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VACACIONES

Historias de Paco Sanz ✍️

De la vacación de los grandes valores, nace el valor de las actuales vacaciones. No me han gustado nunca las vacaciones, ni siquiera cuando trabajaba; ahora menos. Y no sólo porque a todo el mundo nos da por ir de un lado a otro, sino porque perdemos de vista las relaciones enriquecedoras y nos dedicamos a estar lejos de casa por ver cosas nuevas, para ver si así, seguir siendo los de siempre nos duele menos. El turista quiere olvidarse temporalmente de su identidad, quiere descansar de ella. Por eso le resulta excitante en grado sumo tener aventuras en un país en el que no le conoce nadie.

“Las vacaciones son un conjunto de ocupaciones a las que puede entregarse un individuo para descansar, divertirse o desarrollar su personalidad, después de haberse librado de sus obligaciones profesionales, familiares o sociales”. Al menos según la Unesco en 1957. A mí lo que me gusta no es ir de vacaciones, sino veranear. El veraneo es otra cosa. Es cosa de viajeros, no de turistas. ¿Cuánto de lo que hacemos lo hacemos por hacerlo y cuánto para contarlo? ¿Cuánto de auténtico viaje hay en nuestra vida y cuánto de turismo?

Cuando los viajes empezaban a parecer curas y los viajeros peregrinos, los hospitales y los monasterios se separaron de los hostales. Más tarde aparecerían los hospicios, que acogerían a los peregrinos del último viaje. Ahora los turistas ocupan el lugar de los monjes en los centros de vacaciones, en los que los entretenedores, ejercen de maestros espirituales. Se degrada el uso de las cosas convirtiendo los santuarios en museos, los museos en tiendas, y las tiendas en grandes superficies comerciales. La peregrinación en viaje turístico. Cuando uno deja por fin su trabajo para ir no sé dónde, se da cuenta de cuánto tenía de terapia.

En pos de la auto-realización, los seres humanos hacemos turismo por todos lo rincones de la tierra, rompemos los mejores matrimonios, y entramos rápidamente en nuevas relaciones. Nos arrancamos a nosotros mismos de la tierra para averiguar si nuestras raíces está sanas.

Ahora nos vienen con coches eléctricos: el concepto clave no es “electromovilidad”, es menos movilidad. Con “turismo responsable”, pues no, menos turismo. Con “economía verde”, tampoco, se trata de contracción económica de urgencia. No es “desarrollo sostenible”, es decrecimiento.

Vamos de vacaciones, viajamos para ver cosas. Un optimista diría que abra los ojos y que vea lo muy bello que es el mundo en sus montes, plantas, animales, etc… Ciertamente esas cosas son bellas de ver; pero otra cosa completamente distinta es serlas. ¿Es que acaso es el mundo un caleidoscopio? Para los turistas haciéndose fotos, haciendo fotos de todo, se diría que sí. Es un poco como los padres fotografiadores:

–¡Uy, qué niño tan mono!

–¡Pues si lo viera usted en foto!

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DEBATE DE GRIEGOS

Historias de Paco Sanz ✍️

Antes el piropo era acoso. Ahora según como lo mires también. Las ganas, claro. Las masculinizadas pretenden emascular. La feminización del poder tiene esas cosas. De momento los hombres tienen cada vez menos posibilidad de reproducirse porque en su semen hay muchos menos espermatozoides. Así, que no se les vaya la fuerza ni por la boca ni por los ojos. Hay que economizar. Bueno, los pecados de los católicos también podían ser de pensamiento, palabra y obra. Lo de pecar mirando es cosa nueva.

Nietzsche pensaba que la Iglesia la había tomado con los hombres bravos, que pretendía hombres más mansos, más domesticados, más civilizados. No es que lo consiguiera ya que poco después llegó la Gran Guerra… Echando de menos la valentía, en el Anticristo sí que lo dejó escrito: «Si el islamismo desprecia al cristiano, tiene mil veces derecho a tal actitud; pues el islamismo se basa en hombres.» En cursiva lo de hombres.

Supongo que estaba pensando no en los machos sino en los hombres de acción. Después de todo los términos “judaísmo” y “cristianismo” provienen de un gentilicio, cosa que no ocurre con el término islam, que proviene de una acción. Etimológicamente “islam” viene de un verbo árabe cuyo significado literal es “ponerse a salvo, a resguardo”.

En nuestros días hay que hilar muy fino para separar la masculinidad de la virilidad, al hombre del macho. Parece que se es mejor persona si no se es tan hombre, en cursiva… También cuesta un huevo entender a las mujeres musulmanas. Que guarden su pelo solo para la intimidad, y que no vayan presumiendo por ahí… Para el Occidente liberal, el derecho a exhibirse provocativamente ante el deseo masculino, está legitimado por el derecho a disponer libremente del cuerpo como se quiera.

El velo femenino es el velo que oculta la Verdad Última, la mujer es una amenaza porque representa la “indecibilidad” de la verdad, una sucesión de velos bajo los cuales ni siquiera hay un núcleo último oculto. Al ponerle un velo, creamos la ilusión de que detrás del velo está la Verdad (la horrible verdad de presentar lo femenino como mentiras y engaños, por supuesto…)

La sensación de no querer oponerse a lo musulmán ha conducido a la invención de la Islamofobia. Algo muy hábil, pues ha acabado convirtiendo al Islam en un objeto intocable bajo pena de racismo. Alimentados desde hace medio siglo en el respeto a la diferencia, se nos invita a no evaluar una religión extranjera con criterios occidentales. El relativismo cultural, nos manda ver lo que llamamos nuestros valores como simples prejuicios; creencias, de una tribu particular que se llama Occidente.

Con el islam, y la sumisión del hombre a Dios y de la mujer al hombre, los malditos valores viriles vuelven a escena. Nietzsche había visto bien que, con su aspecto de vieja perra, cristianismo e islam en el fondo eran religiones también femeninas. Lutero consideró la expansión del Islam como un castigo por nuestros pecados. Algunos alemanes pensaron que la democracia era un castigo que les había caído encima por haber perdido la guerra.

Todo el debate del siglo pasado se podría resumir en una oposición entre comunismo, la variante hard del humanismo; y democracia, su variante soft. La oposición de su variante hard, de liturgia, catequesis, vida pública y activismo político; frente a la soft, laica, espiritual, de los que se mantienen aparte, de las que se quedan en casa.

Se volverá a abrir el debate, en el que los griegos se entretuvieron miles de años ha.

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LO SENCILLO

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Pretendo elogiar la sencillez porque a la sencillez vamos, me alegran el alma las cosas sencillas, como el hogar, como el fuego del hogar, allí: “Encendido en palabras puras/ el fuego conversa conmigo./ Como un abuelo labrador,/ de cenizas encanecido,/ llamea en su boca barbada/ un consejo de campesino./ Y tiene sencillez de campo,/ sencillez de ropa de lino,/ sencillez de pan de centeno,/ sencillez de ataúd de pino./ Un poco de cielo desciende/ al humoso ademán tranquilo”.

Vamos hacia una sencillez de vida, no del sentido de la vida. No me gusta la pobreza, y menos cuando empieza a parecerse a la miseria; cuando el hambre es de pan, no tiene maldita la gracia. Tenemos que aprender a vivir sencillamente para que los demás, sencillamente, puedan vivir. Mejor encontrar sentido a verlo así. La simple vida no debería preferirse a las razones para vivir, sencillamente porque nada garantiza que en la vida hallemos razones suficientes para exigir que dure.

Si desconfío de la bondad, de la ambición o la codicia, todavía desconfío más de los que vienen con milongas de que es mejor vivir más sencillamente. Los llamamientos a una «vida sencilla» realizados sin desafiar la producción y las relaciones sociales capitalistas, significan potencialmente salarios más bajos, consumir menos y una mayor explotación laboral, pudiendo acelerar de este modo tanto la acumulación capitalista como la degradación ecológica. La injusticia, a muchos niveles.

Soy un pensador, es decir, me dedico a tomar las cosas por más sencillas de lo que son. “Mis gustos son sencillísimos: siempre estoy satisfecho con lo mejor”. Sarcasm is the lowest form of wit, but the highest form of intelligence. Por cortesía hay que expresarse con claridad. La claridad es la cortesía del filósofo. Con el paso del tiempo uno aspira a lograr no la sencillez, que no es nada, sino una humilde y secreta complejidad.

Einstein matizaba diciendo que había que explicar las cosas tan sencillamente como pudiera, pero no más. Einstein era partidario de un ideal de vida que él llamaba “el ideal de la pocilga”, de una existencia caracterizada por la sencillez, la modestia y la frugalidad; movida por el conocimiento de que nuestro hacer se apoya siempre en el trabajo de otros, respetuosa de las tradiciones y orientado hacia la belleza, es decir, hacia la bondad y la verdad.

“Toda situación difícil tiene una solución sencilla… y equivocada”. ¿Qué es un discurso cuyas características principales son la sencillez, la rapidez y la distracción-emoción? La respuesta aparece muy clara: un discurso infantilizante.

Renunciaremos a la tontería del lujo, la renuncia no quita, la renuncia da. Da la fuerza inagotable de lo sencillo. Su fórmula espacial es la profundidad de la distancia. Como San Francisco, que en la desnuda y despojada sencillez de su vida, no quiso desprenderse de su único jirón de lujo: las buenas maneras de su excelente educación.

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PSICOACTIVAS…

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Las drogas son como las caricias, mejor con moderación. Proporcionan paz, energía, o viajes. Pero si te pasas crean dependencia, agotamiento, o delirio. Hay que ir con cuidado cuando se habla de ellas, sobre todo de las ilegales. El malestar y la pérdida de sangre fría intelectual, que provocan la simple mención de drogas ilegales entre los que no las usan, son todavía más inquietantes que los efectos que la misma droga causa sobre los que sí.

La manzana -el Fruto Prohibido- es el primer encuentro del hombre con una «droga ilegal”. El que persigue al drogadicto no solo haría de Dios sino que además expulsaría al hombre del paraíso. El médico-sacerdote y la salud-salvación: su divina misión. En Irlanda o Israel el problema de abuso de drogas es insignificante, mientras que en Suecia o Estados Unidos -y en otros muchos países en los que el consumo de drogas no se considera tentación sino impulso, o religión, en lugar de pecado- el problema es inmenso, ingobernable.

La medicalización es igualmente tranquilizadora para el entorno del toxicómano; así, se evita tener que admitir que el drogadicto ha elegido drogarse. Nosotros no queremos admitir que el hombre puede deliberadamente elegir el mal, dice Szasz: «Queremos que el hombre sea bueno…» Si se admite que el hombre malo, el que se droga, o es un enfermo o es un criminal, esto implica por contraste que el hombre «normal» es fundamentalmente bueno. ¡Aleluya!

Es precisamente, el que los adultos no reclamen su derecho a la automedicación y a conocer por vías sensatas todas las formas descubiertas de alterar su conciencia, lo que hace que la farmacracia pueda seguir potenciando el uso desinformado de drogas legales, y promover impunemente la conformidad sobre las ilegales. Ése es el negocio.

Dado que el consumo de drogas se considera una polución antihigiénica del templo corpóreo, y que viola cierto grado de castidad fisiológica al cual ha consagrado ostensiblemente su vida el noble atleta, permitir el uso de drogas potenciadoras del rendimiento equivaldría, a obligar inmoralmente a los castos de cuerpo a usar drogas para seguir siendo competitivos.

Los placeres farmacológicos están aquí para quedarse, y debemos aceptarlo para ser capaces de fundar las políticas en prevención y protección, y no sobre prevaricación y propaganda. Si las drogas con las que nos deleitamos causan perjuicios, suavicemos sus toxicidades, desactivemos el peligro de la adicción y el de la sobredosis. Si las personas quieren disfrutar de los euforizantes: ¡Que obtengan los placeres más puros, los éxtasis más exquisitos que la farmacología pueda proporcionar…! Sólo la farmacohedonología, puede llevarnos desde nuestra incompetencia actual, al paraíso psiconáutico.

Las sustancias psicoactivas se clasifican por el efecto que producen: exitancia, inebrantia, euphorica, hypnotica et phantastica. Anfetas, alcohol, heroína, barbitúricos, LSD. Las que proporcionan paz, son las más adictivas.

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ENFERMEDADES MENTALES

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En los países ricos cada vez se curan mejor todas las enfermedades excepto las mentales. Además, han proliferado. Afectan a más gente y más pronto. Las hay incluso en las aulas infantiles. Lo de darles Ritalin a los que no atienden porque no pueden quedarse quietos es algo que sigue escandalizándonos a todos. Hay incluso medicamentos para las enfermedades mentales de los agonizantes. Cuesta no ser mal pensado a este respecto.

Uno de los libros más vendidos en EEUU era el de la DSM, el manual de diagnóstico y estadísticas de los desórdenes mentales. ¿Cómo es que se vende tanto este tocho de casi mil páginas? una vez le pregunté a un entendido. «El quid de la cuestión es que el sector farmacéutico ha estado comprando el DSM en grandes cantidades, para distribuir luego gratuitamente los ejemplares entre los profesionales clínicos de todo el país—me dijo—. Por eso se han disparado las ventas». En su opinión, la motivación de la industria era evidente: «Dado que el DSM abarca casi cualquier tipo de sufrimiento, su difusión es un buen negocio: aumenta las tasas de diagnóstico, y con ellas, las recetas…»

Ahora que los locos están desapareciendo los enfermos mentales son multitud. Supongo que cada vez hay menos locos porque cada vez vivimos, nos sentimos, más solos. Porque a ver, ¿cómo sabe uno que está loco…? Eso nunca se sabe; depende de cuánta gente cree que lo estás. También pudiera ser que las enfermedades mentales ni fueran enfermedades ni fueran mentales, pero cualquiera lo dice en voz alta.

Decía Robert Musil hace mucho tiempo que «la diferencia entre una persona normal y una que está loca es que la normal tiene todas las enfermedades mentales, mientras que la loca tiene solo una». Ahora, ni los investigadores controlan lo que investigan, ni los ingenieros creen que se pueda aplicar al mercado lo que se acaba aplicando, ni los médicos son capaces de recetar con suficiente criterio… La manera más fácil de volvernos a todos locos es aumentar el diagnóstico de enfermedades mentales, y para conseguir que todos estemos enfermos, no hay nada como hacer que nos estemos haciendo constantemente revisiones y chequeos.

Si se permite tratar químicamente a enfermedades que se han diagnosticado como alteraciones químicas del cuerpo o del cerebro, estamos haciendo una especie de profecía autocumplida. Ahora ya no hay duda: nuestro cuerpo, nuestro cerebro, tienen un desequilibrio químico…

Desengancharse de las drogas o de los medicamentos precisa nuevos tratamientos, aparecen nuevas enfermedades, nuevos síndromes de abstinencia. Necesitaremos nuevos fármacos para curarlos. La promoción farmacéutica, los anuncios de medicamentos, son parte de las tendencias autodestructivas de la sociedad. La promoción comercial de coches, dispositivos, servicios… son también otras formas que tenemos de acabar de una vez con nosotros. Con todo lo que signifique nosotros.

Paranoicos con el fuego. Obsesivos con la tierra. Esquizofrénicos con el agua. Histéricos con el viento. Las enfermedades mentales derivan de que renunciamos a gran parte de nuestra seguridad, en beneficio de un reino de libertad sin protección; y no estamos acostumbrados.

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NO SABER…

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Atrévete a no saber… Los que andan mirando el móvil siempre, supongo que pasan de ese viejo precepto religioso. Sapere ne aude, ese latinajo de Tertuliano yo siempre lo entendí como saber no atreverse, aunque por lo visto quiere decir atreverse a no saber. Paso por las imágenes de las noticias con estas dos ideas cruzándose en mi cabeza: no quiero saber qué pasa y no me atrevo a no saberlo.

Es que mis ojos se van donde no quiero, como en las tiendas, como en los museos. Los eye-tracker de los museos, revelan que los ojos de los visitantes van más a las caras de las víctimas que a las de los verdugos, a las imágenes que a los textos, a las imágenes en movimiento más
que a las fijas. Y que si los ojos saben de algo pasan del texto, pero si no lo saben van a buscarlo. La imagen debería ser así, más capaz de concitar buenas preguntas que de dar una respuesta cualquiera al que preferiría no saber más del tema… Pero no siempre lo hace.

A veces lamentamos el no saber ya lo que significa el temor religioso. ¡Si al menos pudiéramos hacer renacer en nosotros el estremecimiento ante lo desconocido, el pánico ante lo indescifrable..! Otras, es mejor no saber lo tontos que podemos llegar a ser… Es el efecto Dumming-Kruger: establece que cuanto más incompetente es una persona menos cuenta se da de ello. No saber efectuar una tarea de forma correcta (trátese de inferencias lógicas, multitarea o planificación laboral) incrementa a la vez las posibilidades de que se ignore la propia incapacidad.

Por ello, hay que ser prudentes en ésto del saber, sobre todo en situaciones amorosas. Se pierde, conociendo demasiado bien a los amigos y a los amantes, lo mejor de la vida… Además del palo de tener que descubrir por este sistema quien es tu amigo y quién no lo es… El mero hecho de conocer mejor a alguien no presagia -al igual que conocer su estado de salud- nada bueno.

A mi amor me aplico activamente a desconocerla, su presencia a mi lado es todo un regalo, pienso que todo su exquisito es una dádiva del azar, y lo mejor de la vida es siempre gratuito. ¿Acaso no es el amor un no saber dónde empieza la locura, beber juntos la copa del cada día, hacer de la costumbre una aventura…?

Cada año el número de conocimientos se multiplica, cada vez disponemos de más cosas que ignorar. Si entendemos como ignorancia el no saber de las cosas que nos afectan, entonces cada vez somos más ignorantes. Se está haciendo real aquella broma de Nietzsche acerca del porvenir de nuestros establecimientos de enseñanza. Pensaba, que en el futuro las universidades existirían para restablecer la antigua ignorancia: la curiosidad elemental que convierte a los niños en metafísicos.

A la barbarie del especialismo, hay que oponer ahora la audacia de los aficionados. Con ésto, la tontuna del amateurismo nos hará ignorantes al cubo. Opondremos fecúndamente al no saber de qué va la cosa, el no saber que vaya de cosa alguna. Pensaremos que lo simple es falso y lo complejo inutilizable. Y nos quedaremos tan panchos, tan contentos no sabiendo; sin dudas, como los creyentes.

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ESPAÑA. LA PRIMERA GLOBALIZACIÓN

Acabo de terminar de ver un documental de Historia que debería ser obligatorio en los colegios de primaria para padres, interesados en dejar algo de valor y que merezca la pena enseñar a sus hijos que no sean los cachivaches éstos viejos de la lucha de clases entre comunismo y capitalismo… Creo, que ha llegado el momento de que los españoles empecemos a enseñar al Mundo los muchos y grandes momentos que tuvimos, puesto que a lo largo de la Historia hemos aireado bastante ya nuestras miserias… Durante trescientos años, antes de la Revolución Industrial, hubo otra forma de entender el mundo y gobernarlo: la nuestra, la hispana. Pero perdimos… Se ve que no supimos hacer buenos negocios; a nuestros mandamases no les sentó bien la modernidad.

No sé por qué nos empeñamos en negar la virtud y la legitimidad de lo que hicimos al descubrir, ponerle nombre, ley, y límites al Mundo… Más importante aún, le dimos también un orden moral, cristiano -católico era el que teníamos- creando una diría hermosa forma de convivencia que estuvo floreciendo durante tres siglos sin problemas, hasta que la avaricia del mundo protestante no paró hasta que nos la arrebató; secándose desde entonces aquella flor de nuestra convivencia y parece ser que sin remisión… Cosas de los venenos de las Leyendas Negras, de la envidia; o de la soberbia, mi favorita…

También se ve que según los protestantes éramos un poco más pacatos y beatos de lo normal en los siglos XVI, XVII y XVIII; aunque por otro lado, es evidente que se nos ponía mucho más dura que a ellos porque mira cómo de hispanos están de llenas las tierras en América… Eran nuestras tierras creíamos que por Ley, y claro, aquéllo había que gobernarlo y defenderlo de alguna forma, por lo que no se nos ocurrió otra que seguir utilizando lo del mestizaje. Ni más ni menos que como habíamos hecho desde siempre: nada de colonias… No íbamos allí a conquistar sin más como bárbaros cualesquiera -aunque qué verbo tan bonito el de conquistar- íbamos allí a hacer otros españoles para fundar nuevas ciudades, provincias y universidades, como aquí en España, pero allí; en aquéllas tierras que creíamos como nuestras por Derecho.

El mestizaje es la expresión de que ya bien sea por amor, cópula, o por un pacto amigable, una diferencia entre nosotros se extingue, convirtiéndose en una hermosa igualdad nueva que crece y se manifiesta públicamente. Y lo hicimos ley hace quinientos años, con dos cojones.

Ahí queda eso. ¡Qué gran idea…! Otorgar el derecho a cualquier mujer del mundo a parir un español donde quiera que fuese… Algo apenas nunca visto, casi inaudito salvo en Roma y poco más.

…eeen fin.

No dejéis de ver las casi dos horas de este enorme documental:

ESPAÑA, LA PRIMERA GLOBALIZACIÓN – trailer

Gracias por leerme. Muchas. 🙏

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

METAVERSO Y METAFÍSICA

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Lo del Metaverso es como lo de Avatar, lo de Matrix, un lugar al lado, en el que en cierto modo ya estamos, y siguen llegando. Los metafísicos sabemos que hay, que ha habido siempre mundos al lado. Algo así como los números imaginarios poniendo en ridículo a los reales, y como si con los irracionales no hubiéramos tenido ya bastante. En matemáticas, como en metafísica, el esfuerzo de invención consiste en suscitar el problema, en crear los términos en los que se planteará.

Planteamiento y solución de problemas están muy cerca de ser equivalentes: los verdaderos grandes problemas sólo son planteados realmente cuando son resueltos. Marx diría que la humanidad sólo se plantea los problemas que es capaz de resolver. Y Gates, que los ordenadores resuelven problemas que ellos mismos han planteado. No sólo hay respuestas acertadas y equivocadas, los problemas reales e imaginarios las han precedido.

¿Hijo mío, has hecho hoy alguna buena pregunta en el cole…?

Los falsos problemas son de dos tipos: “problemas inexistentes” que se definen por el hecho de que sus términos implican una confusión del más y del menos; y “problemas mal planteados” que se definen por el hecho de que sus términos están mal analizados. El error más general del pensamiento, de la ciencia y de la metafísica, es el concebirlo todo en términos de más o menos, el ver sólo diferencias de grado o intensidad, allí donde más profundamente hay diferencias de naturaleza.

“Sería conveniente reflexionar sobre qué se quiere decir en realidad cuando se observa que la teología, la filosofía y la metafísica han llegado a un final; ciertamente, no que Dios ha muerto, algo sobre lo que se puede saber tan poco como de su existencia, sino que la manera en que Dios ha sido pensado durante milenios ya no es convincente; si algo ha muerto, sólo puede ser el pensamiento tradicional de Dios. Y algo similar ocurre con el fin de la filosofía y la metafísica, no es que las viejas cuestiones que acompañan al hombre desde su aparición sobre la tierra hayan devenido “carentes de significado”, sino que el modo en que fueron formuladas y resueltas ha perdido su validez…” Arendt lo dijo.

La cuestión no es si además de a las redes de ahora, nos vamos a acabar también conectando a las de las de las criptomonedas o a las de los metaversos, o… La cuestión de enchufarse o no a estas máquinas de experiencias deviene de dos preguntas emparentadas: una epistemológica (¿como saber si no estamos ya enchufados…?) y una metafísica (¿las experiencias de la máquina quizá no constituyan un mundo real…?) La pregunta no es si enchufarse es preferible a otras posibilidades sombrías de vida, sino si enchufarse, constituiría la mejor vida o la mejor vida al menos accesible, porque todo lo que importa de una vida es cómo se siente desde dentro. ¡La entelequia! Situación, lugar que solo existe en la imaginación.

Si nuestra conexión a las redes aumenta, y se concita así la noche mundial del olvido del ser… ¿Estaría uno autorizado todavía a seguir mirando los últimos resplandores del sol que se ha puesto, o podría volverse y empezar a escudriñar los primeros atisbos de su retorno…?

Bueno… ¡Qué basura metafísica mis propósitos todos!

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QUEMADOS

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Eso de que haya tanto joven quemado por trabajar demasiado y tanto joven quemado por no trabajar, da cuenta de que es posible que lo del trabajo no nos lo estemos montando bien. Es un poco como el que haya tanta gente viviendo menos de lo que pudiera vivir por comer demasiado, y tanta por no tener bastante para comer. Hemos pasado de la sociedad de libertad a la de seguridad, de la de tener hambre a la de tener miedo. De la de la escasez a la del riesgo. De la sólida a la líquida. Son maneras de hablar, de andar inventando nelogismos, etiquetas, metáforas o subtítulos, a ver si así nos aclaramos, y si podemos ir más allá del comprender.

Se ha pasado en opinión del filósofo “del deber de hacer” una cosa al “poder hacerla”. “Se vive con la angustia de no hacer siempre todo lo que se puede”, y si no se triunfa es culpa tuya… “Ahora uno se explota a sí mismo figurándose que se está realizando; es la pérfida lógica del neoliberalismo, que culmina en el síndrome del trabajador quemado”.

Y la consecuencia es todavía peor: “Ya no hay contra quien dirigir la revolución, no hay otros de donde provenga la represión”. Es “la alienación de uno mismo”, que en lo físico se traduce en anorexias o en sobreingestas de comida o de productos de consumo u ocio.

Desde que las bacterias llenaron de oxígeno la atmósfera han ardido muchas cosas. Nuestro planeta azul está lleno de agua, de algo quemado. El agua es resultado de una combustión muy potente, la del hidrógeno, que se combina con el oxígeno para formar agua. Se podría decir que el agua son las cenizas de una combustión, y como es algo ya quemado tras combinarse con el oxígeno, no es fácil quemarlo más, es decir, combinarlo con más oxígeno. Antes bien, el agua es una sustancia muy estable en condiciones habituales, y justamente porque es difícil combinarla con más oxígeno se usa por lo común para apagar el fuego ya que no puede quemarse más.

Mi nieto mayor está en este momento de vacaciones en Las Maldivas, la primera nación que cuando suba el nivel del mar desaparecerá… La pandemia nos ha dado una idea de lo que haremos cuando haya menos que quemar. También de cuáles son aquellas actividades que han encontrado alternativa, y probablemente no formarán parte ya del futuro de nuestras vidas. Y hago una lista: trabajo 100% presencial, salir los fines de semana, las vacaciones en crucero, volar de forma generalizada, producir como chinos y cobrar como si no lo fuéramos, ir a Las Maldivas, etcétera.

Nuestro destino es ser quemados, pero tampoco es como para quemarse en vida. Los cadáveres pueden como los libros ser quemados. Los seres vivos y las cosas de papel son mis depósitos de carbono favoritos, el agua es el mejor de oxígeno. Yo soy un incendiario porque no he olvidado la oración de San Remigio: “Quema lo que has adorado, adora lo que has quemado”. También recuerdo perfectamente, cómo en la noche más corta del año nos pasábamos quemando cosas.

Los combustibles favoritos de nuestra civilización son los fósiles, el crecimiento es una costumbre incendiaria, nos tiraniza. El monstruo siempre se devora a sí mismo. Vamos a bordo de una nave en la que se empieza a quemar hasta lo vivo, para poder seguir teniendo gobierno cuando se ha acabado ya de quemar todo lo muerto… En el mar, sin poder avanzar no llegas a puerto, sin poder gobernar acabas de lado, y una mala ola siempre acaba contigo. A unos marineros gallegos hace poco les pasó eso mismo en el mar de Terranova: una oración por ellos. 🙏

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LA MEMORIA Y LOS MONOS

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Dejamos de ser monos para ser hombres porque empezamos a poder recordar. El homo erectus usó el mismo diseño para fabricar herramientas durante un millón de años; parece ser que olvidaba lo que estaba haciendo al cabo de un cuarto de hora. El salto al lenguaje como truco mnemotécnico parece que lo dieron los neandertales… Dibujamos mapas, escribimos, llevamos cuentas, contamos cuentos para recordar. Ahora hacemos fotos, películas, grabamos música para seguir recordando. La vida no es sólo lo que hacemos sino también lo que recordamos, lo que podemos contar.

Bebemos de las aguas de la fuente de Mnemosine para recordar, para saber quienes somos. La memoria se une así a la identidad… Y las bebemos del río Leteo si esperamos olvidar, reencarnarnos en otro, si aspiramos a dar tregua a nuestras preocupaciones, a volver a empezar.

Entre los dones que Prometeo trajo a la humanidad como héroe cultural «estaba la combinación de las letras, madre creativa del arte de las musas, con la cual retener todas las cosas en la memoria». Por presumir de haber encerrado a las musas en la escritura, Prometeo fue cruelmente castigado por Zeus, que había engendrado a sus hijas en el estanque de Mnemosine para que pudieran bullir y fluir, no dictar…

A principios del siglo IV antes de Cristo, Platón estaba angustiado por el efecto que el alfabeto estaba teniendo en sus alumnos. Su confianza en textos pasivos y silenciosos solo podía estrecharles la corriente de su memoria, haciéndola superficial, y opaca.

Cuando decido no olvidar algo sé que tengo que hacerme daño, sólo así alcanzo a recordarlo; el optimismo de mi voluntad suele ser más determinante que el pesimismo de mi inteligencia cuando decido no olvidar. Quizá no haya nada más terrible y siniestro en toda la historia del hombre que su mnemotecnia. Se graba alguna cosa al rojo vivo para fijarla en la memoria; solo lo que no cesa de hacer daño es conservado por la memoria.

Creamos estructuras para comprender las cosas, y al mismo tiempo que comprendemos inventamos trucos mnemotécnicos para recordar lo comprensible. Se insiste en que los alumnos comprendan lo aprendido, planteandoles distintos problemas para reforzar su memoria. Es un hecho que afrontar problemas es el mejor método para aprender algo.

Se unen los acontecimientos a una narración para recordar mejor. Aprendiendo idiomas uno se da cuenta de que se retienen mejor las palabras formando parte de frases; se recuerda mejor lo que quiere decir una frase que lo que quiere decir sólo una palabra. Con ejemplos, novelas y cuentos, se entiende, se recuerda mejor. En la medida en que creo ser el que recuerda, lo que recuerdo lo tengo siempre a mano, a pantalla.

¡Aaah, qué habrá sido de las antiguas técnicas del arte de la memoria…!

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LOS COJONES, AMÉRICA, Y EL RENACIMIENTO

La primera globalización fue tal… Los españoles abrimos el melón del mundo descubriendo América en 1492, y con el Tratado de Tordesillas en 1494 y a la par que portugueses e italianos protagonizamos sin saberlo el Renacimiento… Los italianos al principio aportaron el arte, el dinero y la ciencia; pero lusitanos e hispanos pusimos los cojones y el poderío político, técnico y militar. Nadie salvo portugueses o españoles tenía huevos suficientes para meterse en una cáscara de nuez y lanzarse al mar a explorar la verdad del mundo fuera del Mediterráneo… Nadie.

Lo hicimos nosotros sólos, pero porque éramos pueblos acostumbrados al sacrificio y a la guerra durante los ochocientos años que duró nuestra Reconquista. Gente con fe, ruda y noble, con el valor, la disciplina y el sentimiento de unión necesarios para conquistar cualquier empresa. Incluso, la de abandonar la seguridad de la navegación de cabotaje, y adentrarse en la inefable inmensidad de los océanos sin tierra a la vista, y con miedo en el barco y en el rumbo.

Otro nivel.

El cerebro y la tesorería en principio estarían en Italia; pero la testosterona, la experiencia, los navíos, y el sacrificio de los hombres y mujeres necesarios para abrir el melón del mundo aquél, estaban aquí también desde el principio.

En Portugal y en España.

Don Cristóbal Colón parece ser que fue un señor genovés con una gran idea, pero Doña Isabel está bien claro que era una señora castellana con ideas propias y encima era La Reina. Y ésa fue nuestra suerte. Que aquella Señora, en vez de explotar con barbarie los territorios Terra Incognita que sus súbditos iban descubriendo sin cesar por ahí por el mundo, lo que hizo en verdad, fue ampliar su reino y el de su Dios ahormando súbditos bajo el amparo de su corona, fuesen cual fuesen sus razas, religiones o culturas; y penando por ley su explotación, injuria o esclavitud; y creando ciudades y cultura, leyes e instituciones propias que perdurasen en el tiempo y protegieran a aquéllos sus súbditos de ultramar…

Era, o una beata utópica o una católica idealista en el fondo ésta Isabel de Castilla… Y si no me creéis estudiad, y sabed, que en aquella época no había nada parecido a las Leyes de Indias, al otorgamiento del Derecho de Provincia a territorios de ultramar, o al reconocimiento del mestizaje y del Derecho Criollo, en ninguna otra cultura occidental salvo en la de Roma. Nada, en ninguna.

Luego, casi dos siglos más tarde, vendrían los ingleses y sus colonias, quienes se especializaron refinando los muy nobles negocios de la esclavitud y la piratería, del expolio, la usura, la ciencia de las armas, y finalmente los de la revolución industrial, el negocio del capitalismo, y hasta el del comunismo… Todo como veis, muy anglosajón.

Antes de la tontería ésta de la pandemia, venían bastantes más de cien millones de personas al año a visitar nuestra península y sería por algo serio… El mundo entero pareciera que quiere pisar en algún momento ésta nuestra tierra, pero es porque nadie ha tenido nunca más cojones que nosotros y justo a por eso vienen, a por cojones… A ver si se les contagiaran tanto nuestros redaños como nuestra bonhomía, a fuerza de tomar nuestro sol, pisar nuestro suelo, o comer y beber lo mismo que bebemos y comemos nosotros.

Qué ironía y quién lo iba a decir, pero el caso es que cada vez vienen más ingleses, más belgas, holandeses y hasta franceses, noruegos, rusos e incluso finlandeses, más polacos, más ucranianos… Gentes seguro que muy buenas y laboriosas, frías y muy calculadoras, pero que parece que estuvieran hasta la polla de no notarse mucho los huevos en su tierra, y se ve que quizá por eso vienen a buscárselos aquí.

…eeen fin.

Algo mágico, además de La Historia, tiene que tener ésta tierra nuestra, digo yo. ¿No…? 😳

😂🤣 Sabéis que os quiero 💕

🇪🇸 🇵🇹

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

…..

DESIERTOS

Historias de Paco Sanz ✍️

Están todos sentados de cara al sol, mirando el móvil. Retirados a la paz de un desierto de bolsillo. El desierto crece, ¡ay de aquél que en sí albergue desiertos! Dejamos la celda y el convento, volvemos a la madriguera y al desierto. ¡Vivir en una ciudad de no sé cuántos miles de habitantes, y pensar como si viviera uno en una gruta del desierto!

El desierto es lo bastante hostil y penoso como para incitar a los individuos a un permanente compromiso con el combate, y es lo bastante desolado e inhumano como para acabar con toda efusión de lo efímero. Como lugar al borde del mundo habitable, puede hospedar las paradójicas emociones de aquéllos, que en el mundo no desean ningún otro status salvo el de desaparecidos.

El desierto, no es más que otro nombre para la sombra del mundo en la que se encuentran los hombres, desde que no quieren interpretar ni transformar el mundo sino solo abandonarlo. Vuelve mi caprichosa memoria a las famosas líneas de Tácito: Ubi solitudinem faciunt, pacem apellant: «hacen un desierto, y lo llaman paz”. En el desierto se dice: más vale estar sentado que de pie, más vale estar tumbado que sentado, dormido que tumbado, y muerto que dormido. La paz perpetua.

Esos chicos que he visto esta mañana de invierno, el domingo al sol mirando el móvil, vienen de fuera. La ausencia de domicilio y la existencia en peregrinación, crean espacios excéntricos para la huida de tal manera que aquél que abandona la casa, el peregrino, el extranjero del mundo, lleva constantemente con él su propio desierto, su ermita, su coartada, su excusa… Una estancia, la permanencia sobre el lugar de los hechos, es imposible para esos marginados señalados. Cuando uno tiene permanentemente un espacio de huida alrededor ya no le es necesario huir psíquicamente. La literatura edificante, cuando transformó los pesados volúmenes y códices en pequeños libros, permitió al lector llevar siempre con él su huída a un lugar desierto de bolsillo. Quinientos años más tarde el móvil es un no-lugar, nuestro desierto personalizado.

Para los clásicos, el desierto es el lugar de recogimiento de los profetas, de donde vuelven con su carga de visiones y llenos de energía para sus intemperancias, y consuelan a sus acólitos haciéndoles ver que las celdas proporcionan las mismas ventajas que el desierto a los profetas: «Hoc praestat carces Christiano, quod eremis prophetis…» En el desierto no hay nadie, luego uno mismo desaparece, descansa.

Es un lugar sin sí-mismo. Como las paradigmáticas regiones de la tierra no habitadas por seres humanos: los desiertos blancos (mundo polar), los grises (altas montañas), los verdes (selvas vírgenes), los amarillos (desiertos de arena) y los desiertos azules (océanos)… O todos los lugares de tránsito en los que se juntan seres humanos sin querer o sin poder ligar su identidad a la localidad, a veces concurridos a veces despoblados: estaciones, puertos, aeropuertos, autopistas, calles, plazas y centros comerciales, ciudades turísticas o albergues nocturnos.

¡Cuantos problemas para instalarse en el desierto…! Más espabilados que los primeros ermitaños, nosotros hemos aprendido a buscarlo en nosotros mismos. ¿Hasta dónde podemos caminar con el espíritu de la ciencia sin ir a parar a algún desierto…? La curiosidad científica al principio, es indudablemente refrescante, vivificante y liberadora. Pero las verdades a las que nos hemos acostumbrado carecen de alegría.

Historias de Paco Sanz ✍️

PRUEBA Y ERROR

Historias de Paco Sanz ✍️

Me he movido menos veces por ensayo y error de las que hubiera debido, y demasiadas por adicción a descargas de dopamina; quiero decir que además de no haber aprendido casi nada de mis errores, en mi vida no ha habido pulsión a la repetición más allá del principio del placer. Saber no saber, intentar intentar, como dijo Beckett en Cascando: terrified again/ of not loving/ of loving and not you/ of being loved and not by you/ of knowing not knowing pretending/ pretending.

En general leo ensayos. Los de Montaigne dieron nombre a un género. Muchas veces olvido que el significado de ensayo (essai) es intento. En mi trabajo he usado muchas veces tubos para eso, tubos de ensayo. Creo que con ellos lo que pretendo es comprender. Unirme a las cosas… si no por amor al menos por espanto.

Esta mañana cuando vuelva a averiguar qué dicen que está pasando, intentaré una vez más comprender. En plan Spinoza: “No burlarse, no llorar, no detestar, sino comprender”. La historia es un ensayo de comprensión imaginativa del pasado, el periodismo es un ensayo de comprensión imaginativa del presente.

¿Cómo es que dejé mi religión, la que tuve de niño? Porque no funcionaba. ¿Cómo es que dejé de pretender jugar a ganar o de aprender por ensayo y error? Por lo mismo. Y ¿cómo es que sigo en mi pecera, en mi charco de costumbres? Porque no tengo otro remedio. Cuando terminaba de estudiar para aprobar exámenes me dio por el yoga. Poco después me casé y sigo con los mismos numeritos y la misma amante. ¿Por qué? Porque han seguido en cierto modo funcionando siempre.

Nos casamos de cualquier manera, es decir por la Iglesia, sin apenas conocernos. Pensando un poco como las parejas de ahora, por probar. Hoy los jóvenes enseguida “viven juntos”, sin casarse, sin promesas de porvenir común, sin compromisos recíprocos. Son matrimonios en fase de ensayo, de cohabitación ligera, sin dejarse aprisionar por el “cuadro institucional” del matrimonio, pudiendo siempre dejar la relación sin demasiados problemas. Son parejas efímeras, sostenidas por compromisos leves, sin riesgos, modificables a voluntad.

Sin embargo las separaciones duelen, suelen entenderse como un fracaso, a partir de ese fracaso empieza a entenderse la soledad como un alivio y la libertad en materia de relaciones se transforma en miedo a una relación. Vivimos entonces más la insoportable levedad del ser que el peso de la soledad del ser. La ligereza y movilidad ganan, la ligereza interior no tanto. ¡Ay, la leche, volverse un pesado por dentro!

En un pasaje que ahora no recuerdo dónde está, dice San Agustín que todo cavilar sobre lo que hubo antes, no sirve para otra cosa que para llenar los manicomios; y Umberto Eco afirma, en un ensayo que estuve releyendo en la mañana de hoy, a no sé cuántos de Enero del 22, que toda tentativa de averiguar el sentido del mundo conduce al absurdo, y le arrebata su misterio al mundo.

“Sobre lo edificante en la idea de que siempre estamos equivocados con respecto a Dios”. Kierkegaard titulaba así un ensayo. Escribiendo me encuentro con problemas que no suponía. Decía Bill Gates acerca de los ordenadores, “que resuelven problemas que tenemos gracias a ellos”. En otras palabras: la actividad de la mente enfrentándose a una hoja de papel y el lápiz, o a la pantalla y el teclado, entraña siempre una especie de operación de ensayo y error. De intentar e intentar pensar menos mal.

Historias de Paco Sanz ✍️

ALICANTINO, BORRACHO Y FINO

Ahora, parece ser que el bicho raro soy yo.

Si la próxima batalla parece ser que será la del lenguaje, el español ya la tiene ganada de antemano porque se puede hablar mucho, muy claro, y con mucho tino en ésta nuestra lengua… Te puedes hasta cagar en la puta madre que parió a algunos políticos con una facilidad pasmosa, y a la vez, puedes explicar tus porqués con una precisión lingüística que ya querrían para sí casi todas las otras lenguas principales del mundo.

Tan solo soy un alicantino ubicado tan al sur de la provincia que le pilla más cerca la ciudad de Murcia que la de Alicante, pero que ama su tierra natal porque tiene el privilegio de haber nacido y de vivir todavía, en Almoradí: pueblo principal y corazón de la hermosísima Comarca de la Vega Baja del Segura, sita al sur de la provincia… Por todo ello, convendréis conmigo en que soy tan alicantino como lo puedan ser el Castillo de Santa Bárbara, el Peñón de Ifach o la isla de Tabarca. Que tan alicantino soy yo como lo son las calas de Jávea, los rascacielos de Benidorm, las cuevas de Canalobre o las playas de Torrevieja… ¿No…?

Alicantino, borracho y fino.

Al menos yo, desde siempre he entendido muy bien el valenciano aunque nunca lo he hablado. Es éste un idioma simpático, gracioso y muy amable al oído porque si bien es verdad que se come muchas de nuestras terminaciones sonoras, tiene a la vez la virtud de ser entendible por cualquier hablante latino con sólo que se le ponga un poco de cariño y algo de oído… Algo así también le pasa al italiano o al gallego, o al portugués: son idiomas amigables, amables y cercanos, reconocibles y que se hacen entendibles, comprensibles… No así el francés, ahora tampoco el catalán, y no digamos nada de la barbarie léxica del alemán o del euskera.

Los giros y vericuetos expresivos que nuestro lenguaje proporciona imagínatelos en euskera… ¡Jáaajaja…! Serían imposibles. Fíjate en cómo hablan de mal ahora los vascos cuando otrora fueron cumbre manejando el español: se han convertido en bárbaros lingüísticos empecinados en hablar como trogloditas serbios… Como también han hecho los catalanes, se han empeñado tanto en diferenciar sus fonemas para que no suenen a nada español, que para cerrar sus acentos y así parecer como extranjeros cuando hablan, lo que parecen ser son gilipollas hablando… Hablan en realidad, para que no les entendamos. Y sí, ya sé que gilipollas podemos parecer todos en un momento dado, pero no me negareis que ellos lo parecen muy especialmente y con demasiada frecuencia. ¿No…?

Recuerdo cuando trabajaba al norte de Castellón y me tenía que hacer entender sí o sí, charlando con cualquiera en valenciano, en español o en catalán, y lo hacía con total normalidad, cordialidad y amabilidad. No como ahora. Luego, empecé con lo del inglés…

Por eso, siendo como soy tan del sur de Alicante, no entiendo ésto de que ahora deba yo de hablar un idioma distinto al que se habla en Murcia, y que encima tenga que hacerlo sólo porque me lo impongan desde Valencia.

— ¡Manda huevos…!

…eeen fin.

No sé si se me entiende… 🤔

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

….

Ésto de los test…

Se tiran los pájaros a las escopetas.

Ésto de los test, es que es la ostia, cuantos más haces más positivos salen. Cuanta más gente va a la playa más gente se baña. ¡Qué cosas…! Los de los test tienen que estar frotándose las manos al ver que les están haciendo el trabajo; ya hay incluso escasez de ellos. ¿Avalancha de contagios…? Claaaro.

Si estoy vacunado tres veces, no tengo síntomas de nada, pero corro como una loca a una farmacia a comprarme un test porque me quiero ir de fiesta, debido a que me han dicho que una amiga ha dado positivo y resulta que estuve de fiesta con ella hace un par de días, lo que soy es imbécil… Un poco sí, no me lo negaréis. Y así sucesivamente… ¡A hacernos tests todos como locos…! ¡Y vennnga positivos…! Claro.

No sé si ponerme una mascarilla o una EPI completa, tal vez un traje de buzo o una escafandra e incluso un traje de astronauta, todo con tal de no contagiarme de tanto tonto… Con lo que a mí me ha gustado siempre contagiarme de todo, comer, beber y chuparlo todo, fumar y probarlo todo.

…eeen fin. ¡Quién me ha visto y quién me ve…!

Sabéis que os quiero 💕

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

COPIAR, COPIAR, COPIAR…

Historias de Paco Sanz

Mi memoria ha sido muchas veces fotográfica, es decir, a base de releer unas cuantas veces una página he acabado “viéndola” en mi memoria durante unos días… Suficientes para pasar un examen con éxito. He sido un buen estudiante al menos si por eso se entiende como alguien que saca buenas notas. Hubiera querido serlo, en el sentido de haber aprendido cosas interesantes y haberlas podido aplicar a la ocasión, y no un adicto a la erudición inútil… Que ha madrugado todos los días de su vida para inclinarse sobre la mesa y meterse en el coco tonterías. Y que son olvidadas “casi” siempre.

Pronto, me di cuenta de que a diferencia de recitar una poesía o seguir el guión de una obra de teatro, tendría que usar otras palabras para decir lo que recordaba y para probar que lo había entendido, y que no lo había copiado o lo había aprendido como un loro… No como los copistas de antes de la imprenta, que muchas veces, hasta que no habían memorizado el texto que tenían que transcribir no se ponían a hacerlo. Y lo hacían literalmente.

Me he dedicado como Walter Benjamin a escribir más veces de las que me atrevo a confesar, un texto propio con caracteres ajenos… ¿De dónde he sacado las cosas que me vienen a la cabeza, y hasta qué punto lo que puedo pensar tiene que ver con las palabras que en ese momento dado el azar pone a mi disposición…? Ésto, ha sido siempre para mí un misterio. Aleccionador. La elocuencia.

Copiar es sólo la opción neurológica por defecto; el comportamiento que evita copiar una acción, requiere de una decisión consciente que se imponga sobre las neuronas espejo. Somos inquietantemente sugestionables… Un sujeto que presencie un comportamiento grosero se comportará de una manera más grosera; y un sujeto al que se le diga que piense sobre las características de los ancianos caminará con mayor lentitud.

Un animal no necesita un cerebro voluminoso para copiar, para imitar; pero sí le hace falta para hacerlo bien… Siempre escribo como cuando lo hacía sobre papel, sin máquina interpuesta, en los rincones de las bibliotecas, como poniendo a los libros por testigo.

Años ha, en los monasterios, al lado de la biblioteca estaba el scriptolorium, un pequeño espacio en el que en la Edad Media los monjes cistercienses copiaban los códices. Era un simple rincón donde escribir, de paredes desnudas y con sólo una mesa, una silla y un atril… Ahora, un teclado, una pantalla, y un prestar atención “monacal” a lo que aparece en ella.

Historias de Paco Sanz

RECOGIMIENTO…

Historias de Paco Sanz

No sé por qué cuando me da por recogerme me da por encender algo. Me doy cuenta de que si además hay algo de humo, mejor. Y es porque una vez recogido, cuando me adentro en mi madriguera, lo que llego a apestar a humo no me disgusta en absoluto… No enchufo, no conecto, le prendo fuego a algo. Las velas y las brasas cuando las apagas huelen, las pantallas no.

Ya no hay pasta para ir al bar, ayer nos quitaron el permiso para ir dejando colillas dentro de él, y hoy no nos dejan entrar sin mascarilla. Por otro lado dormimos fatal. Así, que el asunto se ha quedado en intentar dormir, ir a trabajar, trabajar, y una vez en casa, encender alguna pantalla para que nos acune.

Cuando me da por recogerme es como si me enclaustrara. Demasiados conventos y neurociencia en mi vida. Existen dos claustros en el cerebro, uno por cada hemisferio; son unas láminas finas e irregulares situadas bajo el neocórtex, en la zona que va de las sienes a los oídos, y que parecen encenderse cuando tenemos consciencia de las cosas… Desempeñan un papel crítico en la generación de experiencias conscientes, y con ello, nos dan pistas para identificar huellas de consciencia en cualquier materia excitable.

A pesar de que la pandemia arrecia, mis huéspedes, mis nietos, mis niños están llegando con La Navidad. Con ellos enciendo otro tipo de velas. Vienen a ver a su abuelo, un hombre de libros… Montaigne escribió que enseñar a un niño no es llenar un vacío, sino encender un fuego.

Nunca disfruto tanto al encender algo como cuando puedo encender el fuego de mi hogar… Entonces: “encendido en palabras puras el fuego conversa conmigo. Como un abuelo labrador, de cenizas encanecido, llamea en su boca barbada un consejo de campesino. Y tiene sencillez de campo, sencillez de ropa de lino, sencillez de pan de centeno, sencillez de ataúd de pino. Un poco de cielo desciende a su humoso ademán tranquilo”.

Me doy cuenta de que cuando abro un libro es como si encendiera una vela. La lectura es un profundo ejercicio de silencio interior: leer supone en primer lugar callar; apaciguar a la loca de la casa, la imaginación, como diría Santa Teresa, y situarse en un ámbito de “recogimiento…” Entonces puede uno encender el fuego, “la palabra”.

Historias de Paco Sanz

HOY CONSUMO BASURA

Historias de Paco Sanz

Felices Fiestas. Vamos a renovar los pactos con los productores de basura. Se trata de que sigamos comprando, de que sigamos produciéndola. Nunca van a estar más llenos los contenedores, nunca hay tanto tráfico hacia los vertederos como cuando llegan las fiestas de Navidad.

El ocio no consumista, es un factor desestabilizante, una traición. Los traidores que se aferran a las ropas y los dispositivos del ayer, son una catástrofe para una economía cuyo propósito principal, así como el si ne qua non de su supervivencia, es el poder desechar cuanto antes los bienes adquiridos: una economía cuya columna vertebral es el cubo de la basura.

Cuando se trata de evitar la recesión, diez ladrones colaboran mejor que un asceta. Desde la lógica consumista, no comprar puede ser considerado un sabotaje, una amenaza a los puestos de trabajo de vendedores y productores, un delito parecido al robo.

Cada tonelada de productos o de basura en manos del consumidor final, ha requerido además, de media, la producción de cinco toneladas de desperdicio en el proceso de su manufactura, y unas veinte toneladas más de desechos en el punto de extracción inicial (minería, bombeo, tala, granja).

Ya en el siglo V a.C. Tucídices decía a los atenienses aquéllo de: “Recordad, que el secreto de la felicidad está en la libertad, y el secreto de la libertad en el coraje”. Y justo éso es lo que debemos tener los consumidores para encontrar nuestra felicidad: coraje para ser libres, y para no dejarnos arrastrar por las estrategias de manipulación consumistas.

Se ha pasado “del deber hacer” al “poder hacer”. “Se vive con la angustia de no hacer siempre todo lo que se puede” y si no se triunfa encima la culpa es tuya… “Ahora, uno se explota a sí mismo figurándose que se está realizando; es la pérfida lógica del neoliberalismo, que culmina en el síndrome del trabajador quemado”.

Y la consecuencia peor: “Ya no hay contra quién dirigir la revolución, no hay otros de donde provenga la represión”. «Es la alienación de uno mismo” que en lo físico, se traduce en anorexias o en sobreingestas de comida o de productos de consumo u ocio.

En la actualidad son nuestros deseos de consumo los que se ven influenciados, en lugar de que seamos nosotros los que tengamos influencia sobre la producción. “Consumo” era la palabra usada antiguamente para la tuberculosis, debido a que “se comía” los tejidos.

Historias de Paco Sanz

PADRES DESFALLECIENTES…

Historias de Paco Sanz

Antes, los padres desfallecientes dejábamos a los niños en manos de la tele, ahora en las de los teléfonos, las tabletas y los ordenadores. Ahora es más importante no desfallecer que nunca… Los menores están siendo utilizados para vender productos audiovisuales; no importa si tales productos poseen utilidad o riqueza para su formación.

Las empresas quieren ganar dinero, las de entretenimiento también: “¡La televisión no es un parvulario!” Los media tampoco. Los “menores” no deben quedarse sin padres o profesores en sus relaciones con ellos. Los niños son dejados solos frente a las pantallas. Finalmente acaban deseando seguir solos delante de ellas. A quién beneficia esto: a los padres desfallecientes.

La gran importancia de los medios de comunicación deriva del hecho, de estar financiados por empresas que con la comunicación pretenden ganar dinero. Ante cualquier acontecimiento que pretenda alterar el statu quo, el estrato superior de los medios reacciona sirviendo a la élite del aparato ideológico: a los que tienen el poder, la pasta.

Existe una clara relación entre los medios de comunicación y los grupos de poder que manejan la economía nacional e internacional. Tal circunstancia le da fuerza a los medios de comunicación, pero no por sí mismos, sino como instrumentos de intereses económico-políticos. No es una teoría conspiratoria, sino un análisis estructural de la producción informativa.

Si aquello a lo que propiamente habría que reaccionar se torna desmesurado, también nuestra capacidad de sentir desfallece. Nos convertimos en “analfabetos emocionales” que enfrentados a “algoritmos demasiado complicados” son ya incapaces de reconocer que lo que tienen ante sí son programas. Y que su electricidad transforma a los niños en bots de programa.

Nuestra disposición a creer que la tecnología toma decisiones más objetivas que nosotros mismos empeora las cosas. Y es que los economistas y científicos de datos pueden albergar creencias culturales tan equivocadas sobre pobres y ricos, blancos y negros, hetero y homosexuales, listos y tontos, como cualquiera… Cuando los diseñadores de sistemas programan sus suposiciones en estas herramientas, ocultan importantes decisiones políticas tras una fachada matemática de neutralidad tecnológica.

Y sí, es cierto: lo que vende más vale más.

¡Y ya está bien de tanto ir al colegio…!

La desescolarización que no podemos detener, podría significar el advenimiento de un “mundo feliz” dominado por unos bienintencionados administradores de instrucción programada… Si esto sucediera, la escuela saldría de su entorno físico y se expandiría por toda la sociedad; no habría entonces forma de distinguirla de un hospital mental o de una prisión o de un cuartel; las palabras control, constricción, adaptación y educación, serían sinónimas.

Historias de Paco Sanz

Policías y Maestros

Se ve, que defenderse golpeando con flotadores de piscina en vez de con porras, y armarse en vez de con pistolas con molinillos de viento, serán a partir de ahora los medios disuasorios principales de que dispondrán nuestras pobres Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, para intimidar a delincuentes y asesinos, y mantenerlos así lejos y a raya del crimen y el delito.

¡Ay Señor…!

Y además, en el caso hipotético de que detuvieran a algún prenda, sólo podrán retenerlo durante dos horas sin identificarlo. Y si no lo consiguieren en tal plazo, tendrán entonces la imperiosa obligación de devolverlo con diligencia al mismo lugar donde el prenda fue detenido… Y no sé si también habrán de ducharlo, vestirlo, echarle colonia y peinarlo con primor, para por último llamar a su papá, y que venga a recogerlo o en su defecto pedirle y pagarle un taxi a casa… No sé, todo se andará.

…y claro.

Jóvenes, que pasan de curso y hasta se titulan suspendiendo, maganteando su tiempo y malgastando justo ésa su juventud, creyéndose lo que no son debido a que todo les ha sido regalado. Así, acaban convencidos pobrecillos, de que el sólo hecho de desear algo mucho les da algún tipo de derecho a alcanzarlo… Pero porque nadie les ha explicado nunca que el disfrute de cualquier derecho es siempre un mérito, una conquista, consecuencia del trabajo y del esfuerzo de alguien… Que son frutos de la democracia.

…eeen fin.

¿Hay algún Maestro por ahí…?

Gracias por leerme 🙏

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

AMOR Y MÚSICA

Friedrich Nietzsche. La gaya ciencia. Libro cuarto. Fragmento 334.

Adaptación.

APRENDER A AMAR

Observemos con detenimiento lo que sucede con la curiosa relación entre la música y el amor. Pero no tanto atendiendo al por qué nos enamora una canción, porque allá el gusto de cada cuál, sino al cómo se enamora uno de una melodía: en qué forma, en cómo funcionan los mecanismos del enamoramiento, en este caso musical.

Pues bien. Veamos.

Primero hay que aprender a oír una terna, una melodía; a saber distinguirla con el oído y a aislarla, y a delimitarla siguiendo su vida propia, su ritmo, su tempo… Luego se requiere hospitalidad, esfuerzo y buena voluntad para soportarla a pesar de que sea extraña; tener paciencia con su aspecto y con su forma de expresarse, además de ternura con lo que tenga de singular… Y por último, nos acostumbraremos tanto a ella que la esperaremos y hasta la extrañaríamos si nos faltara.

Y a partir de ese momento, no dejará esa melodía de ejercer la magia de su coacción y de su encanto, hasta convertirnos en amantes dóciles y rendidos que no conciben en ese instante musical nada más importante que ella; ni desean, otra cosa que no sea ella… La melodía, aquélla.

Pero ésto no ocurre sólo con la música.

Siempre, acabamos siendo recompensados por nuestra buena voluntad, paciencia, equidad, y ternura hacia lo extraño, cuando lo extraño se va quitando el velo poco a poco ante nosotros y acaba ofreciéndosenos como una belleza nueva e inefable… Y justo ésa, es la forma que tienen la vida el amor y la música de agradecernos y devolvernos el amor aquél, que al principio de nuestra relación entregamos envuelto en simple hospitalidad.

Quien alguna vez amó algo de verdad seguro que llegó por este mismo camino: el de la hospitalidad. No hay otro… El amor debe también aprenderse.

Friedrich Nietzsche. La gaya ciencia. Libro cuarto. Fragmento 334.

Adaptación.

Dios ha muerto. EL LOCO.

Nietzsche, Friederich. La gaya ciencia (fragmento 125). 1882.

«¿No habéis oído hablar de ese loco que encendió un farol en pleno día y corrió al mercado gritando sin cesar: ¡Busco a Dios! ¡Busco a Dios!…? Como precisamente estaban allí reunidos muchos que no creían en Dios, sus gritos provocaron enormes risotadas. ¿Es que se te ha perdido?, decía uno. ¿Se ha perdido como un niño pequeño?, decía otro. ¿O se ha escondido? ¿Tiene miedo de nosotros? ¿Se habrá embarcado? ¿Habrá emigrado? – así gritaban y reían alborozadamente.

El loco saltó en medio de ellos y los traspasó con su mirada. ¿Qué a dónde se ha ido Dios? -exclamó-, os lo voy a decir. Lo hemos matado: ¡vosotros y yo! Todos somos su asesino

Pero ¿cómo hemos podido hacerlo? ¿Cómo hemos podido bebernos el mar? ¿Quién nos prestó la esponja para borrar el horizonte? ¿Qué hicimos cuando desencadenamos la tierra de su sol? ¿Hacia dónde caminará ahora? ¿Hacia dónde iremos nosotros? ¿Lejos de todos los soles? ¿No nos caemos continuamente? ¿Hacia delante, hacia atrás, hacia los lados, hacia todas partes? ¿Acaso hay todavía un arriba y un abajo? ¿No erramos como a través de una nada infinita? ¿No nos roza el soplo del espacio vacío? ¿No hace más frío? ¿No viene de continuo la noche y cada vez más noche? ¿No tenemos que encender faroles a mediodía? ¿No oímos todavía el ruido de los sepultureros que entierran a Dios? ¿No nos llega todavía ningún olor de la putrefacción divina? ¡También los dioses se pudren! ¡Dios ha muerto! ¡Y nosotros lo hemos matado!

¿Cómo podremos consolarnos, asesinos entre los asesinos? Lo más sagrado y poderoso que poseía hasta ahora el mundo se ha desangrado bajo nuestros cuchillos. ¿Quién nos lavará esa sangre? ¿Con qué agua podremos purificarnos? ¿Qué ritos expiatorios, qué juegos sagrados tendremos que inventar? ¿No es la grandeza de este acto demasiado grande para nosotros? ¿No tendremos que volvernos nosotros mismos dioses para parecer dignos de ella? Nunca hubo un acto tan grande y quien nazca después de nosotros formará parte, por mor de ese acto, de una historia más elevada que todas las historias que hubo nunca hasta ahora.

Aquí, el loco se calló y volvió a mirar a su auditorio: también ellos callaban y lo miraban perplejos. Finalmente, arrojó su farol al suelo, de tal modo que se rompió en pedazos y se apagó. Vengo demasiado pronto -dijo entonces-, todavía no ha llegado mi tiempo. Este enorme suceso todavía está en camino y no ha llegado hasta los oídos de los hombres.

El rayo y el trueno necesitan tiempo, la luz de los astros necesita tiempo, los actos necesitan tiempo, incluso después de realizados, a fin de ser vistos y oídos. Este acto está todavía más lejos de ellos que las más lejanas estrellas y, sin embargo son ellos los que lo han cometido.

Todavía se cuenta que el loco entró aquel mismo día en varias iglesias y entonó en ellas su Requiem aeternan deo. Una vez conducido al exterior e interpelado contestó siempre esta única frase: ¿Pues, qué son ahora ya estas iglesias, mas que las tumbas y panteones de Dios?…»

Nietzsche, Friederich. La gaya ciencia (fragmento 125). 1882

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MENSAJE EN UNA BOTELLA

¡Fuera miserias, aquí, estáis todos invitados…!

Como veis, la entrada a éste mi blog es completamente gratuita y todos sois VIP… Y por supuesto que podéis beber, comer, fumar o consumir cualquiera otra sustancia que se os antoje y hasta la hora que os dé la gana.

¡Quitaros la mascarilla y poned los pies en la mesa coooño…! Podríais incluso, luego, quedaros a dormir por ahí. ¡Que empiece la fiesta…! ¡Fuego al cabaret…! ¡Poned música…!

Quiero aclarar que el dominio éste de mi web es un wordpress.com gratuito por completo:

historiasenunfolio.wordpress.com

Y es gratuito porque al usar esa dirección web, lo que hacemos en realidad es crear tráfico hacía la plataforma WordPress. Yo, cada vez que escribo en ella, y vosotros cada vez que me visitáis aquí para leerme… Porque parece ser que al hocicar curioseando por ahí siempre creamos tráfico; mira tú por dónde.

Pero vete tú a saber de qué tipo ése tráfico: si de drogas, de influencias o de poder; de blancas, de armas o de datos; o hasta tráfico de tráficos; quizás incluso tráfico de ideas… ¡Qué cosas éstas las del tráfico…!

Pero de verdad, como a mí me importa una verdadera higa lo del tráfico, yo quería que supieseis que aquí en mi blog y ante todo, para mí sois invitados buscando, huéspedes lectores, viajeros perdidos, viejos jóvenes, cansados curiosos.

Y por eso os aseguro que yo aquí solo escribo… Ni pago tráficos ni publicidad alguna; es más, la evito y os la intento evitar. La que nos aparece en pantalla nos la coloca nuestro propio navegador… Y no utilizo medio alguno para promocionar el sitio éste salvo éste: el de que me leáis.

Y se diría que sólo escribo en este blog, una especie de mensajes virtuales pequeños y enrollados; que luego introduzco en unas digamos que como botellas tecnológicas; que más tarde diríase también como que lanzo, contra el oleaje del océano multimedia éste que nos rodea queriéndonos engullir.

Y en el fondo todo lo que hago como podéis ver, es solo ir en vuestra búsqueda, a la espera de un encuentro, de un lector. Así que ya sabéis…

Muchas, pero que muuuchas gracias por leerme.

…eeen fin. 🙏

historiasenunfolio.wordpress.com

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

EL VOLCÁN

Una erupción volcánica como a la que estamos asistiendo en La Palma, genera no sé si más o menos energía que una central nuclear en toda su vida útil… De verdad que ni lo sé ni me importa, ni me voy a poner a investigarlo. Humildemente, yo sólo creo que en vez de tanto llanto por los estragos del volcán -que también- nuestra principal preocupación debería ser, la de hacer como hacen en Islandia cuando revienta la cosa geológica.

Lo primero y cómo no, se apartan de la lava; lo segundo, aseguran la vida futura de las víctimas de los estragos que causa; y lo tercero, se ingenian las formas de aprovechar semejante fenómeno de la naturaleza… ¿Qué coño hay que hacer, cuando tienes la suerte de que te crezca de la tierra una central energética y así de cerca…?

Y sí, son peligrosísimos, pero da igual lo peligrosos que sean porque sobre todo, y más si queremos vivir cerca de ellos, lo que tenemos que saber es que son devastadores y crueles por inevitables, inexorables por inapelables, y tremendamente caprichosos… Y sí, muy muy energéticos.

Utilizar, aprovechar los volcanes como hacen en Islandia, por ejemplo para que los palmeros no pagasen ni un euro del recibo de la luz, sería genial. ¿No…? Se podría generar mucho vapor de agua que movería turbinas eléctricas con los más de mil grados a los que sale la lava ésa. ¿No…? Y al fin y al cabo ese volcán en erupción, lo único que está haciendo el pobre, es lo que suelen y siempre han hecho los viejos volcanes españoles cuando se remueven echando lava y cenizas; o sea, más grande a España. ¿No…?

Pues venga, a trabajar… Solidaridad, ingeniería y buen rollo, que estamos en el primer mundo. ¿No…?

…eeen fin. Gracias por leerme 🙏

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

Vuelve a empezar el curso.

Historias de Paco Sanz ✍️

Vuelve a empezar el curso. Me he enterado de eso como estudiante, como padre y como abuelo, siempre me ha gustado. Nunca he podido enterarme como profesor, igual hasta a ellos les gusta. Cursos hay muchos, existe, además del curso escolar el curso del río, el curso del tiempo y el curso esperado de los acontecimientos. Pero éstos parecen seguir, parece que no han empezado nunca.

Párate durante una hora junto al río que corre: Seguro que no pensarás que el agua que se ha alejado de ti no ha dejado por ello de existir. Pues bien, es posible que para un grupo de hombres de corazón puro, ocurra con el curso del tiempo igual que con el curso del río.

Las religiones del desierto, y todas en cierto modo lo son, siguen el curso del sol. La más famosa de ellas, prescribe las oraciones-santificaciones (salat) cinco veces al día. No se corresponden con horas sino con etapas del curso del sol: antes del amanecer assub; al mediodía az-zuhr, a media tarde al-asr, inmediatamente después de ponerse el sol al-maghreb, y en el momento que han desaparecido las últimas luces del crepúsculo al-isha.

Pero el curso que vuelve una y otra vez a nuestra consideración es el curso esperado de los acontecimientos. El que no sea para unos lo mismo que para otros, está en el origen de muchos malentendidos. Por ejemplo está el hecho de que aceptamos los ofrecimientos, pero soportamos las amenazas. La diferencia de opinión acerca de cuál es el curso esperado de los acontecimientos hace que se condene al profeta. Parece que al profetizar nos condenara.

Según lo que creas que va a pasar eres optimista o pesimista, progre o no tanto, por ejemplo mostrar lo malo de cómo van las cosas, añadir que no se puede hacer nada es ser reaccionario. Es decir, la crítica al oponerse al progreso de la información desatada, del consumo, de la industria es reaccionaria, porque va contra el curso esperado, progresista, de los acontecimientos.

La aceptación de la causalidad negativa amplia el número de relaciones causales casi hasta el infinito. Siempre que omitimos algo que habríamos podido hacer tenemos una (co)responsabilidad causal de lo que sucederá a continuación (y de lo que habría sucedido si no hubiéramos actuado). Sólo tenemos una responsabilidad moral si, además, estábamos obligados a actuar. Si el curso esperado de los acontecimientos estaba claro.

Nuestra vida, la vida de la especie hace mucho que se limita a un transcurrir; en general nacemos sin saber hablar y morimos sin haber sabido decir. Nuestra vida transcurre entre el silencio de quien está callado y el silencio del que no fue entendido, y en torno a eso, como una abeja en un lugar sin flores, se cierne incógnito un inútil destino.

Lo mejor del comienzo de curso es eso, que empieza. Les pregunto a mis nietos que qué creen que van a aprender en este curso, que qué es lo que más les gusta del curso que empieza. Me miran como si estuviera mal del coco.

Historias de Paco Sanz ✍️

VALENTÍA

Historias de Paco Sanz

Lo de que es hora de morir nunca lo he tenido tan claro como cuando, imitando una vez más a los hombres, el androide de la película de Blade Runner se da cuenta de que para él todo se ha acabado… Y mientras se muestra generoso al permitir que el humano que intentaba acabar con él siga viviendo, le dice aquéllo de:

— He visto cosas que vosotros no creeríais: Naves de ataque en llamas más allá de Orion… He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhaüser… Todos estos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia… Es, hora de morir.

Me gustan las bibliotecas. Pienso que son lo más parecido a un ser humano. Su memoria es su alma. Un ser humano, como una biblioteca, carece de autor. Es ridículo buscar la autoría de un chiste, de un cuento, un trabalenguas, un dicho o un refrán. Para dar a luz una nueva palabra hacen falta muchos: todo un pueblo. Pero tal idea tiene un soporte débil ya que cuando un anciano muere en una remota aldea de una selva, es, como si ardiera una biblioteca entera.

Ahora con tanta maquinita no sabemos muy bien hasta qué punto estamos vivos. Las amenazas más típicas planteadas por la biotecnología, se resumen en el título de un artículo de Tom Wolfe: «Lo siento, pero vuestra alma acaba de morir». La tecnología médica ofrece, en muchos casos, una especie de pacto con el diablo: una mayor esperanza de vida, pero con las capacidades mentales disminuidas; liberación de la depresión, al precio de la supresión de la creatividad y del ánimo; tratamientos, que acaban con nuestra autonomía cerebral al depender de sustancias que tragamos o dispositivos a los que nos entregamos.

¡Ay…! Felices aquellos que, nacidos antes de la Ciencia, tenían el privilegio de morir de su primera enfermedad. “Lo que llamamos muerte es acabar de morir, lo que llamamos nacer es empezar a morir, y lo que llamamos vivir es morir viviendo. Por eso cuando el hombre muere acaba, a un tiempo, de vivir y de morir…” Quevedo nació antes de la Ciencia; entonces no se estaba muerto sin saberlo.

He visto por ser galeno finales de vida lentos, atroces… Por eso, cuando presiento la cercanía de la muerte recuerdo a la mística: “Ven muerte tan escondida,/ que no te sienta venir./ Que el placer de morir,/ no me vuelva a dar la vida”. Pienso, como al llegar al fondo de sus innumerables padecimientos e infortunios, un desdichado personaje literario siente cuando lo meten en el fondo de un saco negro, cada vez a mayor profundidad; y repentinamente, momentos antes de morir, descubre que el fondo del saco está abierto y en su extremo hay una luz.

Pienso que el mundo mejorará cuando yo deje de vivir, ahora que ya no puedo mejorar. Que pretender una mejora del mundo que no consista en la mejora de uno mismo es un camelo. Y que por ello, la cuestión es delimitar las fronteras del problema, y definir cuales son las partes sanas de nuestro organismo que hay que defender a toda costa… Si, en suma, hay algo por lo que se pueda morir.

Historias de Paco Sanz

DON NADIE

Solo soy una persona de ésas que anda por ahí por el mundo con el dinero y los amigos justos, con alegrías y tonterías las justas, y con las entendederas también algo justas para comprender lo tan complejo de este mundo. Porque soy solo eso: una persona. En mi caso, una persona don nadie al que le ha dado por escribir pero que nada escribe de importancia. Y por ello -por la inutilidad de mucho de lo que escribo- he decidido no hacerlo tanto de política.

Pero lo que en realidad me jode es que el tonto de mí siempre se creyó en paz y al día con la sociedad, con la tecnología, y hasta con el mundo… Y de verdad que me fastidia mucho el hecho de que nuestra sociedad -no así la tecnología ni el mundo- haya cambiado tanto y tan rápido para mal, que no nos hayamos dado cuenta a tiempo, y que encima yo esté tan en desacuerdo con la insensatez de tanto cambio. Lo confieso, me jode y mucho, porque algo habré hecho muy mal yo todo este tiempo, seguro.

Que nos den a todos por el culo, y que se vaya el mundo entero a la mierda tras tirar de una cadena, si eso mismo es lo que parece buscar y querer la sociedad de hoy.

Vaaale…

El otro día caí en la cuenta tras rebuscar y releer en mi blog, que éste está lleno casi al cincuenta por ciento de escritos pobres y resabiados, de berrinches políticos y de revanchas verbales estúpidas por inútiles. El tonto, no para cuando se le acaba la linde sino que sigue y sigue. Y algo así parece que me ha pasado a mí con lo político… Me he dado cuenta, también, de que tras más de trescientos relatos que he publicado no sé si habrá un par o dos de ellos realmente meritorios… Por eso voy a purgar mi blog, para quitar morralla y mantener vuestra atención escribiendo historias dignas, y no enmerdando más con mi visión funesta y vitriólica de la política.

Pero no os prometo nada, no sé si podré contenerme.

Gracias por leerme… 💕

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

Transexualidad y derechos

«Quien protege a un niño para que tenga una infancia alegre y sana, evitando de esa forma que un adulto aprovechándose de su inocencia lo pervierta, ejerce la más importante tarea que una persona puede ejercer en la vida. Quien protege a un niño está salvando al mundo.»

Mayo Von Höltz

Mayo: Si una persona nace con pene es hombre, si nace con vagina es mujer; el ser humano no puede ser ninguna otra cosa y tal cosa será hasta que muera.

Rogelio: No entendés una cosa tan simple como que alguien puede tener pene y autopercibirse como mujer?

Mayo: Entiendo que quien dice que es lo que objetivamente no es, diciendo por ejemplo que es una mujer siendo hombre o que es una jirafa siendo persona, padece un trastorno mental; no entendés una cosa tan simple?

Rogelio: Estás muy equivocado. Vos sos homofóbico, y nazi además al querer que no adopten los homosexuales, leo todas las boludeces que escribís; qué preferís? que los pobres niños se queden toda la vida en el orfanato?

Mayo: Escúchame flaco, la homofobia como fobia no ha existido en ningún manual de psiquiatría del mundo en toda la historia, contrario sensu, el homosexualismo, antes de que una enorme campaña de orden político y no un estudio de orden científico lograra desclasificarla, figuraba en todos los manuales de enfermedades psiquiátricas como un trastorno mental de conducta homosexual, que es lo que sigue siendo por mucho que te enfurezca la realidad.

Por otro lado, el derecho de adopción es el derecho a ser adoptado, no existe el derecho a adoptar de los padres sino el derecho a ser adoptado del niño. Los niños no son mascotas para satisfacer los caprichos de cualquier trastornado mental. Y si me preguntás, yo preferiría mil veces pasar toda mi infancia en un orfanato o vivir atado bajo un árbol en una plaza, antes de que me adopten dos trastornados mentales y arruinen mi salud mental de por vida. Una mente lúcida que discierne la realidad, es infinitamente más importante que el confort de un pobre trastornado mental que ni siquiera sabe qué carajo es.

Una casa, abrigo y comida operan cuando dormimos, cuando tenemos frío y cuando tenemos hambre, una mente lúcida opera desde que tenemos discernimiento hasta que morimos, todo el tiempo, todos los instantes de nuestra existencia. Me gustaría que te hubieras enterado a los seis años de que esa persona a la que le decías mamá, era en realidad un hombre disfrazado de mujer; a ver cómo serías vos ahora? a ver cuál sería ahora tu equilibrio emocional y tu capacidad para ser feliz? No hay ningún problema en disfrazarte si ése es tu berretín, el problema es aprovecharse de la inocencia de los niños para engañarlos de forma vil al usar un disfraz permanente.

No es complejo el tema, es simplísimo: tenés pene y testículos, sos hombre, tenés vagina y ovarios, sos mujer, tenés trompa larga y gris, sos elefante, tenés cuatro patas y decís «miau!», sos gato, te amputás un órgano sano y vivís disfrazado de mujer usando tu aparato digestivo como aparato sexual, tenés un trastorno mental.

¡¡¡Buuummm…!!!

Mayo Von Höltz

TOQUE DE QUEDA MULTIMEDIA

Ahora resulta que por la noche no solo se apagan las luces sino que también cierran, o al menos se entornan, las redes sociales. Nos quedamos mudos, sordos y ciegos, tontos como en suspenso, gilipollas multimedia: toque de queda multimedia… Hoy me he enterado que uno de los grupos de télegran en los que estoy, digamos que «se apaga» más menos a eso de las 11.00 pm.

¡Qué cosas…! Yo, si quisiera apagar de una vez mi préstamo hipotecario, arrancar de cuajo el contador de la luz, boicotear el pase el agua, conectar el router de forma pirata o cobrar mi sueldo sin una cuenta bancaria, simplemente no podría. Hace poco me cambié de güasap a télegran, y me quité también de feisbuc, de istagrán y de tuiter; y eliminé, o eso me aseguraron, absolutamente todos mis datos de esas aplicaciones tipo vieja del visillo… Pero nada: toque de queda multimedia. Esto es un corralito; estamos encerrados en un corralito.

¡Ehhh, estás encerrado…!

¿Qué te parece…? ¿Para qué coño queremos tanta tecnología, tanta aplicación y tanta polla, si las apagan, o nos las quitan, cuándo y cómo les sale del capullo…? Somos muy manipulables, reconozcámoslo. Esto de la IA se está convirtiendo en una mierda, porque, por ejemplo sé, que ahora me está leyendo feisbuc.

¿Y qué hacemos ahora…? ¿Dónde o a quién recurrimos para informarnos…? ¿En quién podemos confiar…? Yo lo tengo claro, vosotros no sé: volviendo a los clásicos, a lo clásico. Ahora con lo de la tecnología e internet es todo mucho más fácil; la literatura y música clásicas, libres de derechos de autor, están al alcance de cualquiera… Ya no hay excusa para desenmascarar a lerdos, memos y necios; malintencionados que pretenden manejar a su antojo la Realidad, la Música o la Historia, amañándola a sus pretensiones.

Vamos a tener que volver al sms, al mensaje de pago a través de la empresa telefónica, y no al gratuito de la empresa traficante. ¡Qué asco, en qué asco se han convertido las RRSS…! Que me cobren, pero que no me toquen los huevos.

…eeen fin. Que no nos engañen, y gracias por leerme. 🙏

Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

MONSTRUOS

Historias de Paco Sanz

Leo en una revista de ecología política lo malos que son los de la extrema derecha en ecología, ecofascistas les llaman. Veo un documental sobre lo cándidos que son los activistas en estas cosas. Buenistas les vienen a llamar. La derecha acusa a la izquierda en ecología de falta de cálculo, la izquierda a la derecha de mala voluntad.

La gente que no cuenta no cuenta. Unos por demasiado gusto por los cuentos y otros por demasiado gusto por las cuentas, la verdad es que los de ciencias y los de letras tienen que estar a la greña incluso en biología. Hasta con la gestión, con las palabras y los números de la pandemia, siguen jugando “sucio”.

Para producir un vatio eléctrico se necesitan tres térmicos. Para producir una caloría de alimento son necesarias diez en combustibles fósiles. Cada día como, cada día cargo mis dispositivos. Estoy empezando a mirar los enchufes de mi casa con ojos golositos. Nuestros descendientes algo cyborgs ya cargan cada noche baterías de patinetes, bicis y coches. Supongo que pronto se cargarán ellos durante la noche. Que habrá, un día que se podrá hacer algo parecido a la comida directamente de la electricidad.

Con la energía “limpia”, “renovable”, que viene del sol, me pasa como con el pecado de Adán y Eva. ¿Quién tentó a Adán?: Eva. ¿Quién tentó a Eva?: la serpiente. ¿Quién tentó a la serpiente?: No blafemes, por favor. ¿De donde sale la electricidad que mueve los coches eléctricos?: Del sol, de la lluvia, del viento, gracias a las placas solares, las centrales hidroeléctricas y los molinos. ¿Y la energía necesaria para construirlos?: Calla, no seas aguafiestas.

Seguro que encima me vendrás con el cuento que a veces no hace viento, no llueve y encima es de noche.

La verdad es que desde el punto de vista biológico somos un desastre. Un animal del tamaño del hombre necesita de dos a tres mil kilocalorías al día. Pero usamos alrededor de cuarenta mil, el equivalente a un animal de cinco a siete toneladas. Y encima si viene el covid y tenemos que parar un poco nos deprimimos.

De los conceptos marxistas, el más aplicable a la economía ecológica es el del fetichismo de la mercancía o, en nuestro vocabulario, la ficción de la capacidad de medirlo todo: o sea, el hecho de que no podemos comparar kilogramos de carbón con horas de trabajo humano en las mismas unidades, aunque a primera vista, una medida en dinero o una medida energética los haga conmensurables.

El uso de los combustibles fósiles supuso un salto exponencial en la disposición de energía. Se estima que un barril de petróleo (159 litros) contiene una energía equivalente a 25.000 horas de trabajo humano. La energía que ellos proporcionaron en 1995 equivalía a la de 280.000 millones de trabajadores, lo cual suponía 55 esclavos por persona. No es de extrañar que las guerras del siglo XX hayan sido motivadas en gran medida por el control del petróleo, y que las perdieran aquellos países que no pudieron asegurarse un flujo suficiente del mismo, como fue el caso de Alemania en las dos guerras mundiales y de Japón en la segunda.

En los últimos cincuenta años nuestra demanda de energía ha sido mayor que toda la energía consumida durante la historia humana precedente. Con toda seguridad la historia de la vida en nuestro planeta nunca había hospedado a parejas criaturas. Hay motivos para preguntarse si, por ser plenamente conscientes de ello, no nos hemos convertido en una generación de monstruos.

Historias de Paco Sanz

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Mirar, escribir.

Historias de Paco Sanz

Una persona muy bien intencionada me dice que abra los ojos y que vea lo bellas que son las cosas, los edificios, los paisajes, etc. Ciertamente esas cosas son bellas de ver; pero otra cosa completamente distinta es serlas. ¿Es que acaso el mundo es un caleidoscopio? Se diría que por eso lo tomamos, porque estamos siempre viendo lo que hay al otro lado de las pantallas. MacLuhan veía en las tecnologías modernas “extensiones del hombre”, ahora estamos empezando a verlas como “expulsiones del hombre”.

De la misma manera en la que los escribidores estamos siempre leyendo mal y escribiendo demasiado, los mirones estamos a menudo mirando mal y haciendo demasiadas fotos. Estamos entrando en la era de la postfotografía digital: Uno: Invertimos más tiempo y energía en tomar fotos que en mirarlas. Hacemos tantas fotos que luego no encontramos el momento de verlas y lo vamos postergando ante una acumulación que no cesa. Dos: Existe todavía desajuste entre los métodos digitales de producción de imágenes y los métodos analógicos de lectura de esas imágenes. Estamos necesitando ayuda para ver todo lo que podría interesarnos. Los RIS (Reverse Image Search) motores de búsqueda inversa de imágenes, que inquieran en busca de patrones o elementos indexables y rastreables, no han hecho más que empezar.

Soy un paseante compulsivo, en mis paseos busco auras, es mi manera de mirar, busco ojos, miradas. Me ven, a veces me devuelven la mirada, incluso a veces alegremente. Decía Benjamin que la persona que miramos, o que siente que está siendo mirada, a veces nos devuelve su mirada a su vez. Percibir el aura de un objeto que miramos significa otorgarle la habilidad de mirarnos a su vez. ¿Existe milagro mayor que el mirarnos a los ojos?

Mi santa es capaz de darse cuenta de las tiendas que han cerrado o han abierto, busca lo digno de mirarse en los escaparates. Yo soy el que busca caras, como si estuviera todavía en el pueblo y pudiera encontrar a alguien conocido. Esa facilidad para enamorarme de los desconocidos, de encontrarles maravillosos con tanta facilidad, sí que es para hacérselo mirar.

Decía Ramón que donde comienza uno a volverse loco es en casa del fotógrafo, mirando fijamente y sonriendo a donde no había por qué mirar ni sonreír. ¿Qué habría dicho de los selfies? Miramos la cámara para vernos mirar.

Hay un tipo muy peculiar de ceguera que consiste en no prestar atención más que a lo que ha sido fotografiado. Así sabe lo que en realidad ha visto, lo sostiene en la mano, puede poner el dedo encima y abrir tranquilamente los ojos en vez de desperdigar miradas sin ningún sentido.

Autor: Paco Sanz