimedia, pero poca comunicación humana, medianamente auténtica.

Por otro lado, las redes sociales éstas, se han convertido en una forma más de dominación social, de control del pensamiento; una manera más, de las muchas que tenemos, de dejar que nos metan el dedo por el culo con los algoritmos ésos, a cambio de que nos dejen hocicar en el barro de vidas de otros.

Y nos entretenemos embobados con la pantalla dándole hacia abajo al dedito nuestro, sin darnos cuenta de que formamos parte -estamos dentro- de una especie de gran valla publicitaria de egos… Un enorme escaparate planetario y falsario; una ventana gigantesca y estrafalaria, dentro de la que creemos que se nos ve y oye, pero en la que somos mero público para que solo algunos se hagan ver y oír.

He encontrado lo que parece ser un remanso, para los que ya estamos cansados de tener esa sensación de censura, control y reprimenda; para los que tenemos la certeza de que manipulan, escarban y retuercen nuestra información e intimidad cada vez que entramos en el feisbuc; o para los que nos la trae al pairo la vida y naderías de famosos sin mérito, políticos lerdos, empresarios negros, deportistas mercenarios, o frikis de todo pelaje y condición.

Parece ser que es otro portal, otra red social que no sé yo si se convertirá también en vertedero, pero que de momento no te clavan todavía ni publicidad, ni esos algoritmos de mierda para que te conformes, te informes, y finalmente te intoxiques, sin saberlo, solo con las cosas que Gran Hermano sabe que te convienen.

Y no nos engañemos, repito, porque en último término siempre somos nosotros los que encendemos o apagamos el jodido aparatito; ya sea el teléfono, la televisión, el ordenador; o si fuera preciso hasta la bombilla, la lavadora, la radio o el frigorífico… Yo recuerdo cuando se vivía igual de intensamente sin ninguno de esos aparatos. A la sola luz de una vela en las noches.

Que no nos la metan doblada…🤔

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

curas, raros, y maricones…

Es muy difícil y sé que sin cobrar, no hago del todo bien escribiendo en bruto sobre temas tan escabrosos, políticamente no ya incorrectos sino cuasi prohibidos, y que entran en conflicto incluso, con algunas de mis propias convicciones. Espero que curas, maricones, raros y otros, tengan el cuajo necesario para terminar de leerme sin juzgarme, ya que yo sí intento tenerlo en la precisión y en el cuidado al escribir. Tanto es el cuidado que cuando leáis “cura”, y para respetar este lenguaje inclusivo de mierda, digáis: “y monja…”

……….

El Dios, que mis padres con bondadoso ahínco pero con poco éxito pretendieron inculcarme, fue el cristiano; y éste amaba a todos sus hijos por igual y sin hacer distinción alguna. Ninguna.

Y recuerdo que por pura bondad, fue la beatífica fe de mi madre la que probó durante algún tiempo a ver si yo me animaba, llevándome tooodos los domingos de visita a ver a mi primo al seminario de Orihuela.

De nada sirvieron aquellas cándidas jornadas catecumenales, o los fervorosos ejercicios espirituales en el colegio Estella Maris; tampoco los obligatorios y cansinos rosarios de los miércoles; ni su tierna insistencia materna. Y es que yo -su gozo en un pozo- ni era ferviente ni maricón; era raro éso sí. Sensible e introvertido, cabezón, y confieso que algo viciosillo. Ya entonces había empezado a fumar, y a otras cosas.

Desde siempre casi todos aquéllos de familias pudientes, y otros muchos de familias solo acomodadas, terminaban consintiendo el ser curas; y si eran muy pobres monjes. Así, tomar los hábitos era una forma digamos que de búsqueda de escondite o de amparo, o de simple futuro. En aquellas sociedades pacatas, puritanas y atrasadas, muchos maricones que podían se refugiaban bajo la sotana y el presunto celibato, pero para que no los clavaran -pobres de ellos- por el culo en una estaca por sodomitas. Es duro pero era prácticamente así. Y eran la sotana y los cachivaches eclesiásticos, símbolos escondites, tras los que sin duda a veces se camuflaban ciertas inclinaciones.

Para ser maricón al igual que para ser cura, necesariamente tienes que poseer algo raro y especial. Y tienes que esconder cosas. Eso de los curas de consagrarse a Dios y renunciar a los placeres del mundo, o a todo lo contrario en el caso de los maricones, debe de ser duro, muy duro… Sólo se concebía el cura bien para consagrarse al amor de una verdadera vocación y a una fe, bien para disimular unos malditos instintos bujarrones; o para enclaustrar otras enfermizas rarezas, también instintivas. Siempre había sido lo normal y la usanza; era un hecho incontrovertible: curas, raros, y maricones.

Hace años no había muchas veces nadie mejor que un cura para escucharte, acogerte, y entender tus rarezas... Deseos, piedad, compasión y onanismo; vicios veniales y secretos íntimos; pero seguro también que mucho y verdadero amor. El cura, al igual que el maricón, siempre se ha hecho muchas pajas; pero no tiene porque haber nada malo en un sexo cohibido, íntimo, ocultado. Amor, simplemente amor; tanto en el cura como en el maricón.

A mí he de confesar que en el fondo, ambas me parecen tiernas rarezas muy similares: unos dicen enamorarse de sus semejantes, y los otros dicen enamorarse de Dios. ¿Hay alguna diferencia…? ¿Dónde meten la polla, dónde ponen su empeño…?

Ser maricón te convertía antes, y ser cura te convierte ahora, en víctima por un amor secreto, denostado, incomprendido.

Por ello, no acierto a entender el porqué se llevan hoy tan mal, los maricones y los curas si siempre han ido de la mano y dormido juntos. Y tampoco entiendo el porqué la sociedad hoy, es tan indulgente con los maricones, y sin embargo, le tiene tanta tirria revanchista a los curas candorosos. Los vicios y virtudes de ambos colectivos siempre han sido muy parecidos: amores ocultos y secretos de confesión; mucha paja, y sensibilidad especial ante la belleza y la bondad; y una enorme capacidad para entregar amor.

Deberían ser los maricones ahora que no son perseguidos, quienes se apiadaran compasivos de la gente a la que se persigue por una fe justa, sea cual sea el tipo amor que la inspira. A lo mejor, los maricones siempre han estado más cerca de Dios.

Y si los maricones actuales escarbaran en el clero -que no en la Iglesia- encontrarían seguro hermosísimas historias teresianas de amor maricón, con las que ilustrar su dignidad y su lucha a lo largo de la Historia.

Siempre ha habido curas, maricones, y raros. Y ninguna de las tres condiciones tienen porqué ser malas per sé. Solo son meras formas de amor.

Pero hoy en día, parece ser que la Fe, el culo y el cerebro, no se llevan bien…

eeen fin…

Antonio Rodríguez Miravete… Juntaletras.

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Pastor-Ferreras

Seguramente soy, ya lo sé, machista y patriarcal, además de facha, misógino, homófobo, retrógrado y carcamal. Un verdadero ogro… Peeero, la culpa la tuvo Franco, y yo digo lo que me da la gana…

Es mujer, la Pastor, de piernas imposibles.. ¡Cóoomo las cruza ante las cámaras y tu mirada…!

Y es imposible -entre comillas- que esas piernas puedan encontrar acomodo entre las hechuras de un tipo, al que la presión de la barriga, no le permite cruzar las suyas siquiera sentado en un confortable sillón; y ante los planos abiertos de las cámaras de su Sexta...

Un tipo que parece su padre, y que seguramente no se la ve al mear, a no ser que meta pa’dentro esa barriga o se incline de lado, rodeándola, para poder mirársela…

“Mucha maceta, para tan poca flor…”

En fin… Poderoso caballero Don Dinero.

Estoy escuchando a Ferreras y a Pastor; y estoy pensando que ellos y su relación, en sí mismo son una mentira más… Una gran mentira cornuda, televisiva y roja. Son La Sexta y todo Atresmedia, sin duda, un cúmulo de productos ideológicos, no periodísticos… No son un servicio público. No son un cuarto poder… Son algo, que está pensado para que consumamos por hartazgo… Ideología hasta en la sopa para que la sociedad se la embaule tramposamente…

Ideología…

Y esta pareja de gañanes morales, y su Sexta, son una vía trilera para comunicar mentiras, para sembrar sequía mental, sedición, y quiebra moral… Peeero, para comunicar, al fin y al cabo…

Ferreras y Pastor… Eva, Perón. Pablo Iglesias y la casi trillizos… La Viejita y Errejón. Franco y Doña Carmen… Rivera y Arrimadas. Begoña y Pedro… Y ahora Pedro y Pablo…

Es, como si para ser político tuvieras que mostrar tus calzoncillos recién quitados…

¿Ésto que coño es, Peronismo, hipocresía…?

¿Estamos tontos… o qué?

Este vídeo no lo verás por ahí… Pincha aquí 👁️

Antonio Rodríguez Miravete
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NO TE CREAS NADA

Lejos de mí está, te lo juro lector, el pretender expresar aquí verdades o certezas. Aunque sí es mi deseo, el conseguir acercarme si quiera a describir con palabras esos sutiles y secretos filamentos, que forman la trama y la urdimbre donde se tejen nuestras emociones. Porque son éstas en verdad, de lo que os quiero hablar en mis relatos… Pero hay dos cosas, que procuro nunca hacer al escribir: una es contaros verdades, realidades; y la otra es mentir.

Solo pretendo, lector, que te quedes conmigo cuatro, cinco o seis minutos. Que me permitas tocarte con letras y si es posible, que vibres o se te erize el vello cuando junto esas letras. Y si no, que al menos te sirva para algo el leer mi intento de expresar; de escribir.

……….

Tras tomar aquella decisión juntos, encanados a llorar, decidimos que iríamos también juntos a la clínica con tal de solucionarlo de una vez. Una decisión muy muy difícil. Recuerdo que cada vez que si quiera pensábamos en ello, rompíamos a llorar de puta culpa y de vergüenza… Éramos tan jóvenes, tan ignorantes.

Y no, no dijimos nada; a nadie.

Entramos creo que temblando, cruzando unas puertas automáticas translúcidas; de esas de apertura lenta y sensación aséptica, típicas de clínicas privadas y caras. Una impoluta enfermera, al vernos titubear agarrados de la mano nos atendió solícita, se ve, que pretendiendo calmarnos con una de esas fingidas y frías sonrisas de buzón abierto de par en par. Una sonrisa como automática, maquinal, corporativa… Comprobó, lo primero, la tarjeta de crédito al rellenar la ficha con nuestros datos.

Como en todas las salas de espera de este tipo de clínicas caras, olía a un exceso de ambientador de notas sofisticadas y como pretenciosas; se ve que para disimular ese otro tufo, mezcla de miasmas, secreciones y ansiedades, propio de toda clínica ya fuere de ricos o de pobres… Antros éstos, que desinfectan y adormecen el olvido y la culpa, y en los que por igual te operaban para abortar, que para implantarte una polla artificial o enderezarte la nariz; siempre y cuando claro, la tarjeta estuviera a la altura.

Nos llamaron a la vez, y nos despedimos con un beso fuerte. Él a la habitación 16 y yo a la 14. Y llegó el momento de que abriésemos las piernas.

Casi tres horas después, nos volvimos a encontrar, temblando, de nuevo en aquella sala de espera de lujo. Ambos lucíamos un rictus espantado, y un evidente y extraño bulto doloroso en la entrepierna.

……….

Lo que sí confieso que hago, lector, es darme algo así como una especie de capricho… Quiero contar algo; y tengo un hecho real que lo ilustra. 0Pero sobre todo lo que tengo es la potestad de poder cambiar cualquier relato a mi antojo, siempre y cuando claro, sea fiel a la historia y a éso que te quiero contar. Ansío hablar de pequeñas verdades en las que creo, y es cierto que disfruto al contarlas; jugando a mezclar la verdad y la mentira, la realidad y lo imaginario, el presente y lo pasado; hablando de risas entre lágrimas, o al contrario.

………..

Menos mal que la tarjeta de papá no tenía límite de disposición, porque en aquella casquería de lujo, nos clavaron tres mil quinientos pavos por un par de cortes en los bajos… Su fimosis curó en unos cuantos días; pero costó semanas que el corte en mi vulva cicatrizara, y dejara expedita ya de una vez la estrechez de mi coño. Vulvitis adhesiva congénita, me dijeron.

Menos mal que ya podríamos follar sin que nos doliera. Lo que sí nos dolió, y mucho, fueron los tres mil quinientos sesenta y cinco pavos que nos estafaron. Porque en aquella clínica, nos tangaron con nuestra propia prisa.

……….

Adolescentes, queriendo colmar y aplacar sus urgencias carnales… Un oscuro negocio de matarifes frustrados.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras

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Mi primera vez…

Ella no se acordará, pero yo sí.

Continuó con su cortejo en aquella pinada donde nos apartamos. Era ya de noche y me llevó al abrigo ciego de una pendiente; tumbados en la ligera cuesta de una duna a cubierto de cualquier mirada voyeur… Oíamos la música cercana de los coches de choque. Éstos, eran la atracción estrella de la feria en aquel puebluco y el sitio donde por casualidad nos habíamos tropezado ella y yo. Lo recuerdo como si hubiera sido ayer justo; justo ayer.

Era imposible no fijarse en el palmito de aquel cuerpón paseándose delante mío, pese a su vestido. Ella no es que me gustara ni mucho ni poco, pero a mis quince o dieciséis años confieso que la veía como a una irresistible oportunidad; mi oportunidad; mi primera oportunidad.

Olía maravillosamente y me daba igual que fuese un poco ampulosa en carnes; que luciera aquel pelo negro ensortijado y tan corto; o que mirara un poco extraño con uno de sus ojos desde aquella cara tan pálida. Ni siquiera recuerdo cuál era el vizco, si el derecho o el izquierdo. Tampoco me importó su reputación picante y famosa en el pueblo; no era el mío.

No podría recordar su cara con precisión, pero lo que sí recuerdo es lo excitante para mí de su nombre: Mari… Y asombrosamente, diríase que todavía hoy me excito imaginándome oyendo su hermosa, su hipnótica voz. Es curioso que recuerde aún vívidamente, aquel tono de voz grave de chica mayor, jugoso y sugerente. Y su delicioso deje valenciá.

Y es chocante porque el extraño atractivo de su voz no le hacía juego para nada, ni con ese cuerpo como que difícil, ni con su cara de mirada digamos que compleja.

Pero con esa voz embaucadora y sus casi diez años de ventaja, consiguió cual flautista de Hammelín hacerme seguir el rastro de sus feromonas hambrientas, carnívoras. Me eligió ella a mí como no podía ser de otra manera… Aunque supongo que también el rastro de mis feromonas así mismo necesitadas, desbocadas y receptivas a cualquier estímulo, ayudaron a la cosa. Pero juro que me eligió ella a mí.

Desarmado, me rendí ante aquel paseillo de exuberancias. Jamás había visto un escote así ni así de cerca; y nunca, se me había permitido deleitarme en la observación detenida, de las voluptuosas hechuras de tetas ni culo semejantes.

Y no digamos nada de mi rendición cuando ya palpando, bajé las manos de su cintura.

No estaba buena como entenderíamos hoy pero era fragante, rotunda y excitante, limpia y mullida, sobrada de recovecos cálidos y húmedos donde incitar mis manos vírgenes e inexpertas.

He de reconocer que recuerdo todo de aquella chica con una especie de agradecimiento y de verdadero cariño; seguramente provocado por esa cercanía entrañable, de mantener cómplice un muy antiguo y trascendental secreto… Algo en mi vida que debo a ‘aquella chica’, y al arrebato del delicioso recuerdo de su olor.

Y claro, cuando ella empezó a exigir yo me asusté un poco, lo reconozco; pero no así mi excitación, que siguió encabritada pese al susto… Y recuerdo la arena de aquella duna y aquellas urgencias caldosas, ¡cómo restregaron a contrapelo mis carnes ansiosas…!

¡Qué daño! ¡Pero qué gusto…!

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

E.T. el extraterrestre

Están locos estos humanos.

Que si la muerte o la vida; la fiesta y la muerte. Un truhán o un señor. Ésto o lo otro; vienen, van. Salvación o infierno; el bien y el mal… El día del sol, o la noche de la luna; cara y cruz. El hombre y la mujer…

No hacen sino copiarse; repetir a sus madres, replicarse en sus hijos. Nada nuevo bajo este sol.

Muy inteligentes, eso sí.

Uno por uno, al observarlos detenidamente como individuos vivos, hemos de reconocer que son absolutamente maravillosos; y gracias a la muerte, también son casi biológicamente perfectos. Polvo de estrellas enormemente valioso… Están compuestos por buena parte de la totalidad de los elementos de la tabla periódica; y son, muy eficientes en su funcionamiento fisiológico; y lo son, durante casi cien, de sus posibles años solares de vida… Una especie muy bien adaptada sin duda.

Pero hay cosas que ya, no entendemos. Se creen, como predestinados o inducidos, conducidos o empujados, constantemente obligados a elegir o a creerse que eligen algo. Una y otra vez, parece que desde el inicio de los tiempos caen, en la trampa vital de creerse libres.

Mira, que llevamos ya un par de miles de sus años solares observándolos, pero no sabemos qué tipo de miedo cerval colectivo, o qué retorcido impulso natural intrínseco, empuja inexorablemente al abismo a esta extraña tribu humana que ahora nos ocupa. Y a la que en particular observamos y estudiamos, para intentar entender con detalle científico al conjunto de la especie que devasta este planeta, que hoy, nos toca salvar.

Se devoran, se depredan entre ellos… Siglos solares, milenios llevan, conquistándose y siendo conquistados, en un estúpido y estéril empeño fratricida de acabar consigo mismos; robándose o matándose; enamorándose y traicionándose; escondiéndose o mintiendo… Pero a la vez, sabemos de su enorme capacidad para cosas, tan extrañas, como eso de amarse con locura.

O de su habilidad de comunicarse sin tecnología, haciendo palmas; de gestionar la incertidumbre y el riesgo; de emocionarse hasta apasionarse. Juegan con la mismísima muerte a los toros, y crean, con esa misma muerte, conceptos como familia, historia, fe, orgullo, o arte. Fabrican tanto guitarras, como navajas. Impredecibles, capaces a la vez de lo mejor y de lo peor. Incluso a veces creen, saberse felices… Música, amor, envidia, la risa. Conceptos éstos y aquéllos que, desde nuestro evolucionado y exacto punto de vista racional, hemos de reconocer que ya no logramos comprender en su puridad científica.

Cual máquinas biológicas cuasi divinas, y con solo su primitivo ingenio, la totalidad de esta especie humana está rozando las honduras de una ciencia, la nuestra, para la que sabemos que todavía no están en forma alguna, ni mental, ni intelectual, ni moralmente preparados.

Pero dan… como que envidia, porque todavía no han perdido eso… Ahora están, en ese crucial momento evolutivo en el que aún, no han olvidado que el sexo o el fuego, el caos y lo violento, el choque o la explosión, los cataclismos y la ignorancia, impulsan y son a la vez energía y motor de éste nuestro Universo… Algo que nosotros olvidamos, hace ya milenios, al dejarnos guiar solo en pos de la seguridad de nuestras tecnologías.

Y ellos están empezando -como hicimos nosotros- a olvidar su Historia arrumbada entre tanto cachivache tecnológico. Y claro, comienzan a tener tanto miedo que no pueden -les es casi imposible- discernir nada con claridad, con sensatez, o con cierto grado de seguridad.

Siempre, como espiritualmente ahítos, ora de un atracón de ocio mendaz, ora de una panzada de multimedias basura. Saturados de wikipedias torticeras; henchidos de datos corruptos; saturados hasta la arcada, de vídeos y opiniones de famosos, listillos, fantoches, youtubers, juaneslanas, y somierdas.

Todo, completamente vacío; carente de cualquier valor al que, realmente, poder aferrarse tan solo con las manos.

Tal, y como nos pasó a nosotros en aquella época olvidada, en la que perdimos ese poder mágico que se generaba, al juntar al calor y amor de una pequeña fogata, a familias amigables contando historias.

Están locos estos humanos.

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

BARBARIE O RAZÓN…

Algo, va mal… Casos reales.

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Asesinos, a la misma altura moral que sus Víctimas

Piaras de zombis ideológicos, canallas como el autor del comentario de arriba, son capaces de afirmar en público, y sin que se los trague la tierra de indignidad o se les caiga la cara de vergüenza e ignorancia, que prefieren pactar con Otegi “cientos de miles de veces” antes, que pactar, una vez si quiera, con el PP.

Otegi, antes que Ortega Lara…

Comprensión y sumisión cobarde ante el crimen del secuestrador vil, en vez, de valor y compasión con el sufrimiento del pobre secuestrado… Un criminal diabólico, antepuesto moralmente a su víctima inocente.

El Mal igualado al Bien…

Relativismo lerdo, insensible y profundamente inculto… Todo les vale a estos gañanes de ética siniestra, ya que ésta desde siempre, ha predicado el latrocinio, el caos y el crimen… Ciegos de ideas honradas, aunque soberbios de ideologías vacías, estos zotes alienados viven envueltos en un velo de mendacidad casi completa, honda ignorancia, y barbarie moral…

LA HISTORIA, IGNORADA; hurtada y tergiversada al servicio de la ideología…

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El Animal, a la misma altura moral que el Hombre

Catervas “de ciencias” que ‘ya’ son capaces de pedirle a las fuerzas de seguridad, que detengan por “agresión violenta” a todos los carniceros, a los toreros, y porqué no a los cortadores de jamón ibérico… También a los cazadores, a los criadores de pollos, de conejos o de palomos anillados… No sabemos si también a los pescadores; no creo que se atrevan con los musulmanes en su fiesta del cordero, pero seguro que sí, con los apicultores o hasta con los entomólogos…

LA FILOSOFÍA, IGNORADA; hurtada y tergiversada al servicio de la ideología…

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Los que Nos Odian, a la misma altura moral que los que Nos Queremos

Élites, capaces de afirmar sin vergüenza pinocha, que divididos autonómicamente, estamos mejor, que lo estaríamos unidos nacionalmente… Políticos podridos, fermentados a fuerza de acumular tanta corrupción en sus entrañas.

EL BIEN COMÚN, IGNORADO; hurtado y tergiversado al servicio de la ideología…

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El Racismo, a la misma altura moral que La Razón

Manadas, capaces hasta de jugarse el futuro de sus propios hijos, al consentir que crezcan enclaustrados, castrados en el menoscabo y el odio a todo legado español que lo es, y ante todo, patrimonio también de ellos… Porque así mismo a sus hijos pertenece este verbo, el español, inmensamente rico, y que conecta la Historia, la Moral, el Intelecto, y el Futuro, de un universo que podría ser maravilloso, de más de seiscientos millones de hermanos hispanohablantes…

LA RAZÓN, IGNORADA, hurtada y tergiversada, al servicio de la ideología.

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El Amor…

Tan alto valor, EL AMOR, convertido en mero producto de consumo al servicio de ideologías prosélitas, cuyas turbamultas lerdas, sitúan AL ODIO, perversamente, a la misma altura moral de aquél…

EL AMOR, cosificado, vilipendiado

EL AMOR, IGNORADO, hurtado y tergiversado, al servicio de la ideología.

……

Razón, frente a locos y nacionalistas…️

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…eeen fin.

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Antonio Rodríguez Miravete
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